Vitalik Buterin, el creador de Ethereum (Getty)
Vitalik Buterin, el creador de Ethereum (Getty)

En 2008, un desarrollador desconocido (o grupo de desarrolladores) inventó bitcoin como una nueva forma de enviar valor por internet. Inició una revolución tecnológica, y cuatro años después, cayó en las manos de un chico de 19 años. En Toronto, el joven programador Vitalik Buterin, se apasionó con las criptomonedas y soñó con una nueva plataforma, basada en esa innovación, que quiso transformar internet por completo.

Fue cofundador del sitio online de noticias Bitcoin Magazine ese mismo año, y escribió cientos de artículos sobre el mundo de las criptomonedas. Luego, desarrolló para el obsesivo de la privacidad Dark Wallet y el mercado Egora.

En el camino, se le ocurrió la idea de una plataforma que fuera más allá de los casos de uso financieros permitidos por Bitcoin. Publicó un libro blanco en 2013 que describía una plataforma alternativa diseñada para cualquier tipo de aplicación descentralizada que los desarrolladores querrían crear.

Ethereum facilita la creación de contratos inteligentes, código de autocumplimiento que los desarrolladores pueden aprovechar para una variedad de aplicaciones.
Por su trabajo, Buterin obtuvo la beca Thiel 2004, un concurso que otorga USD 100.000 a los ganadores.

Representaciones físicas de los tokens de Ethereum (Getty)
Representaciones físicas de los tokens de Ethereum (Getty)

Luego de la publicación del libro blanco de Buterin, otros desarrolladores se unieron. El cofundador Dr. Gavin Wood escribió el "libro amarillo" (yellow paper), la "biblia técnica" que resume la especificación para la ethereum virtual machine (EVM por sus siglas en inglés) que maneja el estado del registro y realiza contratos inteligentes.

El cofundador Joseph Lubin luego fundó ConsenSys con base en Brooklyn, un startup que se concentra en crear aplicaciones descentralizadas.

Para lanzar el proyecto, Buterin y los otros fundadores comenzaron una campaña de financiación colectiva en julio de 2014 en la que los participantes compraron ether o los tokens de ethereum que funcionan como acciones en el proyecto.

Fue la campaña de financiación colectiva más exitosa con una recaudación de más de USD 18 millones. Llevó un año más, pero el primer lanzamiento en vivo, Frontier, fue el 30 de julio de 2015. No era una plataforma llamativa, pero la interfaz de línea de comando ofreció a los desarrolladores una plataforma para crear sus propias aplicaciones descentralizadas.

La plataforma de contratos inteligentes tomó vuelo, y forma parte del ecosistema actual de cientos de desarrolladores e incluso llamó la atención de los gigantes técnicos como IBM y Microsoft.

Actualmente, la Fundación Ethereum, una organización sin fines de lucro basada en Suiza, maneja los fondos de la campaña de financiación colectiva de USD 18 millones y el desarrollo del proyecto.

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