La hoja de mango: estos son los beneficios y sus usos medicinales poco conocidos, según el Jardín Botánico de Santa Marta

El creciente interés por los usos de esta planta ha llevado a investigadores y expertos a explorar sus posibles beneficios para la salud, rescatando también prácticas ancestrales propias de distintas culturas asiáticas y caribeñas

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Compuestos antioxidantes y antiinflamatorios impulsa el uso continuo de esta planta en medicina tradicional
Las hojas de mango cobran relevancia en la medicina tradicional y la ciencia . crédito Bulaclac Paruparu /Wikimedia Commons

En el Caribe colombiano, el mango no solo se come: se vive y su presencia es tan cotidiana que suele pasar desapercibida, pese a ser uno de los símbolos más arraigados del paisaje tropical. Sin embargo, más allá de su pulpa dulce y jugosa, un reciente interés por sus propiedades ha puesto la lupa sobre una parte del árbol que durante años fue ignorada: sus hojas.

El Jardín Botánico Quinta de San Pedro Alejandrino ha llamado la atención sobre los múltiples usos que se le pueden dar a la hoja de mango, destacando que este conocimiento, lejos de ser nuevo, proviene de tradiciones ancestrales que hoy vuelven a cobrar relevancia en medio del auge de la medicina natural.

“El mango es parte del paisaje y la memoria en el trópico”, señalan desde el Jardín Botánico, al tiempo que recuerdan que este árbol, aunque hoy parece inseparable del Caribe, en realidad tiene su origen en el sur de Asia, especialmente en la India.

Su llegada a América se remonta a los siglos XVI y XVII, cuando colonizadores portugueses y españoles lo introdujeron en el continente. Desde entonces, se adaptó con tal facilidad que terminó integrándose por completo a la vida cotidiana.

Desde hierbas a cítricos, diferentes estados mexicanos mezclan hojas de mango para sus infusiones curativas
El Jardín Botánico destaca los usos ancestrales y científicos de las hojas de mango - crédito crédito: Wikimedia Commons

En ciudades como Santa Marta, su presencia es constante: cae en las aceras, crece en patios, ofrece sombra en parques y marca el ritmo de las temporadas, pero detrás de esa familiaridad hay un árbol que, según el Jardín Botánico, puede alcanzar entre 10 y 30 metros de altura, con una copa amplia y hojas alargadas que, en sus primeras etapas, presentan tonos rojizos antes de tornarse verdes.

Aunque su fruto suele robarse toda la atención, las hojas han sido utilizadas durante generaciones en distintas culturas, especialmente en Asia, donde forman parte de prácticas tradicionales de medicina natural y este conocimiento ha comenzado a ser retomado en América Latina, donde instituciones científicas y académicas han empezado a explorar sus propiedades.

De acuerdo con el Jardín Botánico Nacional y la Universidad de La Habana, las hojas jóvenes del mango pueden emplearse en infusiones, una de las formas más comunes de consumo. También han sido utilizadas en prácticas de higiene bucal: algunas personas las mastican o las transforman en polvo para limpiar los dientes, fortalecer las encías e incluso aliviar molestias como el dolor de muelas.

En ciertos contextos, incluso, se ha documentado el uso de decocciones de hojas de mango —sin azúcar— como apoyo para regular los niveles de azúcar en la sangre. No obstante, los expertos advierten que estas prácticas pertenecen al ámbito de la medicina tradicional y no deben sustituir tratamientos médicos.

La tradición y la investigación impulsan el redescubrimiento de las hojas de mango - crédito Secretaría de Prensa
La tradición y la investigación impulsan el redescubrimiento de las hojas de mango - crédito Secretaría de Prensa

El interés por estas propiedades ha trascendido lo cultural y ha llegado al terreno científico. Además, investigaciones de la Universidad Autónoma de Manizales han identificado que las hojas, junto con la cáscara y la semilla del fruto, contienen compuestos con potencial antioxidante, antiinflamatorio y antibacteriano.

En el campo de la salud oral, por ejemplo, algunos estudios han analizado su efecto frente a bacterias relacionadas con enfermedades como la caries y la periodontitis. Según estos trabajos, ciertos extractos de hoja de mango han mostrado resultados comparables a los de enjuagues comerciales, aunque con la ventaja de no presentar algunos de sus efectos secundarios.

A pesar de estos hallazgos, la comunidad científica insiste en la necesidad de profundizar en la investigación. Si bien las hojas contienen polifenoles —compuestos conocidos por su acción antioxidante—, aún no existe suficiente evidencia para respaldar su uso como tratamiento médico formal.

Mientras tanto, en el terreno de lo cotidiano, las hojas de mango siguen siendo aprovechadas de formas sencillas. La infusión o té es una de las preparaciones más populares: basta con hervir hojas limpias para obtener una bebida que, según la tradición, puede aportar beneficios al organismo.

Infografía sobre la hoja de mango con título principal, ilustraciones de hojas, globo terráqueo, árbol, taza de té, diente y medidor de glucosa, sobre fondo oscuro.
Los diversos usos y beneficios medicinales de la hoja de mango, desde su origen asiático hasta aplicaciones tradicionales en infusiones, higiene bucal y control de azúcar en sangre - crédito Imagen Ilustrativa Infobae/VisualesIA

Otra práctica común es masticar hojas jóvenes previamente lavadas, sin tragarlas, una costumbre que ha sido asociada con el fortalecimiento de las encías y el alivio de molestias leves en la cavidad bucal.