
El politólogo bielorruso Artyom Shraibman ha anunciado que ha huido del país por miedo a ser encarcelado después de ser nombrado en una entrevista por el periodista disidente Roman Protasevich, detenido tras el aterrizaje forzoso de un vuelo de pasajeros en Minsk.
Protasevich ha comentado en una entrevista transmitida el jueves por los medios estatales de Bielorrusia, que había trabajado para la oposición en el extranjero y dio los nombres de varias personas que aseguró que también estaban involucradas.
Shraibman, uno de los nombrados, ha afirmado que no ha trabajado para la oposición política del país y que tan solo cumplía su función como observador y analista.
Además, se ha unido a la corriente que critica la entrevista por haberse llevado a cabo bajo coacción, y ha añadido que ve a Protasevich como un “rehén” tomado por el dictador del país, Alexander Lukashenko, por lo que no podía condenar las acusaciones.
Por su parte, la líder opositora, Svetlana Tijanovskaya, quien también se encuentra en el exilio, ha descrito la entrevista al periodista como el resultado de una tortura, y ha mantenido un encuentro con la familia de Protasevich en Polonia.

A partir de la madrugada de este sábado, la Unión Europea ha cerrado sus cielos y pistas de aterrizaje a las aerolíneas bielorrusas en respuesta al desvío forzado de un vuelo de Ryanair y la detención de Protasevich.
Incluso antes de la decisión de las sanciones, se ha pedido a todas las aerolíneas con base en el bloque que evitaran los vuelos al espacio aéreo bielorruso.
Protasevich, detenido luego de que el avión en que viajara fuera forzado a aterrizar en Minsk, apareció en la televisión estatal en una entrevista, que sus familiares y allegados afirman que se hizo bajo coerción.
Protasevich, de 26 años, lucía incómodo en la filmación, en el que confesó haber convocado a protestas el año pasado y elogió al presidente bielorruso Alexander Lukashenko. “Muchas cosas por las que criticamos a Lukashenko en realidad son simples intentos de presión. En muchas situaciones él actuó como un hombre con huevos de acero”, dijo el reportero encarcelado.

Al final de la entrevista de una hora y media, transmitida la noche del jueves por el canal estatal ONT, Protasevich lloró y se cubrió el rostro con las manos.
Dmitry Protasevich, padre del periodista, dijo que la entrevista fue el resultado de “abusos, torturas y amenazas”. “Conozco muy bien a mi hijo y creo que nunca diría esas cosas”, declaró a la AFP. El periodista detenido es cofundador y editor del canal opositor Nexta, que impulsó las protestas antigubernamentales. “Lo quebraron y lo obligaron a decir lo que necesitaban”, agregó el padre.
Las autoridades bielorrusas acusan a Protasevich de organizar protestas masivas, un cargo por el cual se expone a 15 años de prisión.
(Con información de Europa Press)
SEGUIR LEYENDO:
Últimas Noticias
Polonia afirma estar cerca de un acuerdo con Estados Unidos para una segunda base militar
Varsovia busca consolidar un despliegue militar permanente de Washington en su territorio, en medio de las dudas sobre el futuro de las fuerzas estadounidenses en Europa
Tras la reunión, Donald Trump y Xi Jinping recorrieron los proyectos en construcción en la Casa Blanca
El estadounidense guió a su homólogo chino por la Casa Blanca tras 90 minutos de diálogo en el Despacho Oval, donde abordaron asuntos comerciales, tecnológicos, Taiwán e Irán, entre otros temas
80 países condenan ante la ONU los ataques de Irán y de los rebeldes hutíes
La declaración, respaldada por potencias occidentales y Estados del Golfo, exigió mantener abierto el paso de Ormuz ante el riesgo para el comercio mundial
El petróleo volvió a subir tras un nuevo ataque de los hutíes contra Arabia Saudita
La cotización para noviembre cerró en 106,60 dólares en Londres, impulsada por el temor a una interrupción del abastecimiento y por el estancamiento diplomático entre Washington y Teherán sobre Ormuz

El secretario general de la OTAN respaldó el nuevo acuerdo de defensa sobre Groenlandia
Mark Rutte sostuvo en Nueva York que el entendimiento entre Washington, Copenhague y Nuuk transformó las diferencias entre aliados en una respuesta conjunta para el Alto Norte, tras la firma del martes



