Países Bajos detiene al sospechoso que presuntamente planeaba el asesinato de las princesas Amalia y Alexia de Holanda

Las autoridades neerlandesas confirman la detención de un sospechoso que portaba armas blancas grabadas con los nombres de las hijas de los Reyes Guillermo y Máxima de Holanda

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La princesa Amalia de Holanda en una imagen de archivo (REUTERS)
La princesa Amalia de Holanda en una imagen de archivo (REUTERS)

Uno de los grandes dolores de cabeza de la Casa Real de los Países Bajos es la seguridad de sus miembros. Y es que no es la primera vez que los royals holandeses se encuentran en el centro de los focos porque su vida esté en peligro. Sin ir más lejos, el pasado mes de febrero, las autoridades neerlandesas consiguieron frustrar lo que presuntamente era un plan meticuloso para asesinar a las princesas Amalia, heredera al trono, y Alexia de Holanda.

Aunque la investigación se ha mantenido bajo un hermetismo casi absoluto durante estos casi tres meses, la cercanía de la primera vista judicial, programada para este lunes 4 de mayo, ha obligado a la Fiscalía neerlandesa a revelar más detalles. Así, la mañana de este sábado, 2 de mayo, Países Bajos ha confirmado que la policía holandesa ha detenido al sospechoso que presuntamente hubiera perpetuado estos hechos. El hombre de 33 años, cuya identidad no ha trascendido por el momento, fue arrestado en plena ciudad de La Haya en una intervención que podría haber evitado una tragedia nacional.

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Los reyes de Holanda y sus hijas en la Feria de Sevilla en el año 2019. (23/Lagencia Grosby)
Los reyes de Holanda y sus hijas en la Feria de Sevilla en el año 2019. (23/Lagencia Grosby)

Lo más perturbador del caso no es solo la intención, sino el simbolismo hallado en el equipo que el detenido portaba en el momento de su captura. Según los informes oficiales, el sospechoso llevaba consigo dos hachas. En una de ellas, las autoridades encontraron grabado el nombre de Alexia. En la segunda, el mensaje era aún más confuso y violento: aparecían las palabras ‘Mossad’, en clara referencia a la agencia de inteligencia de Israel, junto al lema nazi ‘Sieg Heil’.

Esta mezcla de ideologías extremistas y referencias al espionaje internacional se completaba con una prueba irrefutable de sus intenciones. El detenido portaba un documento escrito a mano con los nombres de ambas princesas junto a un término que ha helado la sangre de los neerlandeses: ‘bloedbad’. Esta palabra, según ha informado la NOS (Nederlandse Omroep Stichting), el ente público de radiodifusión del país, se traduce literalmente como “baño de sangre”.

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Amalia, una princesa marcada por las amenazas

A partir de estos indicios, la Fiscalía ha sido tajante al señalar que el detenido habría estado planificando un posible ataque contra la princesa heredera. Sin embargo, a pesar de la gravedad de las pruebas físicas, los motivos que habrían impulsado a este individuo a fijar su objetivo en las hijas de Máxima y Guillermo de Holanda siguen siendo una incógnita que se espera empezar a resolver en sede judicial.

La princesa Alexia, la princesa Ariane y la princesa heredera Catharina-Amalia de los Países Bajos asisten a la celebración del Día del Rey en Dokkum. (Países Bajos; Holanda) (EFE/EPA/RAMON VAN). FLYMEN
La princesa Alexia, la princesa Ariane y la princesa heredera Catharina-Amalia de los Países Bajos asisten a la celebración del Día del Rey en Dokkum. (Países Bajos; Holanda) (EFE/EPA/RAMON VAN). FLYMEN

Este nuevo episodio reabre heridas muy recientes para la familia Orange. La princesa Amalia, que actualmente tiene 22 años, no es ajena a vivir bajo la sombra del peligro. Cabe recordar que en el año 2022, la joven se convirtió en el objetivo prioritario de la denominada Mocro Maffia, el crimen organizado vinculado al narcotráfico en el país. Aquel asedio fue tan real que la heredera pasó un periodo recluida en el Palacio Real de Madrid ante los temores de un posible ataque o secuestro, una medida desesperada después de que su nombre apareciera en conversaciones interceptadas a peligrosos delincuentes.

Aquel exilio en la capital española, donde Amalia intentó mantener una vida universitaria normal bajo la protección de la Casa Real española, marcó un antes y un después en su vida institucional. Tras su regreso a los Países Bajos, las medidas de seguridad en torno a su figura se reforzaron hasta niveles sin precedentes. Ahora, la vista de este lunes se presenta como un momento clave para la familia real holandesa y los ciudadanos de los Países Bajos, que esperan respuestas. Y es que la seguridad de la Corona está en entredicho y la pregunta que resuena en las calles de Ámsterdam y La Haya es hasta qué punto las princesas pueden llevar una vida en libertad cuando sus vidas se encuentran constantemente en peligro.

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