Diputado español y secretario general de Podemos, Pablo Iglesias tuvo un raid mediático, de reuniones y premios que lo dejó agotado. Y para colmo "Cristina no se la hizo fácil", bromearon dirigentes políticos que lo vieron antes de su vuelta a España.

A ese cansancio atribuían que el lunes haya estado apenas un rato en la cena de despedida que le organizaron en el Café Las Palabras, el mismo lugar donde estuvo el fin de semana el ex presidente Rafael Correa. Pero Iglesias no cantó como el ecuatoriano aunque dijo que le gusta la trova cubana y el karaoke.

En la cena estuvo el presidente del PJ Buenos Aires, Gustavo Menéndez, convertido cada vez más en un RRPP político; los porteños Daniel Filmus y Nicolás Trotta (rector de la UMET); la cineasta Lucrecia Cardoso; la actriz Cecilia Roth; el "Pablo Iglesias argentino", decían algunos por Itaí Hagman; la abogada de Milagro Sala, Elizabeth Gómez Alcorta y los anfitriones Eduardo y Juan Manuel Valdés.

El español llegó tarde y se fue temprano porque de  madrugada se tomaba un vuelo a Santa Cruz. En El Calafate lo esperaba la ex Presidenta y para  poder entrevistarse con ella Iglesias fue y volvió a Buenos Aires todo en el mismo día. Evidentemente pasó más tiempo arriba de los aviones que charlando con CFK…