Pablo Arango recordó cómo les contó a sus papás que le gustaban los hombres: “Los momentos oscuros ya pasaron”

El presentador de Noticias Caracol Ahora reveló cómo fue el momento en el que tomó la decisión de confersarles a sus papás que no le gustaban las mujeres

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Pablo Arango, presentador de Noticias Caracol y su novio Gabriel Carvajal
Pablo Arango, presentador de Noticias Caracol contó lo planes que tiene de agrandar la familia con su novio Gabriel Carvajal - crédito @gabrielc.est/Instagram

El periodista Pablo Arango cumple una década de haber revelado su orientación sexual, y lo hace desde la tranquilidad de quien ya no carga el peso que lo acompañó durante más de la mitad de su vida.

El presentador de Noticias Caracol habló con la revista Vea, de El Espectador, sobre los años de silencio, la noche en que viajó a Manizales a decirle la verdad a su familia y la libertad que encontró al otro lado de ese miedo.

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Arango creció en la capital caldense, estudió en un colegio masculino católico y se graduó como comunicador social en la Universidad de Manizales.

Hurto - Robo - Pablo Arango
Arango paseaba a su perro cuando ocurrió el robo - crédito @reporteropablo / TikTok

Desde los 12 años supo que sentía atracción por los hombres, pero también entendió, muy pronto, que ese descubrimiento debía quedar sepultado. “Sentía que era una enfermedad, que rechacé desde ese momento”, contó. Construyó entonces un pacto consigo mismo: ninguna relación con hombres, ninguna señal, ninguna sospecha.

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Cinco años de relación y una olla a presión

Con el paso del tiempo, el silencio se volvió insostenible. Tuvo dos novias; con la última estuvo casi cinco años. La relación avanzaba hacia el matrimonio, hacia los hijos, hacia una vida entera construida sobre algo que no era real.

“Ya era como una olla a presión que estaba a punto de estallar”, recordó.

En 2016 trabajaba en Citytv y su carrera despegaba. Hacia afuera, todo encajaba. Por dentro, sufría depresión. “Era feliz en el trabajo, jugaba fútbol, pero sexualmente era la persona más infeliz del mundo”, admitió. Llegó a arrodillarse en la iglesia junto a su novia y pedirle a Dios que le quitara la homosexualidad.

Pablo Arango y Gabriel Carvajal
Pablo Arango y Gabriel Carvajal pertenecen a mundos laborares diferentes - crédito @reporteropablo/Instagram

Un falso positivo de embarazo lo llevó incluso a reforzar su decisión de callar para siempre. Cuando la prueba resultó negativa, algo en él empezó a moverse. Los planes de mudarse juntos a Bogotá se cayeron solos cuando ella cambió de idea. Arango aprovechó ese espacio para replantear todo.

Terminó la relación sin explicar el motivo real. Solo le dijo que no la amaba lo suficiente. Ella se fue del restaurante sin terminar la comida.

La noche decisiva en Manizales

Un mes después llamó a sus padres y les anunció que viajaría a hablar con ellos. Toda la familia supuso que la noticia era un embarazo. En la sala de la casa, con sus padres y su hermana reunidos, las palabras tardaron en salir.

Hasta que dijo que siempre había mentido en su parte sexual. Su madre reaccionó de inmediato: “¿Eres homosexual?”. Cuando él confirmó, ella rompió a llorar.

Su padre tomó la palabra con una calma que Arango no esperaba. Le dijo que nada había que recriminarle, que si a los 25 años había decidido contarlo era porque de verdad lo sentía, y que tenían que apoyarlo. La madre, entre lágrimas, lo acusó de haberlo sabido de antemano. Él respondió que no tenía ni idea, pero que eso no cambiaba nada.

Pablo Arango y su novio Gabriel Carvajal
Pablo Arango y su novio Gabriel Carvajal viven juntos en Bogotá y tienen un perrito llamado Coco - crédito @reporteropablo/Instagram

Esa misma noche, su madre le pidió discreción. Pablo le respondió que si había decidido contárselo a ellos era porque las personas a su alrededor también debían saberlo.

Un mes después llegó una carta de ella: “Perdóname por mi reacción, fue muy sorpresiva, pero eres mi hijo, te amo y tienes todo mi apoyo”.

Arango describe ese día como un renacer. Lo compara con caminar durante años con un bulto de papa encima y, de repente, soltarlo. “Ese día que mis papás lo supieron, dije: ‘que se tenga el mundo, porque ahora sí yo puedo ser’”.

El miedo que nunca se cumplió

Con la perspectiva de diez años, el también abogado llega a una conclusión que resume todo el trayecto: el rechazo que tanto temió nunca llegó. Amigos, compañeros de trabajo, el resto de la familia: todos se sorprendieron, pero ninguno se alejó. “El mayor miedo de lo que podía pasar si contaba la verdad, en realidad nunca pasó”.

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Pablo Arango ha denunciado en redes sociales varios comentarios homofóbicos en su contra - crédito @reporteropablo/IG

Hoy comparte su vida con Gabriel, su pareja desde hace casi tres años, y su madre es, según él, “súper amiga” de Gabriel. Su hermana terminó siendo una aliada que le explicó a la familia lo que ella no entendía al principio.

Arango no guarda silencio sobre nada de esto. Si un joven de 18 años le escribe diciéndole que está confundido, quiere poder responderle con la misma certeza con la que hoy vive: “No pasa nada, no es una enfermedad”.

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