Militares encarcelados en Haití imploran ayuda ante toma del penal por grupos armados

En la noche del sábado ingresaron bandas criminales que desde la tarde estaban anunciando tomarse a sangre y fuego la principal cárcel de Puerto Príncipe

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Desde la tarde del sábado 2 de marzo han ocurrido hostigamientos armados de las pandillas en Haití. (Crédito: REUTERS/Ralph Tedy Erol)
Desde la tarde del sábado 2 de marzo han ocurrido hostigamientos armados de las pandillas en Haití. (Crédito: REUTERS/Ralph Tedy Erol)

Nuevamente Haití vive una convulsionada noche, luego de que grupos criminales se tomarán a sangre y fuego la Penitenciaría Nacional de Puerto Príncipe, la más grande de ese país y en donde permanecen recluidos los 17 militares (r) colombianos que están siendo procesados por el magnicidio del presidente Jovenel Moïse, quien fue asesinado en julio de 2021 en un ataque armado en el que se señala que participaron los colombianos.

La acción armada la perpetraron el sábado 2 de marzo en medio de la tensión que estaba ocurriendo desde tempranas horas del día, luego de que en la zona metropolitana de la capital haitiana estuvieran ocurriendo tiroteos y ataques de las bandas armadas que habían anunciado su intención de tomarse el penal.

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Los bandidos han tomado al asalto la Penitenciaría Nacional de Puerto Príncipe y han permitido la huida de un determinado número de detenidos”, informó la embajada de Francia en Haití.

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En medio de esa angustiosa situación, en el periódico regional El Colombiano obtuvieron los audios del llamado de auxilio de los militares que imploraron por ayuda humanitaria ante la grave situación en el lugar, en donde hubo un motín posterior que tuvo como consecuencia la fuga de presos, aunque los colombianos han optado por permanecer en el lugar, según ese testimonio.

Aparte de los colombianos, en ese penal estaban los jefes criminales de las pandillas que hay en el país que estaban pendientes de que continuaran con sus procesos penales, por lo que la situación en el país insular se complica con el pasar de las horas.

Con el control de la prisión, el Palacio Nacional se perfila como el siguiente blanco de las facciones armadas, cuyo objetivo es el de destituir al primer ministro Ariel Henry.

Por el momento, el Gobierno haitiano no ha emitido declaraciones oficiales respecto a las sublevaciones de la noche por parte de las pandillas contra diversas entidades del Estado.

Varias hipótesis sugieren que los grupos criminales buscan consolidarse en el país, antes del arribo de la comitiva multinacional para ayuda a la seguridad del país y lidera Kenia.

En Nairobi, las dos naciones acordaron bilateralmente, a solicitud de los juzgados kenianos, el despliegue de una fuerza de 1.000 agentes de ese país africano. Este esfuerzo integra la misión de cooperación que tiene respaldo de la ONU desde octubre del año pasado.

El jueves, en la metrópoli murieron cuatro policías debido a enfrentamientos armados que incluyeron al aeródromo internacional haitiano. Adicionalmente, las agrupaciones armadas se hicieron con el mando de dos sedes policiales, sembrando el terror en los civiles y causando la suspensión de actividades comerciales y educativas.

La Policía Nacional, con cerca de 9.000 efectivos, se encarga de la protección de más de 11 millones de habitantes, de acuerdo con la ONU. Estos efectivos se ven sobrepasados por las pandillas, que según estimaciones dominan hasta el 80% de Puerto Príncipe.

En el eje central de la urbe, los residentes continúan desalojando las áreas de conflicto, elevando la cifra de desplazados que buscan refugio en campos, huyendo del azote de las pandillas.

El Hospital Universitario del Estado (Hueh), el único público en la capital, cesó sus operaciones por los violentos choques entre la policía y las facciones criminales.

“No es posible continuar con nuestras labores a causa de los combates que se libran en las cercanías del hospital desde hace tres días”, afirmó el gestor del centro, el doctor Jude Milcé.

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