"¡Hace tiempo que quiero estar aquí!", dijo Alejandro Palomas, uno de los autores más relevantes de España, en el estudio de Infobae. Se referiría a estar en Buenos Aires, ciudad a la que llegó para presentar Una madre —una atrapante novela que deja al descubierto cómo son las relaciones familiares— en la reciente Feria del Libro. "Además pude cumplir el sueño de llegar en ferry", agrega, y cuenta que viajó desde Bogotá hasta Montevideo y que desde allí arribó a tierra argentina atravesando el Río de la Plata. ¡Bingo para su alma catalana!

Distinto. Maravillado como un niño cuando habla de lo que lo apasiona, de mirada profunda, Palomas admitió cuánto de él y de su familia volcó en las páginas del libro que escribió para inmortalizar a su propia madre y que luego de cinco años de publicado en España recién llega a Argentina. Además, confesó un secreto: "Siempre le escribo a una mujer argentina, Norma Aleandro", la excepcional actriz que descubrió en la película Sol de otoño (1996), con la que sueña algún día poder trabajar.

La novela transcurre en las 12 horas que llevan los preparativos de la cena de Año Nuevo —Nochevieja para el autor— hasta las primeras horas del año que comienza. La familia, que por primera vez se reúne en la mesa para el festejo, tiñe de negro la esperada cena de Amalia cuando todo aquello que no se dijeron a tiempo comienza a develarse. Escenas de la vida cotidiana, con pasajes de emoción y mucha risa en este asombroso texto.

Alejandro Palomas, el hombre detrás del libro que invita a reconocer las raíces de las relaciones familiares. (Santiago Saferstein)
Alejandro Palomas, el hombre detrás del libro que invita a reconocer las raíces de las relaciones familiares. (Santiago Saferstein)

"Una madre", la novela que refleja mucho de la vida de su autor

Faltan unas horas para la medianoche. Por fin, después de varias tentativas, Amalia ha logrado a sus 65 años ver cumplido su sueño: reunir a toda la familia para cenar en Nochevieja, revela la contratapa del libro publicado en 2014 en España por el propio Palomas y que llega en abril de 2019 a Argentina de la mano de Ediciones Destino (Ed. Planeta).

Una madre cuenta cómo Amalia (la madre) entreteje con su particular humor y su entrega una red de hilos invisibles con la que une y protege a los suyos, zurciendo los silencios de unos y encauzando el futuro de los otros. Es consciente de que lo está por venir será una noche intensa, llena de secretos y mentiras, de mucha risa y de confesiones que durante mucho tiempo fueron contenidas. Todo estalla y descubren lo que queda por vivir. Amalia sabe que llegó la hora de actuar y no está dispuesta a que nada la aparte de su objetivo.

—¿Cómo nace Una madre? ¿De dónde surge la idea de hacer este libro?

¡Uy! Esta es "la" pregunta ¡Esta es un poco dolorosa, eh! Nace en esos momentos en que uno toma conciencia de algo, pero con el plexo, de que va a llegar un día en que mi madre no va a estar. Te la hago corta: fue un día que yo estaba con ella en un café, tomando algo. Mi madre es una mujer albina y tenemos una relación muy especial; es una mujer con un gran sentido del humor como el mío, que es tremendo. Entonces, estábamos hablando, nos estábamos riendo mucho y de repente nos vi desde arriba y pensé: "¡Ostia! ¡Qué fuerte esto! Qué fuerte esta tía (mujer) de 60 y tantos años este hijo de 40 y tantos que se tocan, que se ríen de esta manera, que tienen esta relación tan orgánica". Y acto seguido salí un poco más arriba y pensé: "¿Y qué va a hacer de mi vida cuando ella no esté? ¿Qué voy a hacer? ¿Por qué nadie me ha dicho que llegará un día en que ya no podré estar aquí sentado con ella? ¿Cómo voy a hacer yo para vivir?". Y pensé: "No voy a sobrevivir, no voy a poder vivir sin esto". Y esa noche fui a mi casa y empecé a escribir Una madre porque lo necesitaba. Pensé: "Yo para sobrevivir tengo que tenerla escrita". Y también tengo una cosa infantil de niño, muy de niño, cuando empecé a escribir Una madre, luego llegó Un perro, luego llegó Un amor, porque es una trilogía, a medida que iba escribiendo empecé como albergar esta fantasía de que mientras yo siga escribiéndola no se morirá. O sea que yo escribo para que mi madre no se muera, básicamente.

¿En cuál de los personajes de Una madre está Alejandro Palomas?

—¡Yo soy todos! Yo tengo una madre, que es como ella; yo tengo un yo que es como Fer. Tengo dos hermanas mayores que son como Emma y Silvia; es decir que la estructura familiar es esto y la relación que tenemos nosotros cuatro es la relación que tienen ellos. Construyo la novela a partir del sentido del humor que tenemos en casa, sabes. Pasa que somos una familia que para ser española es un poco atípica. Somos muy italianos en muchas cosas, somos muy dramáticos, muy comediantes, muy intensos. Tenemos una intensidad muy curiosa.

“Una madre”, la novela de Alejandro Palomas. (Santiago Saferstein)
“Una madre”, la novela de Alejandro Palomas. (Santiago Saferstein)

"Mamá había dicho que ella compraría las flores, pero con tanto ajetreo se le ha olvidado pasar esta tarde por la floristería y nos hemos quedado sin. Ahora cuenta uvas a mi lado. Las arranca delicadamente del racimo mientras escucha la radio que suena a tres bandas en el pequeño apartamento: en el transistor que está en la encimera de la cocina, en el que se ha dejado encendido en su habitación y, por último, en el que tiene instalado en el cuarto de baño y que raras veces apaga. Sentados a la mesa del comedor, ella cuenta las uvas y yo doblo las servilletas rojas con estampados navideños mientras en el horno se enfría la crema de espárragos y un asado de algo que supuestamente debería ser pavo pero que parece otra cosa".

Así comienza Una madre. Con los preparativos de la cena que vive una familia, reunida a la mesa en vísperas del Año Nuevo por primera vez en años. Los altercados nacerán inevitablemente, los reproches, las discusiones, pero también abundará la risa en las páginas en las que Palomas deja mucho de su propia familia. La fecha elegida para narrar la historia no es algo que el autor eligiera al azar.

"Soy muy dramático, de drama teatral a la hora de construir, entonces necesitaba algo que fuera muy fácil. Al ser cena de fin de año en una casa todo el mundo sabe lo qué es eso o casi todo el mundo. Tú lo sabes perfectamente, entonces lo lees y dices: '¡Ay, Dios mío! ¡Aparece la cuñada, va a aparecer la nuera!'… Y van a aparecer los que no son sangre, como aparecen todos. Con lo cual es un ámbito en el que en la página uno ya sabes dónde estás. Además, es un ámbito cerrado, el tiempo es cerrado: esta novela pasa en doce horas, no pasan más y yo necesito que los personajes están súper controlados porque si no se me desmadran. ¡Los necesito pillaos!", confiesa Palomas sin dejar nunca de lado su sonrisa que irá mezclando con gestos.

Otro aspecto que hace de Una madre una novela bien familiar, y seguramente caerá muy bien en Argentina y buena parte de América Latina, es la inclusión de personajes caninos como Max y Shirley. ¿Por qué decidiste incluirlos?

¡En todas mis novelas hay perros porque yo tengo perros! A ver, el gran amor de mi vida ha sido un perro. Yo he descubierto el amor con un perro, no con una persona. Entonces para mi es algo como natural. Es como cuando me preguntan por qué…, bueno develo cosas que no debo, por qué de estos tres hijos hay un gay, una lesbiana y un heterosexual… ¡Tú sabes que yo nunca me di cuenta de eso!—confiesa asombrado—. Cuando terminé la novela un periodista me lo preguntó y le dije: "¡No sé! Porque en mi casa es así". ¡Yo qué sé! Nunca me lo he planteado. Es más, mi madre cuando habla de nosotros siempre dice "la que más me preocupa es la heterosexual, esta es la más problemática" y tiene toda la razón porque es la más problemática. Entonces, el siguiente (libro) de la trilogía es Un perro y el protagonista es R, un perro. A mí los perros me dan la vida y en muchas casas hay mucha gente que tiene un solo amigo y es un perro; y entiende esto perfectamente. Entiende que no es animal de compañía, es un animal al que tú eliges para tener compañía que es muy distinto. Yo soy muy animalista, súper animalista y soy súper defensor de los animales. Estoy metido en muchas asociaciones porque me rompe el desfavorecido, me rompe el indefenso como me rompe también los niños maltratados o los ancianos maltratados. Eso es algo que yo mató ahí, sale la parte muy difícil mía. Pero entiendo que lo que yo hago llegue muy bien al sector, a gente muy sensible con los animales porque yo lo soy. Yo los recogería a todos todo el rato, sabes.

El español Alejandro Palomas presenta en Argentina "Una madre", su exitosa novela

—Hablame de las características de Amalia, esa madre tan peculiar que protagoniza esta novela.

—Amalia es un personaje muy peculiar. Amalia tiene esta cosa de no tener filtros: Amalia quiere sin filtro, quiere a su perrita… Hay mucha gente que no tiene filtro, yo intento no tener filtro y ella no tiene filtro. A mi me pasa al ver a un animal, a un perro normalmente. Yo lo veo en la mirada de mi madre, mi madre es una mujer que casi no ve porque es albina y tiene muchos problemas de visión, pero lo único que ve cuando va por la calle son perros. Lo único que distingue a la primera es perro y tiene un imán para todos los perros. Si yo hago un retrato de mi madre en Una madre es una madre perruna. Mi madre tiene una perrita como Shirley que es fea, feísima. ¡Es horrible! Con unos ojos como de Gremlins, una oreja para arriba, otra para abajo; y mi madre la mira y se queda como loca. Y de repente dice: "¡Qué guapa eres!" —imita el gesto y voz de su madre— Y le digo: "¡Mamá guapa no es! Podrá ser todo lo que tú quieras, pero es fea de cojones esta perra". "¿Cómo puedes decir esto de mi perra?" —insiste en imitar a su madre esta vez con cara de ofendida— ¡Y mi madre mataría, pero no mataría por mi, mataría por su perra, la cabrona!

¿Qué más observás de la realidad?

—Todo el mundo se prepara todo constantemente, todo el mundo está súper estresado... "Tengo que estar estupenda", "tengo que ser brillante". No, tienes que ser tú sino a la gente no le importa nada lo que dices. Estamos hartos de que venga un escritor y te diga "no, porque la metaliteratura y mi trabajo y la estructura…" ¿qué mierda es esa? Tienes que ser tu, y tienes que comunicar tu y tienes que hablar desde aquí y ahí y ya está. Somos pequeñitos, ya está. El éxito es poder ser tu. Eso es el éxito.

¿Te considerás exitoso en ese sentido?

—¡Sí, muchísimo! Me considero un privilegiado. Me ha costado mucho ser yo, muchísimo, básicamente porque nunca nadie ha creído en mí y he hecho todo solo. Me preguntabas por qué este libro tardó tanto en llegar a Argentina y por qué esta familia tarda tanto en llegar, pues porque nadie creía en esta familia, nadie creía ni siquiera antes de publicarlo en España. Yo he sido un autor que ha hecho todo solo siempre. Cuando Una madre empezó a funcionar en España, entonces todo el mundo me quería, pero antes no quería nadie y eso me ayudó mucho a conocerme. Desde el primer día luché mucho para llegar sobre todo a Argentina y a Chile porque yo sé que esto es aquí y porque además, te voy a contar un secreto: todas mis novelas están escritas para una mujer que es argentina porque yo escribo para cine y siempre escribo, cuando escribo a mi protagonista Amalia, en este caso, siempre escribo viendo a Norma Aleandro. Siempre he escrito para ella, todo. Siempre hay un personaje mayor en mis novelas y es ella porque sé que algún día voy a hacer algo con ella. Tengo mucha más novelas que están escritas para ella porque una vez la vi en una película no El hijo de la noviaSol de otoño. La vi y cuando empezó la película dije: "Yo a trabajar con esa mujer. Voy a escribir para esta mujer!". Y yo escribo para ella. Ella no lo sabe, pero escribo para ella.

Palomas cuenta que Una madre ya tiene guión y que en España será grabada como película. El autor de la primera novela de la trilogía familiar es también periodista y traductor. Llevó sus obras al teatro y fueron traducidas en veinte idiomas.

Decías que te costó mucho que se publiquen tus novelas, pero desde que lo hicieron no dejaron de ser un éxito. Una madre particularmente arrasó en ventas en España. ¿Qué publico es el que más te lee?

—Es muy curioso lo que pasa con esta novela. Las hijas, empezó por las hijas. Yo tengo un 80% de público femenino, ever. Entonces empezó por las hijas, las hijas a las madres, las madres de las amigas, las amigas a sus hijas… Es un circuito domo de aire acondicionado, es muy mujer. Es un polígono. Luego ha habido como una transversalidad porque los maridos han visto la reacción en las mujeres y todas me dicen los mismo. "Es que mi marido me ve en la cama riéndome de tal manera que me dice '¿pero qué te pasa? ¿Qué estás leyendo?'". Y les despierta tanto la curiosidad que sus mujeres se rían tanto porque con ellos no se ríen que dicen: '¡yo tengo que saber qué coño es esto!'. Entonces ellos empiezan a leerme por defecto, pero son mujeres las que me leen y además me encanta porque yo escribo para ellas. Me interesan mucho los personajes femeninos, me interesa mucho el mundo la mujer porque tiene un nivel de conciencia que no tiene el hombre. Cuando una mujer personaje te dice "de este tema no voy a hablar nunca más", lo siguiente que te dice es "pero te voy a decir una cosa" y tata, tata, tata, y van dos horas y te lo suelta todo. Cuando un tío te dice "de este tema no se hablan, pone la tele y no habla". Entonces ella te da mucho gusto y un tío de para 30 páginas, no te da para más.

Alejandro Palomas presentó su conmovedora novela “Una madre” en los estudios de Infobae. (Santiago Saferstein)
Alejandro Palomas presentó su conmovedora novela “Una madre” en los estudios de Infobae. (Santiago Saferstein)

Desarrollas mucha empatía en el libro. Sos simpáticos y la desarrollas en la novela.

—¡Si! Me encanta hacer llorar, me encanta que te rías conmigo, me encanta que te sientas súper bien acompañada de más porque yo estoy presente. O sea, yo escribo pensando "Tu me vas a leer, pero yo estoy contigo todo el rato". O sea que no te va a pasar nada. Vas a llorar, te vas a reír, lo vamos a pasar de puta madre los dos y vas a terminar y me vas a decir: "¡Ostia! ¡Quiero más!" Porque lo que me gusta que me pase que cuando leo, nada más. Esa sensación es la que yo quiero provocar siempre en el lector.

Tras su presentación en la Feria del Libro de Buenos Aires, Alejandro Palomas partió rumbo a Chile desde donde siguió con su primera gira latinoamericana en la que presenta la novela Una madre buscando conquistar los corazones sensibles de este lado del mundo.