¿Qué pasaría con el Cártel de Sinaloa si se entregan Los Chapitos a EEUU? Estos son los 4 escenarios, según experto

Con su estructura debilitada, siete operadores caídos y una guerra interna sin vencedor claro, Iván Archivaldo y Jesús Alfredo Guzmán Salazar estarían negociando su entrega

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Iván Archivaldo y Jesús Alfredo Los Chapitos
¿Qué pasará con el Cártel de Sinaloa si Los Chapitos se entregan a EEUU? Foto: Jesús Aviles / Infoabe México

Iván Archivaldo y Jesús Alfredo Guzmán Salazar, los dos hijos de “El Chapo" que aún permanecen en libertad y lideran la facción conocida como Los Chapitos dentro del Cártel de Sinaloa, llevan al menos un año sosteniendo conversaciones con el gobierno de Estados Unidos para negociar su entrega, de acuerdo con dos fuentes familiarizadas con el tema, según Los Angeles Times.

El reporte tampoco surge del vacío. Durante meses, una cadena de señales judiciales, legales y operativas fue construyendo el escenario: la contratación de Jeffrey Lichtman —el mismo abogado que representa a sus medios hermanos Ovidio y Joaquín, y que defendió al propio Chapo en 2019— como defensor de los dos prófugos; la reasignación de sus expedientes judiciales en Illinois a la misma jueza que lleva los casos de sus hermanos; y un breve pero significativo error en el sistema federal estadounidense que, durante unas horas del 6 de abril de 2026, dejó de registrarlos como fugitivos, como si ya estuvieran en proceso de entrega. Dos días después, la corte corrigió el registro, pero la reasignación de expedientes se mantuvo.

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A eso se suma que sus medios hermanos, Joaquín Guzmán López y Ovidio Guzmán López ya se han llegado a acuerdos de culpabilidad, esperando sus sentencias en los próximos meses. Según fuentes citadas por el periodista Keegan Hamilton, Iván Archivaldo y Jesús Alfredo estarían esperando conocer el resultado de esos procesos antes de tomar una decisión definitiva.

El momento más vulnerable de Los Chapitos

Ilustración: caras de Iván Archivaldo y Jesús Alfredo Guzmán Salazar como piezas de rompecabezas, con el escudo del Departamento de Justicia de EE. UU. y documentos legales.
Ilustración conceptual que representa a Iván Archivaldo y Jesús Alfredo Guzmán Salazar como piezas de un rompecabezas judicial, enmarcando el sello del Departamento de Justicia de EE. UU. y documentos legales. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La posible negociación ocurre en el peor momento para la facción. En menos de dos años, figuras clave del círculo de seguridad de Los Chapitos han caído: desde Néstor Isidro Pérez Salas, “El Nini”, jefe máximo del aparato armado, extraditado a Estados Unidos en 2023, hasta Óscar Noé Medina González, “El Panu”, asesinado en diciembre de 2025 en un restaurante de la Zona Rosa de la Ciudad de México frente a su familia.

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A ellos se suman otros operadores, secretarios personales y jefes de seguridad que sostenían la estructura operativa del grupo.

Al mismo tiempo, la alianza que Los Chapitos habían construido con el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) para contrarrestar a la Mayiza sufrió golpes severos: la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”, fundador del CJNG, y la captura de Audias Flores Silva, “El Jardinero”, su segundo al mando e intermediario de la alianza, dejaron a Los Chapitos sin uno de sus principales contrapesos frente a la familia Zambada.

En paralelo, la guerra con la Mayiza, iniciada el 9 de septiembre de 2024, ha llegado a un punto muerto. Ambas facciones tienen fuerzas similares, ninguna puede vencer a la otra en el corto plazo y el desgaste acumulado en 20 meses de hostilidades ha erosionado recursos, operadores y territorios de ambos lados.

Cuatro escenarios para el Cártel de Sinaloa tras la posible entrega

A un mes de iniciada la guerra entre los Guzmán y los Zambada, hay quienes aún se mantienen neutrales. 
(Anayeli Tapia/Infobae)
La guerra entre Los Chapitos y La Mayiza inició desde el pasado 9 de septiembre de 2024. (Anayeli Tapia/Infobae)

En ese contexto, el analista en seguridad y crimen organizado, Víctor Manuel Sánchez Valdés, plantea que la posible entrega de Los Chapitos abriría una etapa de reacomodo sin precedentes al interior del Cártel de Sinaloa. De concretarse, identificó cuatro caminos posibles para la organización, no necesariamente excluyentes entre sí.

El primero y menos probable sería un éxodo en bloque de los operadores de Los Chapitos hacia la Mayiza, lo que podría derivar en una reunificación del cártel bajo el mando de Ismael Zambada Sicairos, “El Mayito Flaco”.

El obstáculo central es el peso de los agravios acumulados: 20 meses de ataques mutuos, muertes de familiares y traiciones hacen que firmar la paz sea, en la mayoría de los casos, inviable.

El experto apunta a que solo algunos operadores estratégicos —como René Bastidas Mercado, “El 00”, con control en municipios de Sinaloa y Baja California Sur, o Víctor Manuel Barraza Pablos, “El 40”, jefe de plaza en Mazatlán— podrían ser aceptados por la facción rival.

El segundo escenario, más probable, es una fragmentación de lealtades en función de intereses regionales: algunos jefes de plaza negociarían con la Mayiza, mientras que otros —especialmente aquellos en territorios rodeados por células enemigas— optarían por sumarse al CJNG o a grupos locales.

Los Chapitos han sufrido golpes en su alianza con el CJNG.
Los Chapitos han sufrido golpes en su alianza con el CJNG.

La célula de los Deltas en Sonora, por ejemplo, tiene más incentivos para aliarse con el CJNG o con el Cártel de Caborca que para negociar con sus rivales directos de la Mayiza.

El tercer escenario es la disgregación total: que la mayoría de los jefes de plaza de Los Chapitos se conviertan en organizaciones independientes de escala regional, sin acceso a rutas internacionales ni a la protección de un gran cártel. Sánchez Valdés señala que un proceso similar ocurrió con los Beltrán Leyva tras la caída de su cúpula. Grupos como los Salgueiro Nevárez en el sur de Chihuahua, los Mata Salas en Hermosillo, la Empresa en Baja California o la Banda del 15 en Quintana Roo podrían intentar sobrevivir como actores locales autónomos, compitiendo en un entorno más hostil y con menos recursos.

El cuarto escenario, el menos probable de todos, es que algunos operadores opten por entregarse a las autoridades mexicanas o estadounidenses al verse sin liderazgo, sin aliados y sin salida.

El antecedente más claro es el de Dámaso López Serrano, “El Mini Lic”, quien tras la extradición del Chapo y la derrota de su padre se entregó en 2017 a las autoridades estadounidenses en el cruce fronterizo de Calexico. Serán los menos, pero el precedente existe.

El fin de una dinastía

Hijos de 'El Chapo' Guzmán, exlíder del Cártel de Sinaloa.
Sería el fin de la dinastía Guzmán en el narcotráfico. | Infobae México)

Si la entrega de Iván Archivaldo y Jesús Alfredo se concreta, el periodista especializado en crimen organizado Óscar Balderas la describe como un hecho sin precedente en la historia del narcotráfico mundial: el cierre definitivo de la dinastía Guzmán.

“Estaríamos asistiendo al final de la dinastía de los Guzmán, que eso ya por sí mismo es histórico”, dijo Balderas en entrevista con Radio Fórmula.

Lo que viene después —sea reunificación, fragmentación o alianzas cruzadas— determinará el rostro del crimen organizado en México durante los próximos años. Por ahora, la única certeza es que el Cártel de Sinaloa nunca volverá a ser lo que fue.

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