El tráfico petrolero en el estrecho de Ormuz vuelve a superar los 10 millones de barriles diarios

Un funcionario estadounidense dijo que el repunte siguió al memorando provisional firmado por Donald Trump con Teherán y al despliegue militar en el corredor sur, que sorprendió a Irán y debilitó su amenaza de cierre

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Un buque en el estrecho de Ormuz, cerca de la playa de Bandar Abbas (Irán), el 30 de junio de 2026. Amirhosein Khorgooi/ISNA/vía WANA (West Asia News Agency) vía REUTERS
Un buque en el estrecho de Ormuz, cerca de la playa de Bandar Abbas (Irán), el 30 de junio de 2026. Amirhosein Khorgooi/ISNA/vía WANA (West Asia News Agency) vía REUTERS

El tráfico comercial en el Estrecho de Ormuz ha superado los 10 millones de barriles diarios de petróleo desde que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó un acuerdo de paz provisional con Irán, según confirmó a Bloomberg un funcionario estadounidense que solicitó el anonimato para describir el estado interno de las negociaciones. El repunte, apuntalado por el despliegue militar de Washington en la zona sur del corredor, tomó por sorpresa a Teherán, cuya capacidad real para paralizar el paso ha quedado en entredicho.

El miércoles se observaron dos grandes convoyes de buques comerciales cruzando el estrecho, en lo que el rastreo de Bloomberg describió como uno de los ejemplos más nítidos hasta la fecha de una táctica de navegación en grupo que gana terreno. Seis cargueros fueron vistos entrando al Golfo Pérsico en formación compacta por la ruta vigilada por Estados Unidos, pegada a la costa de Omán; otros cuatro salían en sentido contrario.

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Entre ellos figuran buques cisterna de petróleo, gas y combustible, así como portacontenedores, varios con vínculos con los Emiratos Árabes Unidos (EAU). Las fuerzas navales occidentales informaron el fin de semana que esa ruta omaní fue ampliada para permitir la entrada y salida simultánea de embarcaciones, lo que explica los movimientos en ambas direcciones registrados el miércoles.

La media móvil de siete días de tránsitos comerciales se situaba en 38 al 30 de junio, aunque una salida acelerada de naves que permanecían atrapadas desde el inicio de la guerra la elevó hasta 40 en los días más recientes, según Bloomberg. Si todos los buques del miércoles completan el trayecto, los datos de rastreo muestran que supondría un incremento respecto al día anterior.

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Las naves transitan por dos vías: la gestionada por Estados Unidos, próxima a la costa omaní, y otra que atraviesa aguas iraníes. Irán ha declarado que no autoriza tránsitos sin su conocimiento, y su negociador jefe, Mohammed Bagher Ghalibaf, afirmó el martes en televisión estatal que la soberanía sobre el corredor pertenece a Irán y Omán.

Buques de carga en el Golfo, cerca del Estrecho de Ormuz, vistos desde el norte de Ras al-Khaimah, cerca de la frontera con la gobernación de Musandam de Omán, en medio del conflicto entre Estados Unidos e Israel con Irán, en los Emiratos Árabes Unidos, 11 de marzo de 2026. REUTERS/
Buques de carga en el Golfo, cerca del Estrecho de Ormuz, vistos desde el norte de Ras al-Khaimah, cerca de la frontera con la gobernación de Musandam de Omán, en medio del conflicto entre Estados Unidos e Israel con Irán, en los Emiratos Árabes Unidos, 11 de marzo de 2026. REUTERS/

El memorando de entendimiento firmado por Trump e Irán contempla tráfico libre de peajes durante un período de negociación de 60 días y deja abierto el estatus del estrecho más allá de ese plazo. Trump y el secretario de Estado Marco Rubio han declarado que tanto los peajes como las tarifas de servicio marítimo serían inaceptables en un acuerdo definitivo. Irán no ha aceptado públicamente esas exigencias.

Las conversaciones indirectas de esta semana en Qatar, en las que participan los negociadores estadounidenses Steve Witkoff y Jared Kushner, tienen como ejes centrales el futuro de las capacidades nucleares iraníes y el control del tráfico por Ormuz, de acuerdo con el funcionario citado. El negociador omaní señaló que los planes para el estrecho no implican la imposición de “tarifas de tránsito”, aunque el país comunicó a funcionarios europeos que algunos cobros podrían ser necesarios, según reportó Bloomberg.

La semana pasada, Irán vulneró las medidas acordadas con un ataque de dron contra un buque portacontenedores de bandera singapurense, lo que desencadenó una cadena de represalias que pusieron en riesgo la tregua. El incidente dañó el puente de mando de la nave, pero no causó víctimas y el barco pudo continuar su travesía.

La decisión de Trump de suspender más ataques y dejar avanzar las negociaciones fue interpretada como una señal de su renuencia a asumir un mayor coste económico derivado del conflicto. El mandatario ha dicho que no quiere ser recordado como Herbert Hoover, presidente durante el desplome bursátil de 1929 que desencadenó la Gran Depresión.

Un hombre camina por una carretera mientras los barcos se encuentran en el Estrecho de Ormuz, cerca de la playa de Bandar Abbas, Irán, el 30 de junio de 2026. Amirhosein Khorgooi/ISNA/via WANA (Agencia de Noticias de Asia Occidental) vía REUTERS
Un hombre camina por una carretera mientras los barcos se encuentran en el Estrecho de Ormuz, cerca de la playa de Bandar Abbas, Irán, el 30 de junio de 2026. Amirhosein Khorgooi/ISNA/via WANA (Agencia de Noticias de Asia Occidental) vía REUTERS

Analistas advirtieron que esas consideraciones económicas y políticas podrían alentar a Irán a dilatar las conversaciones, erosionando la capacidad de Trump para arrancar concesiones sustanciales a Teherán. Restablecer el tráfico por Ormuz representa una vuelta al estado previo a la guerra, no un avance nuevo, según las mismas fuentes.

La capacidad limitada de Irán para monitorear el tráfico alejado de su costa retrasó su percepción del alcance real de los flujos en el corredor sur, lo que contribuyó a su tardía reacción, indicó el funcionario. La administración estadounidense interpreta los ataques de la semana pasada como un intento de Teherán de reafirmar su control sobre el estrecho tras constatar que su poder para paralizarlo es más reducido de lo previsto.

Antes del conflicto, el Estrecho de Ormuz canalizaba cerca de una quinta parte del suministro mundial de petróleo y gas natural licuado, con aproximadamente 20 millones de barriles de crudo y combustible fluyendo a diario. Con al menos 10 millones pasando actualmente por el corredor y otros cinco millones circulando por rutas alternativas, los flujos se acercan a los niveles anteriores a la guerra.

Armadores, compañías petroleras y otros actores del sector advirtieron que cualquier tarifa —o cobro que la encubra— constituye una violación inaceptable del derecho internacional y sentaría un precedente peligroso que podría alentar cobros similares en otras vías navegables del mundo.

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