AMLO llamó a incluir a narcos en pacto por la paz: “Son seres humanos”

El mandatario ya se ha pronunciado anteriormente porque las autoridades cuiden la integridad y el bienestar de los supuestos delincuentes durante enfrentamientos

El presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador estuvo de acuerdo con que se incluya a los narcotraficantes en el llamado por la paz convocado por la iglesia católica.

Según el mandatario, se trata de personas que caben en la cita de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), cuyo emplazamiento fue sobre una Jornada de Oración por la Paz ante la violencia que se vive en el país.

“Celebro el comunicado de la Iglesia católica y de los jesuitas, porque están hablando en su comunicado de ayudar para que entre todos construyamos la paz. Es otro tono”, reconoció el presidente en su conferencia matutina desde Palacio Nacional este 5 de julio.

Un periodista aprovechó para interrumpir las referencias de López Obrador y precisar si concordaba con la inclusión de criminales. Aunque no se oyó a tono en la transmisión en vivo, los reporteros registraron el detalle.

 REUTERS/Jose Luis Gonzalez
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¿También incluye a los narcotraficantes?”, cuestionó uno de los asistentes para determinar el alcance del reconocimiento desde el Ejecutivo federal.

, estoy de acuerdo”, respondió de inmediato al comprender la pregunta, por lo que el comunicador insistió para evitar suposiciones.

También, porque son seres humanos

Cuando fue cuestionado sobre la posibilidad de dialogar o negociar con los narcos, el presidente fue tajante en dividir el planteamiento inicial.

“Ese es otro asunto, pero lo que ellos plantean de que se debe de tratar aún a estas personas como seres humanos y convocarlos a deponer su actitud, esto es muy importante, porque es el perdón”, sugirió.

De nueva cuenta se le pidió que hablara sobre un acuerdo directo con narcos para terminar con la inseguridad, pero el presidente rechazó esa idea, salvo considerar que las circunstancias determinan decisiones de las personas para involucrarse en el crimen organizado.

Yo no estoy diciendo de la negociación y nosotros no tenemos ninguna negociación”, aseveró el primer mandatario.

Sigifredo Noriega Barceló, obispo de Zacatecas, dijo el pasado fin de semana en entrevista televisiva que el conjunto de autoridades y población deberían considerar canales de diálogo con líderes criminales para el pacto social.

REUTERS/Jose Luis Gonzalez
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Mientras que el resto de instituciones religiosas hicieron un llamado para cumplir cuatro puntos a lo largo del mes de julio con el fin de construir un camino de justicia y reconciliación que lleve a la paz.

“Los asesinatos y desapariciones que diariamente se cometen en el país son un llamado de Dios a unirnos para pedir por la paz”, aseguraron en un comunicado conjunto.

Para ello pretenden cuatro acciones comenzado el próximo 10 de julio, cuando harán memoria de todos los sacerdotes, religiosos y religiosas que han sido asesinados en el país.

Durante el mes pretenden celebrar misas o realizar oraciones comunitarias en lugares significativos que representen a todas las personas que han desaparecido o sufrido una muerte violenta, sean homicidios dolosos, feminicidios, activistas sociales o cualquier otra víctima en situación de exclusión o vulnerabilidad.

Al final de julio, el día 31, pedirán por los victimarios, apelando a la conversión de sus corazones y puedan ser recibidos en arrepentimiento. Todas sus acciones serán definidas de manera local y lo publicarán en sus redes sociales.

López Obrador aseguró que se trata de un programa apegado a su política, aunque en las últimas dos semanas se ha enfrascado en frentes abiertos con los eclesiásticos, quienes han criticado la permisividad en no combatir directamente a los agresores.

Pero el presidente ha atribuido que son ataques a sus gobiernos capitalizados por opositores, incluso, llamando hipócritas a los religiosos porque considera que no protestaron de la misma forma en sexenios anteriores, cuando la estrategia solo giraba en torno a la narcoguerra.

Admitió que la paz no solo es fruto de garantizar la tranquilidad, sino combatir problemas estructurales como la pobreza, corrupción, injusticias, desigualdades y una suma de causas. Sin embargo, insiste en que la violencia no puede enfrentarse con más violencia.

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