La obra de la pintora renacentista Lavinia Fontana pertenece a una colección particular.
La obra de la pintora renacentista Lavinia Fontana pertenece a una colección particular.

Lavinia Fontana, quien nació en Bolonia en 1552, fue una pintora italiana del primer barroco. La artista fue una de las más importantes de su época, dirigió su propio taller y fue pintora oficial de la corte del papa Clemente VIII. Si bien se tiene constancia a partir de documentos de 135 obras suyas, sólo se conservan 32 fechadas y firmadas. Entre ellas, nuestra belleza del día, que fue pintada alrededor de 1604 y está en manos particulares.

Hace unos meses, el Museo del Prado dedicó una muestra a su obra junto con la de Sofonisba Aguissola, otra de las grandes artistas de su época, ambas desdibujadas a lo largo del tiempo y cuyo arte es en la actualidad recuperado a partir de nuevas de lecturas de la historia del arte con perspectiva de género, que buscan destacar la obra de las artistas mujeres sepultadas por la historia.

Este óleo de 99 x 133.5 cm. muestra a Bianca degli Utili, esposa del noble Pierino Maselli, con seis de sus hijos y ofrece una mirada invaluable sobre la moda y los estilos de su tiempo. La artista trabajó con profundo detalle los peinados y el vestuario de la madre y sus niños y las texturas, así como el oro y las perlas que usan la madre y la única hija mujer del retrato, a quien ella abraza.

Aunque Bianca se muestra aquí con cinco de sus hijos (más un perro y un pájaro), es notorio que presta especial atención a la niña, Verginia, en primer lugar porque es la única a la que abraza y es también la única que tiene su nombre inscrito sobre su cabeza. Es muy posible entonces, dicen los expertos, que el retrato haya sido pintado específicamente para ella o en su honor, sobre todo porque se sabe que la obra ha permanecido en la familia de sus sucesores inmediatos. Bianca, gran protagonista adulta de esta obra, murió poco después de ser retratada: tenía solo 37 años y murió dando a luz a a su hijo número 19.

Lavinia Fontana era hija de Prospero Fontana, pintor de la escuela de Bolonia, de quien aprendió el oficio y de quien heredó cierto manierismo tardío. Eso era algo común: las mujeres que por entonces se dedicaban al arte lo hicieron aprendiendo de sus padres. Si bien sus primeras obras denotan la influencia paterna, paulatinamente fue acercándose al estilo de su amigo Ludovico Carracci, con los colores fuertes característicos de la escuela veneciana. También fue influenciada por Correggio y Scipione Pulzone.

Siendo muy joven, Lavinia se hizo conocida como pintora de pequeñas obras de gabinete, principalmente retratos. En ellos los modelos posan de forma natural y se destaca su gran capacidad para pintar la ropa y las joyas. Su producción fue amplia y variada, con numerosos retratos y pintura religiosa para iglesias y oratorios privados, aunque también se ocupó de asuntos mitológicos, género en el que el desnudo tenía marcado protagonismo.

Lavinia Fontana se casó en 1577, a los 25 años, con Gian Paolo Zappi, quien también era pintor del taller de su padre y miembro de una familia noble, y tuvo once hijos con él. Siguió pintando durante su matrimonio para ayudar a la familia mientras su esposo se encargaba de la casa y la asistía como ayudante, ya que la ayudaba a realizar el fondo de sus obras. En 1603, tras la muerte de su padre, la artista y su familia se mudaron a Roma. Allí fue elegida como pintora oficial de la corte del papa Clemente VIII y también obtuvo el mecenazgo de los Boncompagni. Con la muerte de Clemente VIII en 1605 fue designada retratista de la corte del papa Paulo V.

La artista murió en Roma, en el año 1614.


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