Jerome Powell, nominado por Donald Trump para suceder a Janet Yellen como presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos y juró el cargo en febrero de este año, aclaró su postura con respecto a las criptomonedas el miércoles ante el Comité de Servicios Financieros de la Cámara de Representantes.

El nuevo presidente de la Fed fue consultado por el diputado republicano Patrick McHenry acerca de qué pensaba sobre las criptomonedas. En poco más de un minuto, Powell despejó sus dudas.

A continuación, las declaraciones más importantes del presidente del Banco Central más poderoso del mundo:

1) "Las criptomonedas aún no son lo suficientemente grandes para presentar una seria amenaza a la estabilidad financiera"

En concordancia con sus afirmaciones del año pasado, el presidente de la Fed reiteró que el mercado de criptoactivos -que alcanzó a valer más de USD 800 mil millones en su pico máximo en diciembre- no es lo suficientemente grande como para desestabilizar el sistema financiero global. Sin embargo, no descartó que esto sea una posibilidad en el largo plazo.

En este sentido, sus declaraciones fueron consistentes con las del Consejo de Estabilidad Financiera, que reveló en un comunicado publicado el lunes que "los criptoactivos no representan un riesgo material para la estabilidad financiera mundial en este momento".

2) "Las criptomonedas son fantásticas si estás tratando de esconder dinero o si estás tratando de lavar dinero"

Es cierto que algunas criptomonedas son óptimas para esquivar el sistema financiero tradicional sin ser detectado por las autoridades, pero no es el caso de Bitcoin. Es un error común creer que Bitcoin es una red de pagos anónima. Las transacciones de Bitcoin son seudónimas, y puesto que cada transacción puede ser vista por cualquier tercero, hay una gran cantidad de información disponible para cualquiera que quiera saber quiénes están detrás de ciertos movimientos. Para quien quiera llevar a cabo una operación ilícita sería más prudente usar dinero en efectivo antes que bitcoin. Con cada transacción, bitcoin deja una huella digital permanente en la blockchain.

3) "Las criptomonedas no son realmente monedas, no tienen ningún valor intrínseco"

Al igual que el jefe del Banco de Pagos Internacionales, también conocido como el "Banco Central de los bancos centrales", Powell traslada a las monedas digitales una de las críticas más sensibles al propio sistema fiduciario: el proceso de creación de dinero sin respaldo real, mecanismo en funcionamiento desde que se abandonó el patrón oro y que le otorga a todo el sistema un valor ligado directamente a la confianza de la sociedad.

Las criptomonedas persiguen la descentralización de ese sistema, anteponiendo prueba criptográfica a cualquier requisito de confianza, a través de un protocolo público de validación, verificación y consenso.

4) "No vemos a las criptomonedas como algo que la Fed debería estar haciendo. No estamos considerando desarrollar una moneda digital propia"

El desarrollo de la llamada FedCoin es un temor que ha sacudido a la comunidad cripto desde hace años. En la escucha de este miércoles, el nuevo jefe de la Fed desmintió dicho rumor, un dato no menor. Sin embargo, sobran los motivos por los cuales desconfiar de las declaraciones de Powell.

De hecho, David Andolfatto, vice presidente de la Fed de San Luis (estado de Misuri), afirmó en varias oportunidades que una criptomoneda emitida por el gobierno federal podría dar al banco central una "herramienta adicional" para ejecutar su política monetaria. Los beneficios de una criptomoneda nacional para el gobierno son múltiples: ¿Cómo sería posible una corrida bancaria si no se puede retirar dinero físico de los bancos? Con la FedCoin, las corridas bancarias serían imposibles, los gobiernos podrían implementar tasas de interés negativas fácilmente y la recaudación tributaria sería virtualmente automática. En junio, una sentencia de la Corte Suprema de Estados Unidos despejó el camino para convertir a las criptomonedas en un instrumento ideal para cobrar impuestos.

Especular sobre la creación inminente de una FedCoin tampoco sería descabezado, ya que -como advirtió en abril Carlos Maslatón, tesorero de Xapo- las políticas necesarias para ello requerirían de un proceso similar a las que causaron la caída del patrón oro entre 1934 y 1971.

5) "Las criptomonedas no son ni un medio de pago ni una reserva de valor"

Powell descartó la naturaleza monetaria de las criptomonedas por dos razones principales: por un lado, dijo que las criptomonedas no son un medio de pago porque la gente usa dólares en lugar de bitcoin para hacer compras y, por otro lado, afirmó que las criptomonedas no sirven como reserva de valor porque son demasiado volátiles. Aunque el presidente de la Fed puede estar parcialmente en lo cierto, sus declaraciones ocultan e ignoran una parte fundamental de literatura económica sobre teoría monetaria.

Como indica Vijay Boyapati en la tercera y cuarta parte de La Tesis Alcista de Bitcoin:

"Hay una obsesión en la economía monetaria moderna con el papel del dinero como medio de pago. Durante el siglo XX, los estados monopolizaron la emisión de dinero y socavaron continuamente su uso como almacén de valor, creando la creencia falsa de que el dinero es principalmente un medio de pago (o "moneda de cambio"). Mucha gente ha criticado Bitcoin porque su precio es demasiado volátil para funcionar como tal, pero eso es poner el carro por delante del caballo. El dinero siempre ha evolucionado por etapas, y la función de depósito de valor precede a la de medio de pago".

Como demuestra la historia del oro, el dinero siempre evoluciona siguiendo cuatro etapas: coleccionable, depósito de valor, medio de pago y unidad de cuenta. Actualmente, Bitcoin está en proceso de transición entre la primera y segunda etapas de monetización; es decir, entre coleccionable y depósito de valor.

En segundo lugar, declarar que bitcoin no sirve como reserva de valor porque es demasiado volátil es uno de los malentendidos más comunes sobre Bitcoin. Como explica Boyapati:

"La volatilidad del precio del Bitcoin es una consecuencia de su juventud…A medida que su adopción y liquidez se han incrementado con los años, la volatilidad de Bitcoin ha descendido considerablemente. Cuando Bitcoin alcance una capitalización de mercado similar a la del oro, mostrará un nivel de volatilidad similar. Si sobrepasa dicha capitalización, su volatilidad se reducirá tanto que permitirá el uso generalizado como medio de pago".

Bitcoin incluso tiene un número finito de monedas: 21 millones, lo cual -como pasaba con el oro- evita la emisión fiduciaria y sus remolinos inflacionarios. La incongruencia en el planteo del titular del banco central estadounidense deriva de la ambivalencia de evaluar a las criptomonedas con parámetros de dinero actual sin advertir que habiendo llegado al mundo hace tan solo 10 años (N.T. el bloque génesis de la cadena de Bitcoin y con él los 50 primeros bitcoins, fue minado el 3 de enero de 2009) los critpoactivos aún permanecen en un proceso de conversión en dinero.

A diferencia del dinero fiduciario, el dinero digital como bitcoin debe ser aceptado por el mercado antes de funcionar como tal. Como bien monetario no soberano (no dependiente de ningún estado nación) es posible que en algún momento del futuro se convierta en una moneda global, muy parecida al patrón oro en el siglo XIX.

De hecho, Bitcoin surgió como un fénix de las cenizas de la catástrofe financiera global de 2008, una catástrofe provocada por las políticas de bancos centrales como la Reserva Federal.

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