Costa Rica confirma gripe aviar en un ave silvestre en Puntarenas

El Servicio Nacional de Salud Animal detectó el virus en un piquero patiazul hallado en Puntarenas, el primer evento en tres años, y activó vigilancia intensiva; las autoridades descartan impactos en producción y consumo avícola

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Piquero patiazul de plumaje blanco y patas azules posado en roca. Un tag rojo de monitoreo en su pata. De fondo, vegetación tropical y el océano.
Un piquero patiazul, ave de plumaje blanco y patas azules, se posa sobre una roca en Manuel Antonio, Costa Rica, con un tag rojo de monitoreo en una pata y el océano Pacífico de fondo. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Un nuevo caso de gripe aviar fue confirmado en Costa Rica tras la detección del virus en un piquero patiazul (Sula nebouxii), un ave silvestre marina hallada en la zona de Manuel Antonio, en la provincia de Puntarenas, según se divulgó en una nota de la agencia EFE.

Las autoridades sanitarias nacionales subrayaron que este hecho no implica riesgos para la producción avícola, ni para la exportación o el consumo de carne y huevos.

El Servicio Nacional de Salud Animal (Senasa) informó que la detección se produjo gracias al refuerzo de los sistemas de vigilancia epidemiológica implementados en el país.

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Según los lineamientos de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA), el hallazgo en aves silvestres no afecta la condición sanitaria de Costa Rica para la exportación avícola.

Situación de la gripe aviar en Centroamérica

En los últimos años, varios países de Centroamérica han reportado episodios de gripe aviar, aunque la mayoría de los casos se han localizado en aves silvestres.

El virus, responsable de brotes en distintas regiones del continente, ha obligado a los servicios sanitarios de la región a intensificar la vigilancia, sobre todo en corredores biológicos y zonas costeras, donde migran aves susceptibles.

Hasta la fecha, Costa Rica no ha registrado casos en aves domésticas, lo que ha permitido mantener la producción y el comercio avícola sin restricciones, de acuerdo a varias publicaciones de medios costarricenses.

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Dos personas con guantes azules revisan un ave marina sobre una mesa plegable en una playa arenosa, junto a materiales de muestreo y registro.
Un equipo de monitoreo realiza una revisión a un ave marina en una mesa portátil sobre una playa de Costa Rica, con instrumentos de muestreo y tarjetas de registro. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Situaciones similares se han reportado en Panamá y Honduras, donde la vigilancia activa ha sido clave para detectar y contener los brotes en especies silvestres, sin traslados al sector productivo.

El caso más reciente en Costa Rica representa el primer evento de este tipo en tres años. La vigilancia epidemiológica y la respuesta coordinada entre el sector público y privado han sido fundamentales para evitar la propagación del virus a granjas y aves de corral. Desde el último brote en octubre de 2023, el país se mantuvo libre de nuevos eventos hasta la notificación actual.

Protocolos de respuesta y recomendaciones a la población

Las autoridades costarricenses han activado los protocolos de emergencia, incluyendo el monitoreo intensivo en la región donde se detectó el ave infectada. El Senasa instó a la ciudadanía a reportar cualquier hallazgo de aves silvestres enfermas o muertas, en especial especies acuáticas y rapaces como pelícanos, patos, zopilotes y gavilanes.

La gripe aviar es una enfermedad viral que afecta principalmente a aves, aunque en raras ocasiones puede transmitirse a mamíferos, incluido el ser humano. Los expertos señalan que el consumo de productos avícolas de Costa Rica sigue siendo seguro, ya que no se han detectado casos en animales de granja ni en la cadena alimentaria.

La región centroamericana continúa bajo estricta vigilancia para evitar la dispersión de la influenza aviar, reforzando medidas de bioseguridad y promoviendo la detección temprana como principales herramientas de control frente al virus.

La OPS reporta detecciones de influenza aviar H5N1 en 11 países de las Américas

La influenza aviar A(H5N1) continuó su circulación en las Américas entre 2025 y 2026 y dejó detecciones en 94 especies de aves en 11 países y territorios, además de registros en 37 especies de mamíferos en dos países, según la Organización Panamericana de la Salud.

El virus ya estaba presente en Centroamérica desde 2022, cuando se detectaron casos en aves migratorias y locales. Hasta marzo de 2026, la región no reportó casos humanos confirmados, mientras la OPS sostuvo que el riesgo para la población general siguió siendo bajo.

Mapa simplificado de Centroamérica, silueta de piquero patiazul, escudo rojo de bioseguridad, logo OMSA, logo Senasa Costa Rica.
Un mapa de Centroamérica muestra una alerta de bioseguridad sobre Costa Rica, con la silueta de un piquero patiazul y logos de OMSA y Senasa. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Ese cuadro regional contrastó con la expansión del patógeno en otras partes del continente y con su salto a distintas especies animales. De acuerdo con el organismo, la vigilancia epidemiológica y las medidas de bioseguridad siguieron como los ejes de contención.

México registró un caso humano aislado

México confirmó en abril de 2025 el primer caso humano de gripe aviar A(H5N1) en una niña de tres años en el estado de Durango, según informó Infobae. La paciente fue hospitalizada y su estado fue reportado como grave.

El dato marcó el principal antecedente humano citado para la región en este período. La circulación del virus afectó a aves y mamíferos en el continente, pero en Centroamérica no se habían confirmado contagios en personas hasta marzo de 2026.

La influenza aviar A(H5N1) siguió activa en América, afectó a decenas de especies animales y mantuvo bajo vigilancia a las autoridades sanitarias. La consecuencia inmediata fue una recomendación sostenida de reforzar la bioseguridad en explotaciones avícolas y de evitar el contacto con aves enfermas o muertas.

Las autoridades informaron que no se detectaron contagios de influenza aviar en aves domésticas, granjas avícolas ni explotaciones comerciales.
La gripe aviar en aves silvestres llevó a Honduras a reforzar la vigilancia epidemiológica en varias zonas del país.

El virus avanzó sobre aves y mamíferos

Según la OPS, entre el 1 de enero de 2025 y el 9 de marzo de 2026 se registraron detecciones en 37 especies de mamíferos y en 94 especies de aves. El organismo pidió reportar cualquier hallazgo de animales enfermos o muertos a las autoridades locales.

La dimensión del brote también apareció fuera del circuito avícola. El País informó que en noviembre de 2025 la población de elefantes marinos de la isla Georgia del Sur sufrió una alta mortalidad atribuida al virus H5N1.

Ese episodio dejó la desaparición de más del 50% de las hembras en un año.

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