
Hay luto en el periodismo colombiano, después de que se confirmara la muerte de Fabio Castillo en la tarde del martes 28 de octubre, lo que pone fin a una era de investigaciones contra los grandes capos del país.
Reconocido por su dedicación a la investigación del narcotráfico en Colombia y la violencia paramilitar, Castillo dedicó casi cuatro décadas a desentrañar las redes criminales que marcaron la historia reciente del país.
PUBLICIDAD
Ahora puede seguirnos en Facebook y en nuestro WhatsApp Channel
Su legado, forjado tanto en las redacciones como en el trabajo de campo, permanece como un referente para el periodismo de investigación nacional.
Castillo inició su carrera en el periódico El Nuevo Siglo, donde se inclinó por el periodismo judicial y obtuvo un premio Simón Bolívar a los 20 años. Esta temprana distinción lo acercó a Guillermo Cano, director de El Espectador, quien lo invitó a formar parte del diario en septiembre de 1979.

Tras una breve pausa en 1982, cuando asumió el cargo de secretario privado del procurador Carlos Jiménez Gómez, regresó a los medios y se convirtió en uno de los colaboradores más cercanos de Cano.
PUBLICIDAD
En ese periodo, Castillo fue pieza clave en la creación del equipo de informe especial del diario, una unidad dedicada a la investigación profunda de temas judiciales y económicos.
“Hice esa investigación en El Nuevo Siglo y Guillermo Cano me llamó. Me dijo: ‘yo quiero que usted me monte un equipo de investigación así en El Espectador’. Así hicimos lo que se llamó en ese momento el equipo de informe especial de El Espectador”, relató en una de sus últimas apariciones públicas.
El trabajo de Castillo y su equipo resultó fundamental en la denuncia de estructuras criminales y en la confrontación con el poder económico. En 1983, junto al editor judicial Luis de Castro y el director del diario, logró documentar que el entonces representante a la Cámara, Pablo Escobar Gaviria, tenía antecedentes en el narcotráfico.
PUBLICIDAD
La edición del 25 de agosto de ese año incluyó la reproducción facsimilar de la nota original que probaba que “Escobar estuvo preso”. Este hallazgo marcó un hito en la lucha del periodismo contra los capos de la mafia y consolidó el método de trabajo de Castillo, basado en la verificación documental y la consulta de múltiples fuentes.
“Yo nunca firmaba, siempre figuraba como ‘informe especial El Espectador’”, explicó en su momento Castilo sobre su preferencia por el anonimato y la ausencia de protagonismo personal.
La publicación de Los jinetes de la cocaína en 1987, poco después del asesinato de Guillermo Cano, representó otro momento decisivo en la carrera de Castillo. El libro, dedicado entre otros a Guillermo Cano, expuso las sociedades, testaferros y engranajes del cartel de Cali en una época en la que poco se conocía sobre el alcance de esa organización criminal.
PUBLICIDAD
El éxito de la obra obligó a Castillo a exiliarse, primero en Quito y luego en Miami, Madrid y París, donde adoptó identidades de paso para protegerse. A pesar del exilio, nunca abandonó la reportería.
El regreso de Castillo a Colombia se produjo en la década de 1990, tras la muerte de Pablo Escobar en diciembre de 1993. Retomó su labor en El Espectador, donde permaneció hasta 2016.
Durante esta etapa, además de sus reportajes, escribió la columna Palabra más, palabra menos. Posteriormente, asumió la edición de Investigaciones en La Revista, un medio mexicano con presencia en Centroamérica.
En octubre de 2020, fundó El Diario Alternativo, un medio digital en el que definió su rol como el de “dirigir un equipo de periodistas de investigación, documentación y gestión de datos para presentar una historia según nuestro propósito: la verdad en su contexto”.
PUBLICIDAD
Hasta el final de su vida, Castillo defendió los principios que guiaron su carrera: la búsqueda de la verdad, la verificación rigurosa y la ética profesional. En mayo de 2023, durante la Feria del Libro de Bogotá, compartió con la periodista María Jimena Duzán recuerdos de su llegada a El Espectador y de las investigaciones que lideró junto a Guillermo Cano, incluyendo las relacionadas con el Clan Ochoa, los Rodríguez Orejuela, Pablo Escobar y Carlos Lehder.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Más Noticias
Santa Fe vs. Millonarios EN VIVO: minuto a minuto en directo del clásico bogotano en El Campín por la Liga BetPlay 2026-II
El equipo Embajador llega sin entrenador al derbi de Bogotá, tras la destitución de Fabián Bustos un día antes del partido

Caifanes anunció aplazamiento de sus fechas en Colombia para 2027 por el terremoto: solo una se mantiene
La emblemática banda mexicana tenía contemplado presentarse en Cali, Manizales y Medellín, como parte del itinerario de su ‘Gira de la Gratitud’

Juan Fernando Quintero no cierra la “herida” tras salir de River por los líos con Eduardo Coudet: “El tiempo me dio la razón”
El volante afirmó que encontró en Medellín el lugar que necesitaba para mostrar su talento y el público viera que aún tenía nivel, algo que no pasó con el conjunto argentino
Gustavo Petro reaccionó a los elogios de Donald Trump a Abelardo de la Espriella por su arranque de gobierno: “Es una enorme equivocación”
El pronunciamiento del expresidente, que se encuentra en México en una visita académica y política, ocurrió después de que el mandatario norteamericano alabó a su nuevo socio político y describió su llegada a la Casa de Nariño como parte de un giro regional desde la izquierda hacia la derecha

Daniel Arcila, goleador de León de México, se refirió a la posibilidad de integrar la selección Colombia: también habló sobre James Rodríguez
El futbolista en cuestión comenzó su carrera en Envigado, equipo con el cual anotó cuatro goles y dio dos asistencias



