Los científicos creen que los pacientes asintomáticos con coronavirus encubierto podrían estar sembrando nuevos brotes (REUTERS/Aly Song)
Los científicos creen que los pacientes asintomáticos con coronavirus encubierto podrían estar sembrando nuevos brotes (REUTERS/Aly Song)

A medida que el brote de coronavirus se hace presente en cada rincón del planeta, con 1 millón de casos, 53 mil muertos, 212 mil recuperados y presencia en 204 países y territorios, los equipos de investigaciones científicas están compitiendo para comprender un rompecabezas epidemiológico crucial: qué proporción de personas infectadas tienen síntomas leves o no y cuales pueden transmitir el virus a otros. Algunas de las primeras estimaciones detalladas de estos casos encubiertos podrían representar alrededor del 60% de todas las infecciones.

Muchos científicos han sospechado que hay un grupo no detectado de casos encubiertos que muestran síntomas limitados o nulos, porque un número creciente de personas infectadas no se puede vincular con casos conocidos de COVID-19 o que hayan viajado a puntos críticos de la pandemia.

La mayoría de las personas con infecciones leves no estarían lo suficientemente enfermas como para preocuparse y buscar ayuda médica, y probablemente pasarían por alto los métodos de detección, como los controles de temperatura, por lo que la extensión del fenómeno y su papel en la transmisión del virus ha sido difícil de establecer, de acuerdo a lo analizado por la prestigiosa revista Nature.

Los casos encubiertos de COVID-19 podrían representar alrededor del 60% de todas las infecciones (REUTERS/Fedja Grulovic)
Los casos encubiertos de COVID-19 podrían representar alrededor del 60% de todas las infecciones (REUTERS/Fedja Grulovic)

Para Michael Osterholm, director del Centro de Investigación y Política de Enfermedades Infecciosas de la Universidad de Minnesota en Minneapolis, Estados Unidos, “comprender la proporción de casos asintomáticos o levemente enfermos será realmente importante para nosotros entender qué está impulsando esta epidemia en particular".

Esto es diferente de los grupos que están tratando de entender la cantidad de casos no reportados, aquellos que se pasan por alto síntomas porque las autoridades no están haciendo suficientes pruebas o 'casos preclínicos' en los que las personas están incubando el virus pero aún no muestran síntomas.

Para evaluar el alcance de las infecciones encubiertas, un equipo de investigadores en China y Estados Unidos desarrolló un modelo utilizando datos clínicos de 26,000 casos confirmados por laboratorio reportados a la comisión de salud de Wuhan, el epicentro del brote, en la provincia china de Hubei.

un equipo de investigadores en China y Estados Unidos desarrolló un modelo utilizando datos clínicos de 26,000 casos confirmados por laboratorio reportados a la comisión de salud de Wuhan, el epicentro del brote, en la provincia china de Hubei (Shutterstock)
un equipo de investigadores en China y Estados Unidos desarrolló un modelo utilizando datos clínicos de 26,000 casos confirmados por laboratorio reportados a la comisión de salud de Wuhan, el epicentro del brote, en la provincia china de Hubei (Shutterstock)

Casos no detectados

En una preimpresión publicada el 6 de marzo, un grupo de científicos sugiere que para el 18 de febrero, había 37.400 personas con el virus en Wuhan de las cuales las autoridades no sabían. Según los autores, la mayoría de esos casos no reportados fueron en personas que tenían síntomas leves o ningún síntoma pero que aún podían ser contagiosos.

“Según nuestra estimación más conservadora, al menos el 59% de los individuos infectados estaban fuera de casa, sin ser examinados y potencialmente infectando a otros”, analizó Wu Tangchun, un experto en salud pública de la Universidad de Ciencia y Tecnología de Huazhong en Wuhan, quien dirigió el estudio. “Esto puede explicar por qué el virus se propagó tan rápido en Hubei y ahora está circulando por todo el mundo”.

Los resultados del equipo están dentro del rango de las estimaciones de varios otros estudios basados ​​en conjuntos de datos mucho más pequeños, sostuvo Adam Kucharski, un modelador de enfermedades en la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres. “Es el análisis más reciente del mejor conjunto de datos que tenemos”, agregó.

Pero el modelo supone que todos en la comunidad tienen la misma oportunidad de estar en contacto con cualquier otra persona. En realidad, “que tienen más posibilidades de interactuar con una pequeña fracción de personas: su familia, sus amigos y colegas”, reflexionó Gerardo Chowell, epidemiólogo matemático de la Universidad Estatal de Georgia en Atlanta. Al suponer que hay una mezcla homogénea, cree, el modelo probablemente sobreestima la tasa de transmisión y exagera la cantidad de infecciones con síntomas leves o sin síntomas. Pero el resultado iría en la dirección correcta.

Según una investigación, para el 18 de febrero, había 37.400 personas con el virus en Wuhan de las cuales las autoridades no sabían (Shutterstock)
Según una investigación, para el 18 de febrero, había 37.400 personas con el virus en Wuhan de las cuales las autoridades no sabían (Shutterstock)

Evidencia creciente

Otro estudio examinó a 565 ciudadanos japoneses que fueron evacuados de Wuhan a principios de febrero que fueron examinados y monitoreados repetidamente para detectar el virus y los síntomas. En un artículo, publicado el 13 de marzo en el International Journal of Infectious Diseases, un equipo en Japón informó que 13 evacuados estaban infectados, de los cuales 4, o 31%, nunca desarrollaron síntomas.

Pero probablemente la evidencia mejor documentada de casos asintomáticos proviene del crucero Diamond Princess , que tuvo un brote de COVID-19 a principios de febrero mientras estaba en aguas japonesas, apuntó Chowell.

El barco fue puesto en cuarentena y los 3.711 pasajeros y miembros de la tripulación fueron testeados repetidamente y monitoreados de cerca.

El estudio de modelado de Chowell, muestra que aproximadamente el 18% de unas 700 personas infectadas en el Diamond Princess nunca mostraron síntomas.

"Hay que tener en cuenta que esta era una población especial" con muchas personas mayores, analizó Chowell. Las personas mayores tienden a ir mal cuando se infectan con el nuevo coronavirus, por lo que sospecha que la tasa de infecciones asintomáticas en una población general podría estar más cerca del 31% que informó el equipo japonés.

Teniendo en cuenta los resultados de varios estudios, Chowell cree que los casos asintomáticos o leves combinados representan alrededor del 40-50% de todas las infecciones.

(Infografía: Marcelo Regalado)
(Infografía: Marcelo Regalado)

Diseminación viral

Pero, ¿pueden las personas con síntomas leves o sin síntomas infectar a otros? En un estudio de preimpresión publicado el 8 de marzo, un equipo con sede en Alemania mostró que algunas personas con COVID-19 tenían niveles altos del virus en los hisopos de la garganta al comienzo de su enfermedad, cuando sus síntomas eran leves. Eso significa que el patógeno podría ser fácilmente liberados a través de la tos o los estornudos, un proceso conocido como eliminación de virus.

Otro equipo de científicos, en China, detectó altas cargas virales en 17 personas con COVID-19 poco después de enfermarse. Por otra parte, otro individuo infectado nunca desarrolló síntomas, pero esparció una cantidad similar de virus a los que lo hicieron, los investigadores informaron en el New England Journal of Medicine.

Estos son los primeros análisis detallados del alcance de la diseminación viral en las diferentes etapas de la enfermedad, cree Osterholm. Los datos confirman lo que muchos científicos han sospechado: que algunas personas infectadas “pueden ser altamente contagiosas cuando tienen síntomas leves o no tienen síntomas”, advierte. Pero enfatiza que la escala del problema aún no está clara.

Muchos científicos temen que esto también haya llevado a una subestimación de la susceptibilidad de los niños al virus. Un estudio de más de 700 niños infectados en China encontró que el 56% tenía síntomas leves o ningún síntoma.

Si los hallazgos están en lo cierto, se necesitarán medidas urgentes para frenar los casos leves y asintomáticos que están alimentando la pandemia, dicen los investigadores. Piden cerrar las escuelas, cancelar las reuniones públicas y, en general, mantener a las personas en casa y fuera de los espacios públicos. Así lo han hecho naciones en todo el mundo, como Argentina, que desde el viernes 13 de marzo está en vigencia un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) emitido por el Presidente, Alberto Fernández, en el que se establece el Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio, una cuarentena total por la cual todos -salvo contadas excepciones- deben quedarse en sus casas.

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