Símbolo de potencia extrema, el H1 fue el primer modelo lanzado por la marca, en los 90.
Símbolo de potencia extrema, el H1 fue el primer modelo lanzado por la marca, en los 90.

En abril de 2003, LeBron James, con apenas 18 años y como estrella consular del básquetbol del secundario en Estados Unidos, conocido como High School, se declaró elegible para el siguiente draft de la NBA tras haber tomado la decisión de no pasar por un equipo universitario. La imagen que trascendió por aquellos días fue del King James en la puerta de su casa, en Akron, y con un imponente Hummer H2 gris de fondo, que le habían regalado unos meses antes, cuando cumplió 18 años. Él dijo que había sido un obsequio de su madre, aunque siempre estuvo la sospecha de que el vehículo había sido parte del acuerdo para renunciar a jugar en el torneo de la NCAA, el obligado paso previo al profesionalismo para la mayoría. LeBron era un elegido. Lo sigue siendo, porque hoy, con 35 años, se mantiene como la máxima estrella de la liga. Y parece que, como elegido, sería la cara del regreso de Hummer al mercado, que se anunciaría en breve.

La recuperación del todoterreno más furioso se había vislumbrado a fines de 2019, cuando se conocieron los planes de General Motors de meterlo en la pelea de los 4x4 eléctricos. Poco después de aquella divulgación, Elon Musk le mostraba al mundo su vehículo más potente, la pick up Cybertruck, con la que entra en un segmento que tiene a la Ford F-150 como exponente superior. El comienzo de la producción de la camioneta de Tesla está previsto para fines de 2021. Y para esa misma época, meses más, meses menos, se prepara la réentrée de Hummer como un 4x4 puramente eléctrico y como parte de la marca GMC, tradicional dentro del segmento de los vehículos semipesados en Estados Unidos.

La información fue difundida por el diario The Wall Street Journal, que además dio el detalle de cómo sería anunciado el regreso del modelo: con LeBron James como protagonista de un comercial que se verá durante la transmisión televisiva del Super Bowl 54, la final del campeonato profesional de fútbol americano que se disputará el próximo 2 de febrero en Miami. El contexto es monstruoso: la última edición del Super Bowl, disputado en 2019 en Atlanta, fue vista por 98 millones de personas sólo en Estados Unidos. Y un segundo de emisión publicitaria en la transmisión de la cadena CBS, que tiene los derechos de TV, está valuado en unos 170 mil dólares. Es más: ya como parte de la campaña presidencial para las elecciones de este año, Donald Trump (que va por la reelección por el partido Republicano) y el demócrata Michael Bloomberg ya se aseguraron 60 segundos de pantalla durante el partido, con una inversión de diez millones de dólares cada uno.

El H3 fue el último modelo que se lanzó dentro de la marca Hummer.
El H3 fue el último modelo que se lanzó dentro de la marca Hummer.

Si Ferrari, el auto deportivo por excelencia reconocido por sus formas pero también por el rugido de su motor, empezó a ceder en la carrera por una movilidad sustentable con un modelo híbrido (el SF90 Stradale) ya en el mercado y un eléctrico previsto para 2025, ¿cómo no iba Hummer a sumarse a esa tendencia? No será sencillo porque en todas sus versiones siempre se trató de un vehículo prepotente, con motores V8 con más de seis litros de cilindrada y potencia que oscilaban entre los 200 y los 400 caballos. Por eso es que, inclusive, en el mercado estadounidense se mira con cautela el regreso de Hummer.

Pero los planes de General Motors avanzan en ese sentido. No lo hará como una marca en sí misma, tal el status que tenía en el momento de haber sido discontinuado, sino bajo el paraguas de GMC, la marca de SUV y camionetas de lujo del gigante de Detroit. Y lo haría con forma de pick up, precisamente para meterse en la pelea contra las apariciones más recientes de la plaza: la Cybertruck, la F-150 y la Rivian R1T, marca que tiene el apoyo de Ford y de Amazon, justamente, para tratar de ensombrecer el ascenso vertiginoso de Tesla.

El H2 fue el más potente, con un motor de 400 caballos.
El H2 fue el más potente, con un motor de 400 caballos.

Hasta el momento, GM no ha salido al cruce de las versiones cada vez más fuertes sobre el regreso de Hummer. El último empujón se lo habría dado la huelga de 50 días que jaqueó la producción del consorcio, ocurrida entre septiembre y octubre pasados, y cuyo acuerdo con el sindicato para terminar con el conflicto contempló la opción de relanzar esta pick up como estrategia de revitalización y garantía de permanencia de puestos de trabajo. Incluso trascendió una inversión cercana a los 3.000 millones de dólares comprometida frente a los gremios en conflicto.

Tan avanzado parece estar el proyecto que hasta se filtró hasta el nombre interno con el que se lo conoce en GM: BT1. Es por ello que esta vuelta de Hummer tiene razón de ser: si habrá un acceso al mercado premium de picks ups y SUV eléctricos, qué mejor que hacerlo con uno de los sellos extremos más emblemáticos. La fortísima inversión prevista por GM reforzará la planta de Hamtramck, situada en Detroit. Se supo también que el primer modelo podría ser una súper pick up eléctrica, a lanzarse en 2021, la que lleva el nombre interno de “Proyecto O”, seguida por una variante todavía más radical para 2022.

Ahora se habla de un precio posible de 90.000 dólares, un valor elevado si se considera que la Cybertruck tendrá un precio inicial de 40.000 dólares, mientras que la versión top se situará en los 70.000. Se puede justificar en que Hummer nunca fue un vehículo de acceso sencillo desde sus valores, sino todo lo contrario.

Hasta aquí, el único vínculo publicitario de Hummer con la movilidad eléctrica se lo había dado el actor Arnold Schwarzenegger, fanático de estos modelos, tanto que había sido propietario de los primeros H1, a principios de los 90, y en 2017 le mostró al mundo la conversión de un mismo modelo a electricidad, un trabajo realizado por la empresa austríaca Kreisel Electric.

Schwarzenegger con el H1 modificado con motor eléctrico que se hizo exclusivamente para él.
Schwarzenegger con el H1 modificado con motor eléctrico que se hizo exclusivamente para él.

La producción de Hummer se discontinuó una década atrás: en abril se anunció el final y en mayo se cerró la planta de Shreveport, Luisiana, donde se la fabricaba, y después del fracaso en las negociaciones con la empresa china Sichuan Tengzhong, que se había interesado en el salvataje de la marca ante el quebranto que afrontaba no sólo Hummer, sino General Motors en todas sus unidades de negocios.

Así, el impetuoso todoterreno derivado del Humvee, el vehículo militar que se había hecho famoso durante la Guerra del Golfo, a principios de los 90, parece estar más cerca del regreso. Y con una figura apabullante como LeBron James como estandarte publicitario. Le sentará bien al basquetbolista vincularse con Hummer, más allá del sospechoso recuerdo que surge apenas se lo menciona: en su anterior participación con una automotriz, el aviso comercial lo mostraba explicando que una súper estrella como él sí podía manejar un sedán de clase media como el Kia K 900.

SEGUÍ LEYENDO