El ciervo axis llegó a Hawái en 1868, se convirtió en plaga y hoy es una solución alimentaria

Sin depredadores naturales y con reproducción durante todo el año, los 60.000 ejemplares que habitan Maui, Molokai y Lanai arrasan cultivos y bosques nativos; su carne abastece mercados locales y un programa de distribución gratuita para la comunidad

Un grupo de ciervos de pelaje moteado y astas ramificadas camina sobre el césped alto bajo la luz dorada de la mañana.
El ciervo axis daña bosques nativos de Hawái al consumir hierbas locales, plantas amenazadas y brotes jóvenes de árboles de los que dependen aves forestales (Imagen Ilustrativa Infobae)
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En Hawái, la expansión del ciervo axis, introducido desde Asia del Sur, generó en 2026 una respuesta singular en Maui, Molokai y Lanai: parte de estos animales se destina al consumo humano mediante la extracción controlada y el procesamiento de su carne para los residentes.

La presencia de este animal en el archipiélago se remonta a 1868, cuando 8 ejemplares fueron entregados al rey Kamehameha V por el gobierno de Hong Kong.

Según informó GEO, décadas después, en los años 1950, la especie llegó a Maui para la caza recreativa y desde entonces su población se extendió por varias islas hasta alcanzar unos 60.000 individuos.

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Esa expansión se explica, en parte, por una característica biológica: se reproduce durante todo el año. Sin depredadores naturales que limiten su crecimiento, las manadas ocuparon áreas cada vez más amplias y aumentaron la presión sobre ecosistemas ya frágiles.

Impacto sobre bosques, fauna y producción local

Un ciervo axis hembra con manchas blancas come plantas en la orilla pedregosa de un río que refleja su figura al atardecer.
La reproducción del ciervo axis durante todo el año y la falta de depredadores naturales aceleraron su avance sobre los ecosistemas de Hawái (Imagen Ilustrativa Infobae)

Estos animales consumen hierbas locales hasta la raíz, dañan plantas amenazadas y destruyen brotes jóvenes de árboles nativos. Esa pérdida tiene efectos que van más allá de la vegetación, ya que varias aves forestales de Hawái dependen de esas especies para sobrevivir.

Los autores de un informe del Departamento del Interior de Estados Unidos, publicado en 2011, describieron la magnitud del efecto: “Esta especie de ciervo es un voraz herbívoro de plantas del sotobosque, incluidos los brotes jóvenes de árboles nativos, esenciales para la supervivencia de las aves forestales hawaianas”.

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Los efectos también alcanzan a la agricultura. En Kahului, en la isla de Maui, una empresa de embutidos artesanales dejó de producir una de sus salchichas por falta de cebolla de verdeo.

Joy Enriques, dueña de Uncle Louie’s Sausage Co., explicó al diario británico The Guardian que “no conseguíamos la cantidad de cebolletas que necesitábamos. Los ciervos se habían comido todo lo que cultivaban los agricultores locales”.

En enero de 2026, el gobernador de Hawái, Josh Green, declaró el estado de emergencia por las condiciones de sequía que afectan a la zona. La presencia del venado agrava ese contexto y esa fue la proclamación de emergencia número 25 vinculada con este problema.

El aprovechamiento de la carne

Ciervos axis con manchas blancas corren en un bosque donde se ven siluetas de cazadores con rifles.
El ciervo axis llegó a Hawái en 1868 y su población se expandió hasta unos 60.000 individuos tras su introducción en Maui para la caza recreativa en los años 1950 (Imagen Ilustrativa Infobae)

Frente a este panorama, la empresa Maui Nui Venison desarrolló un sistema que apunta a regular la cantidad sin plantear una eliminación total de la población. Desde hace casi 10 años, la firma extrae ciervos en ranchos privados, donde los dueños definen cuántos abatir.

Los inspectores del Departamento de Agricultura de Estados Unidos registran cada extracción y siguen la evolución de las manadas. El procedimiento se realiza de noche, con drones térmicos, vehículos todoterreno y dispositivos de visión nocturna.

Dos equipos recorren al mismo tiempo los ranchos y cada uno trabaja junto a un inspector que verifica los animales antes de cada disparo. En condiciones habituales, se extraen entre 40 y 55 ejemplares por noche y de cada uno se obtienen en promedio cerca de 19 kilos de carne.

Esa producción se convierte después en distintos alimentos: bistecs, carne picada y seca, caldo de huesos y suplementos elaborados con vísceras. La propuesta apunta a unir el control de una especie invasora con el abastecimiento alimentario local.

Del control poblacional a la mesa de los habitantes

Un ciervo pardo con manchas blancas y cornamenta se encuentra entre helechos y troncos con musgo en un bosque.
El programa Holo ‘Ai distribuye carne de venado congelada sin costo en la isla, en un archipiélago que importa entre el 85% y el 90% de sus alimentos (Imagen Ilustrativa Infobae)

El chef Sheldon Simeon, propietario del restaurante Tiffany’s en Wailuku, señaló a The Guardian que este alimento funciona como una alternativa local al cerdo tradicional.

“Tenemos una fuente de alimento silvestre que ha devastado nuestro ecosistema y se ha convertido en una plaga a medida que se ha proliferado. La gente puede sentirse intimidada por la carne de venado porque la asocia con un fuerte sabor a caza”, sostuvo Simeon.

Aun así, afirmó que “la carne de venado de Maui Nui no tiene ese mismo fuerte sabor a caza debido a la alimentación de los ciervos en Maui. Está llena de sabor y, además, es muy fácil de cocinar”.

La empresa también destina parte de las capturas a la población local. Cada 2 semanas, ciertos venados se reservan para el programa Holo ‘Ai, que distribuye carne picada congelada sin costo en varios puntos de recolección de la isla.

Ese aspecto adquiere peso en un territorio que importa entre el 85% y el 90% de sus alimentos. En ese marco, el alimento obtenido a partir de los ejemplares aparece como una herramienta doble: reduce la presión de los cérvidos y suma una fuente de alimento dentro del archipiélago.

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