
¿A quién pertenecen los tesoros sumergidos que reposan en los restos de barcos hundidos? Esta cuestión ha generado intensos debates legales y culturales, y el caso de la fragata Nuestra Señora de las Mercedes se ha convertido en un referente internacional.
El prolongado litigio por el patrimonio de este navío, que enfrentó al Estado español con una empresa de cazatesoros, marcó un antes y un después en la protección del patrimonio subacuático, según detalla National Geographic.
Este caso no solo resolvió la disputa sobre la propiedad de un valioso botín, sino que también estableció un precedente legal que reconoce el derecho de cada país sobre los tesoros hallados en sus barcos hundidos.
Litigio por la fragata Mercedes y hallazgos arqueológicos
La batalla legal por la fragata Mercedes concluyó con una sentencia firme que ordenó la restitución de todo el cargamento a España. El tesoro, compuesto por monedas de plata, lingotes de metales preciosos y otros objetos de valor, se encuentra actualmente bajo custodia en el Museo Nacional de Arqueología Subacuática de Cartagena (ARQVA).

Este desenlace no solo devolvió a España un patrimonio de gran valor, sino que también reforzó la posición de los Estados frente a las reclamaciones de empresas privadas dedicadas a la búsqueda y extracción de tesoros sumergidos.
El 23 de agosto de 2015, el Instituto Español de Oceanografía realizó una de las excavaciones arqueológicas más profundas de la historia de España, a más de 1.100 metros de profundidad frente a la costa del Algarve, en Portugal. A bordo del buque Ángeles Alvariño, los arqueólogos operaron un vehículo submarino remoto (ROV) que permitió observar en tiempo real los objetos dispersos en el lecho marino.
La fuerte corriente mediterránea, que impidió la acumulación de sedimentos durante más de dos siglos, dejó al descubierto cañones, lingotes de estaño y cobre, y monedas de plata.

Entre los hallazgos más destacados, el equipo identificó una mano de almirez de oro, pendientes y tres tabaqueras personalizadas con el sello real, piezas que pertenecieron a los náufragos de 1804. Según National Geographic, estos descubrimientos muestran el poder de la arqueología submarina para revelar historias personales ocultas bajo el mar.
Magnitud del patrimonio subacuático y voces expertas
La magnitud del patrimonio subacuático es impresionante. La Unesco estima que existen al menos tres millones de barcos naufragados sin localizar en los fondos marinos y fluviales del planeta. Muchos de estos restos forman parte del patrimonio cultural subacuático, definido por la organización como cualquier vestigio de existencia humana de carácter cultural, histórico o arqueológico que haya permanecido bajo el agua, total o parcialmente, durante al menos cien años.
Ejemplos como el pecio del Dokós, hallado en el mar Egeo y con una antigüedad de 4.000 años, demuestran la profundidad histórica de estos hallazgos.
Expertos en arqueología subacuática subrayan la importancia de este patrimonio. Filipe Castro, arqueólogo portugués y referente internacional en la materia, afirma: “Sin duda son muchísimas más las naves que a lo largo de la historia han acabado engullidas por el mar”. Por su parte, George Bass, fundador del Instituto de Arqueología Náutica (INA) y pionero en la disciplina, sostenía que “el pasado de la humanidad está escrito bajo las aguas”.

Bass impulsó la aplicación de principios arqueológicos rigurosos en las excavaciones submarinas, contribuyendo a la consolidación de la ética museística y la protección de los hallazgos frente al comercio de antigüedades.
La historia de los naufragios está marcada por episodios de grandes pérdidas y disputas posteriores. Entre los casos más emblemáticos se encuentran el galeón Nuestra Señora de Atocha, que naufragó frente a las costas de Florida en 1622 durante un huracán, y la propia fragata Mercedes, hundida en 1804 en la batalla del cabo de Santa María.
Ambos navíos transportaban enormes riquezas procedentes de América y su destino ha estado ligado tanto a tragedias humanas como a la codicia de quienes, siglos después, intentaron apropiarse de sus tesoros.
National Geographic destaca que estos conflictos han revelado no solo el valor material de los cargamentos, sino también la complejidad de su legado cultural.
En los últimos años, la legislación internacional ha avanzado para proteger estos vestigios del pasado. Cada vez más normativas exigen el respeto y la preservación de los pecios históricos, permitiendo que los arqueólogos reconstruyan los relatos de los naufragios a partir de los objetos y estructuras recuperados.

Un ejemplo reciente es el galeón San Giacomo di Galizia, descubierto en 2011 en las rías gallegas. Este buque de guerra español del siglo XVI, considerado el mejor conservado de su época, fue hallado tras soportar temporales y enfrentamientos en el Atlántico Norte.
En este caso, las riquezas materiales pudieron ser retiradas antes del hundimiento, pero la verdadera riqueza reside en la propia embarcación y en el conocimiento que ha aportado a la investigación histórica.
Así, mientras el oro y la plata pueden desaparecer o cambiar de manos, el auténtico valor de estos hallazgos radica en la información y las historias que los barcos sumergidos revelan sobre nuestro pasado colectivo.
Últimas Noticias
Irán entró en su segunda semana sin acceso a Internet mientras se multiplican las víctimas de la represión
El apagón digital, impuesto tras las protestas masivas de enero, limita la comunicación con el exterior, afecta la actividad económica y dificulta la verificación independiente sobre la magnitud de la violencia estatal
El astroturismo de lujo crece en Estados Unidos impulsado por el próximo eclipse solar
La creciente demanda por experiencias exclusivas de observación de estrellas ha llevado a la creación de retiros de alta gama en Estados Unidos, con alojamientos innovadores y tecnología que redefinen el turismo astronómico en 2026

Foro de Davos: Peña propuso que la transición democrática en Venezuela se incluya en la agenda de la Junta de la Paz que lidera Trump
El presidente de Paraguay consideró que es una plataforma global que podría colaborar en el final de la dictadura caribeña, tras la captura de Nicolás Maduro

La justicia británica condenó a una mujer por esclavitud y abuso durante 20 años
El tribunal de Gloucestershire encontró responsable a Amanda Wixon de someter a otra persona a trabajos forzados y violencia sistemática, en un caso que expuso una situación prolongada de explotación en Inglaterra


