El pacto fiscal con la Federación, la moneda de cambio de los candidatos punteros en Nuevo León

A excepción de la candidata de Morena, los contrincantes más fuertes del estado norteño dan prioridad a ese tema dentro de sus propuestas

AMLO Samuel García y Adrián de la Garza (Foto: Cuartoscuro)
AMLO Samuel García y Adrián de la Garza (Foto: Cuartoscuro)

En los últimos días los candidatos punteros a la gubernatura de Nuevo León, el del PRI-PRD Adrián de la Garza, y el de Movimiento Ciudadano, Samuel García, han hecho hincapié en uno de los temas más recurrente entre los ciudadanos de ese estado: su participación en el pacto fiscal con la Federación.

“Nuevo León tiene la oportunidad única de sacar a la vieja política y construir un nuevo Nuevo León, en donde todas las mujeres puedan salir a trabajar mientras sus hijos están en un lugar seguro. Para lograrlo, vamos por un nuevo convenio fiscal para que el dinero de Nuevo León, se quede en Nuevo León”, señaló el pasado 26 de mayo, a través de su cuenta de Twitter, el candidato Samuel García.

“Conversé con mi amigo @ildefonsogv acerca de cómo aprovecharemos al máximo las condiciones del Convenio de Coordinación Fiscal, siempre de manera pacífica y con responsabilidad, buscando el bienestar de las finanzas de nuestro estado”, comentó el candidato del PRI, Adrián de la Garza, junto con un video en el que aparece con el ex secretario federal de economía.

(Twitter)
(Twitter)

Precisamente en ese video, el experto en economía desmiente la propuesta de Samuel García sobre romper totalmente la relación fiscal de Nuevo León con la Federación. Guajardo explicó que un escenario como el que el candidato de MC plantea es simplemente imposible ya que, con todo y que Nuevo León acabara con esa relación, siempre tendrá compromisos de ese tipo que seguir, al ser un estado más del país.

“Me da pavor”, dijo el exsecretario de economía, al escuchar a un político aspirante a algún cargo que se las dé de “sabelotodo” o “ajonjolí de todos los moles”.

Por su parte, Adrián de la Garza señala que más allá de una salida del convenio federal, lo que se debe buscar es una buena estrategia de negociación para que el estado pueda sacar el mayor provecho posible del dichoso pacto.

Que el tema de la permanencia o negociación del papel de Nuevo León en el pacto fiscal con la Federación represente prácticamente una moneda de cambio entre las propuestas de los candidatos punteros no es casualidad.

Más bien es la continuación de un tema que, desde siempre se ha hablado popularmente en el estado con la creencia urbana de que Nuevo León es el estado que más le da a la Federación y meno recibe de regreso. Y, aunado a eso, el actual gobernador del estado, Jaime Rodríguez, ha llevado el tema a niveles más oficiales, tras juntarse con otros gobernadores en la llamada Alianza Federalista.

El llamado (y ansiado) Nortexit

Con la llegada del COVID-19 en México –el primer caso fue registrado el 27 de febrero– se reavivó un viejo sentimiento que, incluso, ha sido característico de los estados del norte del país: la sensación de que dan más –en cuestión tributaria– de lo que reciben de parte de la federación.

Desde un primer momento, los gobernadores de Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas –el priísta Miguel Riquelme, el independiente Jaime Rodríguez el ‘Bronco’ y el panista Francisco García Cabeza de Vaca, respectivamente– demandaron más recursos para el sector sanitario a fin de poder hacer frente de manera eficiente a la epidemia.

Los gobernadores norteños -donde se concentra la mayoría de la actividad empresarial del país- también insistieron al presidente que estableciera estímulos fiscales -condonación y reducción de impuestos– para tratar de ayudar a los empresarios a encarar el escenario negativo que inevitablemente acompañaba al virus.

Sin embargo, también desde el principio, López Obrador dejó claro que los estímulos fiscales ni siquiera serían opción. En cambio, optó por no cambiar la política monetaria que ha manejado y no subir los impuestos ya establecidos.

Esa situación intensificó la desavenencia con el pacto federal, el acuerdo estipulado en la Constitución que establece que los estados actuarán con total soberanía en sus cuestiones internas, a la vez que atienen a los asuntos de la Federación de manera equitativa, a fin de establecer una igualdad entre todas las entidades.

A tal grado llegó el asunto que se formó la Alianza Federalista. Sus integrantes: Aguascalientes, Chihuahua, Coahuila, Colima, Durango, Guanajuato, Jalisco, Michoacán, Nuevo León y Tamaulipas. Su lema: “Resistir en unidad, ¡nuestra mayor fuerza!”. Su objetivo: la revisión y modificación del pacto federal, en lo referente al tema fiscal.

Y es que si bien el reclamo principal de los mandatarios estatales es una repartición inequitativa de recursos, también se han ido sumando quejas como, lo que consideran, la falta de atención del presidente a sus entidades, los ataques que perciben de este hacia sus gobiernos e, incluso, la eliminación de los 109 fideicomisos.

Así, el ‘Nortexit’ pasó de ser una broma que resurgía de tanto en tanto, a ser el sinónimo coloquial de la Alianza Federalista. No precisamente porque se trate del norte del país queriendo independizarse, sino por la intención separatista del término que coincide con la que se percibe en la agrupación de gobernadores disidentes.

Tan es así que el presidente Andrés Manuel “les aconsejó” hacer una consulta pública en sus estados para saber si sus habitantes están de acuerdo con salirse del pacto federal.


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