Yannis Tsarouchis, el artista griego que convirtió la pintura clásica en homoerótica

Sus cuadros de marinos y soldados desnudos sobrevivió a escándalos y censura, pero su legado parece haber caído en el olvido. A 110 años de su nacimiento, una recorrida por la obra pictórica del también vestuarista y escenógrafo de teatro que desafió la estética del periodo de entreguerras

jbatalla@infobae.com
Yannis Tsarouchis
Yannis Tsarouchis

En el imaginario, la pintura griega está asociada a la antigüedad. Lo que por un lado resulta bastante paradójico si se tiene en cuenta que el 99% del arte pictórico helénico desapareció y que si bien sobrevivieron algunos murales -lo que fue suficiente para inspirar a muchísimo artistas en los siglos por venir- lo que perdura en la memoria colectiva son las imágenes de las cerámicas, un objeto decorativo que adolece de cualquier perspectiva, volumen o colores vivos.

Más acá en el tiempo, bueno en el Renacimiento tardío, tampoco tan acá, hasta a El Greco, Doménikos Theotokópoulos, se lo considera más italo-ibérico que griego por haber desarrollado gran parte de su obra lejos de casa y en el arte, desde siempre, lo que importa es pertenecer a los círculos de legitimación. Así que El Greco, aún llevando un nombre artístico toponímico, de griego, nada.

Tres obras con estética bizantina
Tres obras con estética bizantina

En ese sentido, el arte helénico ha sido devorado por el relato europeísta central, que construyó un limbo para artistas que si bien fueron reconocidos en su época, cayeron en el olvido por diferentes circunstancias. El caso de Yannis Tsarouchis es uno de ellos.

A 110 años de su nacimiento, el 13 de enero de 1910 en El Pireo, a Tsarouchis se lo considera como uno de los máximos exponentes de la pintura contemporánea griega ya que pudo llevar la tradición popular y ciertas características de la herencia bizantina más allá de la península. Aunque son sus pinturas de marineros y desnudos, con una fuerte carácter homoerótico, los que llamaron la atención de la crítica en una época en la que cualquier expresión relacionada a la homosexualidad era fuertemente censurada por el gobierno y parte de la sociedad.

"El arresto de tres comunistas" (1944)
"El arresto de tres comunistas" (1944)

Nacido en una familia acomodada, Tsarouchis comenzó a demostrar su talento a los seis años, cuando ya realizaba pinturas y diseñaba disfraces; el diseño para teatro, tanto de vestuarios como de escenografías, también le dieron reconocimiento internacional.

De aquellos primeros años en El Pireo -su familia se mudó a Atenas cuando tenía 17- quedaron en su obra las temáticas populares y su afición por los marineros. El éxito de su participación en una pequeña muestra coral, en 1929, le facilitó su llegada a la Escuela de Bellas Artes de la Universidad Técnica de Atenas, al mismo tiempo que asistió a Fotis Kontoglou, el pintor que lo introdujo en la hagiografía bizantina. En ese sentido, en su obra pictórica se condensa la tradición local con los valores helénicos eternos, en la que los romanos fundaron su estética, como el legado bizantino. Junto a Dimitris Pikionis, Kontoglou y Angeliki Hatzimichali integró el movimiento de artistas que reivindicaron la tradición griega en la pintura.

"Dos hombres con alas de mariposa" (1968)
"Dos hombres con alas de mariposa" (1968)

“Dos son mis búsquedas básicas a pesar de todas las mil diferencias que tienen mis obras; el neoclásico que intenta asimilar el antiguo ideal clásico, tal como lo expresa el Barroco y el Renacimiento. Mi otra tendencia es expresar todas mis objeciones a mi propio ideal", comentó en una entrevista.

En otra entrevista, agregó: “Lo que hoy llaman el Renacimiento en mi pintura es una continuación precisa de mi revolución para estar muy cerca de la vida. No me interesan los elogios de la vieja guardia. La similitud de mi trabajo con el Renacimiento es a la vez intencional y casual. Tuve muchos maestros y vi muchas exposiciones y museos. Aprendí mucho de muchos, pero no habría nadie si no hubiera sido niño y visto la exquisita luz de El Pireo".

"La guardia olvidada"  (1956)
"La guardia olvidada" (1956)

En 1935 comienza a recorrer ciudades en busca de nutrirse de las obras del Renacimiento y el Impresionismo. Visita Constantinopla, varias ciudades italianas y París, donde conoce al trabajo de uno de sus maestros, su coterráneo Theofilos Chatzimichaìl, considerado como el padre de la pintura neohelénica, quien realizó una obra inspirada en la cultura griega tradicional y popular. En la capital francesa, además, admira y se reúne con Henri Matisse y Alberto Giacometti. A su regreso, comienza a pintar sus primeros desnudos.

En su estudio, hoy casa museo, de Marousi pintaba sobre paredes hechas de tela o las colocaba directamente en el suelo, debido a que sentía que las sombras del día no debían interferir con su trabajo: “Durante muchos años he aprendido que la luz debe provenir de la izquierda tanto en las pinturas como en la escenografía, por lo que la sombra de la mano puede caer sobre el papel desde el lado donde aún no se ha hecho nada y uno puede continuar con la pintura. Cosas tan pequeñas, como dirían algunos pintores altamente competentes, hacen que una imagen se vuelva extrañamente atractiva. Esta ley erótica de la pintura me fue revelada una tarde cuando estaba pintando un kore (estatua femenina parada de la Antigua Grecia)”, escribió en 1987.

"Martirio de San Sebastián" (1970)
"Martirio de San Sebastián" (1970)

En el 38, realizó su primera exposición individual y durante el ‘40 participó de la Segunda Guerra Mundial en la exitosa defensa contra la invasión italiana y durante los años de la Ocupación alemana estuvo al frente de una escuela privada de pintura, a la que asistieron Kosmas Xenakis, Minos Argyrakis, Nikos Georgiades y Rosita Sokos.

Tras la experiencia bélica, Tsarouchis mostró al mundo a los soldados y marineros griegos en obras que escandalizaron a cierto sector del gobierno y el clérigo. Los escenarios eran oscuros bares portuarios o casas, donde los personajes se encontraban semidesnudos o totalmente desnudos, bailando, leyendo o jugando a las cartas. En algunas de estas obras se aprecia el fuerte arraigo de la tradición bizantina en la ornamentación y fondos dorados, como también en la iconografía religiosa.

Estas obras, como algunas declaraciones, le valieron el mote de antipatriota y varias de sus exposiciones fueron censuradas.

"Los marinos" (1948)
"Los marinos" (1948)

Para los ‘50 ya era una figura consolidada en su país y tiene sus primeras muestras individuales en París, Londres y Nueva York, y junto a Yannis Moralis y el escultor Antonis Sohos, representó a Grecia en la Bienal de Venecia. Cansado de la persecución por su trabajo, se muda a Francia en 1967.

Al mismo tiempo, siguió desarrollando su carrera como escenógrafo y vestuarista, con trabajos en obras de Shakespeare en la capital inglesa y realizando los vestuarios de María Callas, con quien tuvo una gran amistad.

Traje de Maria Callas diseñado por Tsarouchis (Museo Fundación del Folclore del Peloponeso)
Traje de Maria Callas diseñado por Tsarouchis (Museo Fundación del Folclore del Peloponeso)

En 1977, durante una presentación moderna de Las Troyana de Eurípides, de la que fue director y escenógrafo, subió al escenario y dijo: “Anuncio con gran tristeza que María Callas murió. Ella era una diosa y siempre será inmortal. Pero nunca olvidemos que la impresionante escena griega de la lira la encontró inadecuada y la obligó a abandonar Grecia".

En 1981, abrió la Fundación Yannis Tsarouchis y un año después inauguró el Museo Yannis Tsarouchis en Marousi para proyectar y estudiar su trabajo. Murió el 20 de julio de 1989, a los 79 años, en Atenas.

Yannis Tsarouchis
Yannis Tsarouchis

“Si reviviera mi carrera artística, buscaría un buen artesano para aprender bien la técnica de la pintura y no ir a la escuela donde los profesores están tratando de justificar sus nombramientos con artificios. Y, por supuesto, iría a un campo para aprender más en serio el cultivo de la tierra para tener una segunda ocupación que me diera independencia. La gente necesita aprender a hacer su comida como granjeros. A los jóvenes artistas les diría que confiesen con su arte, que hablen de sus vidas, de lo que les interesa. Cuando uno se confiesa, millones de personas encuentran satisfacción y se sienten mejor", dijo antes de su muerte.

Fotos: Yannis Tsarouchis Foundation

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