Un hombre desnudo se balancea sobre un motor Ford V8 que pende de cadenas amarrado al techo del Faena Art Center. Cerca, sobre piedra pulverizada artificialmente, otro hombre desnudo y también joven siente el contacto de su piel con esa especie de arena hecha en la polis.

En el Faena Art Center y en el predio del proyecto residencial Oceana Puerto Madero en el dique 2 se presenta la exhibición En el umbral, de Roger Hiorns (1975, Birmingham, Reino Unido), ganador del Premio Faena a las Artes 2016. El talentoso artista recibió $75.000 dólares para la creación de este proyecto. El jurado internacional que otorgó el premio está integrado por Carlos Basualdo (curador en jefe de Arte Contemporáneo del Museo de Arte de Filadelfia), Achim Borchardt-Hume (director de exposiciones de la Tate Modern), Caroline Bourgeois (curadora de la Colección Pinault), el curador Jesús Fuenmayor y Victoria Noorthoorn (directora del Museo de Arte Moderno de Buenos Aires).

Roger Hiorns tiene la singular capacidad de crear arqueologías del futuro. En el predio, a unas cuadras del Faena, uno se encuentra con un hombre desnudo sobre turbinas de aviones que combatieron en la guerra de Malvinas. Hay también una escultura de metal de un cardo realizado a gran escala y una máquina de rayos X de los años setenta, entre otros objetos escultóricos. Del tronco de un árbol, emana espuma que se esparce en el aire y crea una escena surrealista, poética.

En sus obras, Hiorns se focaliza en la transformación de la materia de un estado a otro. Trabaja con sustancias que tienen un crecimiento impredecible. Con un proceso con soluciones de sulfato de cobre, produce formaciones cristalinas que se acumulan en los materiales. Con esta técnica simple, creó universos azules fabulosos como el de Seizure (Incautación), una vivienda social revestida con cristales de sulfato de cobre que fue nominada al Premio Turner en 2009. En otra ocasión, sumergió en esta solución de sulfato un motor de automóvil de BMW: el resultado es una máquina azulada desconocida, de un futuro incierto.

Desde que empezó a experimentar con sulfato, Hiorns se sintió profundamente atraído por su color y por el simbolismo que condensa esa sustancia. "Me fascinaba que el material no pudiese controlarse. El crecimiento del cristal de alguna manera nos entrega un mensaje complejo del universo, una acumulación aleatoria de la perfección y la verdad tecnológica", dice el artista a Infobae Cultura vía mail. Por un inconveniente personal, tuvo que cancelar su viaje a Buenos Aires cuando estaba a punto de embarcar.

Hiorns pulverizó un altar y, además, enterró aviones en distintas partes del mundo: se trata de rezagos que, bajo la tierra, devienen extraño ritual. "Hannah Arendt hablaría sobre el poder tirado en la calle para que la gente pueda recoger la maquinaria de poder estatal descartada, incumplida, y de alguna manera reutilizarla para un final positivo y humanitario. Quiero volver a poner al hombre en el centro de la obra de arte", dice el artista.

Pablo León de la Barra, curador de arte latinoamericano del Museo Guggenheim de Nueva York y de esta muestra, señala que Hiorns nos invita a pensar cómo nos relacionamos con los elementos de nuestro entorno en una época híper tecnológica e híper militarizada. "Los cuerpos desnudos –dice León de la Barra– están en contacto con mecanismos obsoletos como motores en desuso o turbinas de guerra: su obra nos invita a preguntarnos qué pasa cuando el cuerpo humano se confronta con sus propias creaciones".

Hiorns busca desatar nuevas formas de expresión capaces de modificar aspectos vitales: "Creo que es importante para un artista poder actuar de una manera nueva: en lugar de considerar siempre las direcciones tradicionales de la escultura, la performance o la pintura, quizás el artista pueda inventar o influir en la posibilidad de un nuevo comportamiento", señala.

-¿Qué cree que puede aportar el arte a nuestra visión de la condición humana?

-Podemos avanzar juntos, aunque aquí, en el Reino Unido, en este momento esta visión parece absurdamente optimista: estamos en un lugar de división tribal y política, en gran medida deseado por nuestro actual gobierno. La realidad laboral del país está empañada. Se trata de un intento deliberado de controlar y frustrar a una población cada vez más convencida de avanzar hacia un socialismo que permita a los pobres tener la oportunidad de un futuro. Soy de izquierda, entonces diría esto. Necesitamos mirar juntos más allá de las superficies brillantes y del mero espectáculo del arte. Tenemos que considerar a los humanos que miran el arte juntos. En lugar de proporcionar un objeto de contemplación interior y singular, necesitamos proporcionar un objeto o comportamientos nuevos de avances colectivos y proporcionar un lugar de reconocimiento colectivo.

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*Hoy sábado 19 la exhibición "En el umbral" se podrá ver en el Faena Art Center (Aime Paine 1169) y en el predio de Oceana Puerto Madero (Av. Juana Manso 1415). Los demás días, sólo en Oceana Puerto Madero
El ingreso es gratuito y abierto a todo el público
Sábado 19 Apertura de la exhibición: 14 a 18 hs
Domingo 20, viernes 25 y sábado 26 de 12 a 18 hs

 

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