La primera ministra Theresa May y el presidente ruso Vladimir Putin
La primera ministra Theresa May y el presidente ruso Vladimir Putin

El presidente ruso, Vladimir Putin, y la primera ministra británica, Theresa May, se reunirán en Japón esta semana, durante el G20, por primera vez desde la crisis provocada por el envenenamiento de un ex espía ruso en Inglaterra, indicó este miércoles el Kremlin.

La reunión, en la ciudad japonesa de Osaka, se producirá después de que Putin pidiera a principios de mes "pasar página en lo referente a los espías" en las relaciones con Reino Unido. Londres había reaccionado afirmando que para "tener una relación diferente (…) Moscú debe cambiar su comportamiento".

Las relaciones diplomáticas entre Londres y Moscú se deterioraron el año pasado tras el envenenamiento con Novichok, una sustancia neurotóxica, del ex agente doble ruso Serguéi Skripal y su hija Yulia en Salisbury, en el sur de Inglaterra, que Londres atribuyó a Rusia aunque Moscú lo ha negado categóricamente.

Skripal y su hija sobrevivieron tras permanecer hospitalizados durante varias semanas.

El Kremlin indicó que ahora ambas partes tratan de dar "posibles pasos para normalizar el diálogo político".

Un vocero de Downing Street confirmó la reunión, pero insistió en que no significa una normalización de las relaciones con Moscú.

Sergei Skripal junto a su hija Yulia
Sergei Skripal junto a su hija Yulia

"Seguimos abiertos a una relación diferente, pero eso sólo puede ocurrir si Rusia desiste de acciones que socavan los tratados internacionales y la seguridad colectiva", dijo el portavoz de May en Londres.

Skripal formaba parte de un histórico canje de espías entre Washington y Moscú en el aeropuerto de Viena en 2010, una operación con aromas a la Guerra Fría.

Entre los agentes beneficiados estaba Anna Chapman, la figura emblemática del cambio, cuyas fotografías íntimas y pormenores de su vida sexual fascinaron tanto a la prensa.

Seguei Skripal, un ex coronel de los servicios de inteligencia militares, había sido condenado a 13 años de detención en 2006 por haber trabajado para los servicios secretos británicos. Después del canje se le concedió el refugio en el Reino Unido.

Rusia acusaba a Seguei Skripal de trabajar con el MI6 británico desde la década de 1990 y de haber recibido cerca de 100.000 dólares por la información entregada.

Con información de AFP

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