"Alcohol en gel y antiparras. Por dormir un poco en el piso del aeropuerto de Ciudad de México. ¿Alcanza?", escribió Gino en su cuenta de Twitter.

El 23 de enero, Gino Tubaro partió rumbo a México junto Alexia Gozuk y Gerardo Schafer, sus colegas de The Atomic Lab. Inquieto y solidario, el inventor de prótesis 3D viajó a Guadalajara con el objetivo de repartir 500 manos y brazos en una de las jornadas del “Talent Land”: un mega evento de tecnología que, hasta principios de marzo, iba a llevarse a a cabo entre el 13 y el 17 de abril.

Sin embargo, cuando la Organización Mundial de la Salud declaró al coronavirus como pandemia, los planes de Tubaro (como los del mundo entero) cambiaron de rumbo. “Llegamos a imprimir unas 300 prótesis, pero no pudimos repartirlas. Nos comunicamos uno a uno con los destinatarios para avisarles que la entrega quedaba suspendida y dejamos las piezas guardadas en el laboratorio para cuando se reanude el evento”, explica Gino a Infobae.

Instalados en Jalisco (México) Gino y sus colegas habían montado un laboratorio con 26 impresoras 3D que funcionaba las 24 horas toda la semana, incluyendo sábados, domingos y feriados.
Instalados en Jalisco (México) Gino y sus colegas habían montado un laboratorio con 26 impresoras 3D que funcionaba las 24 horas toda la semana, incluyendo sábados, domingos y feriados.

En medio del caos mundial, el martes 17 de marzo, Tubaro recibió un correo que lo alarmó. Aeroméxico, la aerolínea que tenía que devolverlo al país, notificaba la suspensión de los vuelos a la Argentina hasta el 1 de abril. “Nos dejaron varados en México. Tampoco nos quieren devolver el dinero. Queremos volver pero no podemos. ¿Ideas?”, preguntaba Gino a sus seguidores vía Twitter.

Como Aeroméxico no le dio respuestas, Gino decidió comprar pasajes por Copa Airlines para ir de Guadalajara a Panamá y desde ahí llegar a la Argentina. Aunque tenía fecha para viajar hoy, 22 de marzo, unos días antes la aerolínea le canceló el vuelo “debido a circunstancias sin precedentes y fuera de nuestro control”, según le informaban en un correo electrónico.

Con este correo, Copa Airlines le canceló el vuelo a Gino “debido a circunstancias sin precedentes y fuera de nuestro control”.
Con este correo, Copa Airlines le canceló el vuelo a Gino “debido a circunstancias sin precedentes y fuera de nuestro control”.
Con este correo, Copa Airlines le canceló el vuelo a Gino “debido a circunstancias sin precedentes y fuera de nuestro control”.
Con este correo, Copa Airlines le canceló el vuelo a Gino “debido a circunstancias sin precedentes y fuera de nuestro control”.

“En ese momento la aerolínea nos sugiere que volemos a Ciudad de México, que es donde estamos ahora. Llegamos anoche a las 20 hs, después de comprar los boletos que nos costaron unos 300 dólares en total”, cuenta Tubaro a este medio.

Supuestamente, hoy a las 13 hs. Copa Airlines iba a llevarlo hasta Panamá y, desde ahí, el inventor y sus dos colegas emprenderían regreso a la Argentina a las 18 hs. Pero, una vez más sus planes se frustraron.

“No pudimos volar. Ahora aprobaron tres vuelos desde Panamá y nosotros estamos en Ciudad de México”, explica el joven de 24 años. “Si estuviera en Argentina con gusto ayudaría y pondría mis impresoras, materiales y demás al servicio de quien lo necesite. Es más, tomé la decisión de hacer la cuarentena en mi taller para poder aportar en lo que sea”, agrega Gino, que ya imprimió sus primeros barbijos en 3D.

Desde México, Gino imprimió barbijos en 3D
Desde México, Gino imprimió barbijos en 3D

Mientras deambula por el aeropuerto de Ciudad de México, esperando que le den una respuesta, Tubaro recurre a las redes sociales para hacer catarsis y teme por su salud, debido a la gran exposición que vive en el aeropuerto.

“La Administración Nacional de Aviación Civil Argentina decidió cancelar la entrada al país del último vuelo de Copa Airlines. Ahora a gastar miles en conseguir un alojamiento y comida. Ojalá no nos enfermemos. Tengo ganas de llorar”, escribió Tubaro en su cuenta de Twitter.

Como él, hay miles de argentinos desparramados por distintos aeropuertos del mundo. Si bien durante los últimos diez días lograron traer de vuelta cerca de 20 mil, todavía hay otras miles que esperan ser repatriadas.

Como ya trascendió, este domingo dejará de funcionar el aeropuerto de Panamá. “Cierra hoy a la noche y tenemos que sacar a 300 argentinos. No es fácil traer a todos porque hay empresas que dicen que no. Aeroméxico, por ejemplo, dejó caer varios vuelos. Aerolíneas Argentinas hace lo que puede pero no puede traer a todos”, señaló Felipe Solá.


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