La Fiscalía General del Estado de Coahuila confirmó la captura de Juan Carlos "N", el policía que presuntamente disparó y mató a un migrante hondureño, ocurrido el pasado miércoles 31 de julio.

De acuerdo con la Fiscalía estatal, se había girado una orden de captura por el delito de homicidio doloso calificado con ventaja

El Fiscal Gerardo Márquez Guevara precisó que el migrante no participó en ninguna agresión en contra de los uniformados y que su muerte no está relacionada a las investigaciones que realizaban los agentes.

"Un grupo de policías de investigación criminal de la FGE realizaban algunas operaciones de investigación (en Saltillo) y localización de personas que eventualmente fueron identificadas como expendedoras de narcóticos al menudeo en la cercanía de la colonia de referencia (5 de mayo). Son por lo menos cuatro personas las que fueron identificadas, y la semana anterior efectuó la detención de dos personas que se derivan en estas investigaciones", expresó.

La Policía Investigadora dio con las personas que buscaban, iniciaron una confrontación y que posteriormente huyeron iniciando una persecución en medio de disparos que eventualmente pudieron quitarle la vida a Marcos, el migrante hondureño y padre de una menor de ocho años que presenció el hecho.

Por ello, reconoció la inocencia del migrante y su calidad de víctima y lamentó "la comisión de estos hechos que involucran a un agente ministerial por uso excesivo de la fuerza letal", por lo que dijo, se abrirán otras líneas de investigación.

Tras el asesinato del migrante, Amnistía Internacional (AI) calificó de "alarmante" la muerte del hombre centroamericano e instó a México a tratar a los migrantes con "humanidad".

Por su parte, el Instituto Nacional de Migración (INM) informó que pagará los gastos funerarios y el traslado a Honduras del cuerpo del migrante. Sus familiares ya se encuentran en la estación provisional de Saltillo para tener una estancia regular en el país.

Precisó que la regulación de la estancia en el país también se otorgará a las personas migrantes que estuvieron presentes en el evento del pasado 31 de julio.

"Nos abrieron fuego como si fuéramos animales"

(Foto: AFP)
(Foto: AFP)

La Casa del Migrante de Saltillo, por medio de una carta denunció el asesinato de un hombre, luego de haber salido de dicha casa con la "firme intención de tomar el ferrocarril e intentar llegar hacia Estados Unidos", dice la misiva.

Medios locales del estado de Coahuila, desde muy temprano habían reportado el homicidio de un migrante a manos de policías locales, la noche del miércoles cerca de las vías del tren. La Fiscalía dice que un grupo de migrantes agredió a los oficiales y disparó contra ellos.

Según el comunicado de la Casa del Migrante de Saltillo, el hombre se despidió de las personas que trabajan en dicha institución junto con un grupo de al menos 10 personas, con la intención de cruzar la frontera subiéndose al ferrocarril.

"Mientras esperaban el tren , a escaso kilómetro y medio de la Casa del Migrante de Saltillo, fueron sorprendidos por un operativo conjunto entre agentes del Instituto Nacional de Migración, la Policía Federal y elementos de la Fiscalía del Estado de Coahuila quienes empezaron a perseguirles logrando detener a varios de ellos y ellas, entre estas una niña con su madre a quien de manera por demás cruel separaron de su bebé de aproximadamente 2 años de edad, el cual fue escondido por las demás personas migrantes en una tienda para proteger su vida una vez que asumieron que, elementos de la Fiscalía General de Justicia del Estado de Coahuila les estaban disparando a matar", explica la carta.

(Foto: Twitter)
(Foto: Twitter)

Continúa el comunicado mencionando que el migrante fue asesinado en presencia de su hija de 8 años.

"Eran policías vestidos de civiles, de esos de la Fiscalía, porque con ellos venía una camioneta negra con los logos de esa corporación", aseguraron los testigos, quienes por temor a represalias pidieron permanecer en el anonimato.

De acuerdo a la versión del migrante que fue testigo de los hechos, el nombre de la víctima era Marcos y quería llegar a Estados Unidos junto con su hija para reunirse con su pareja.

"Escuché cuatro detonaciones y después mataron a Marcos", dijo el testigo.

"Nos abrieron fuego como si fuéramos animales" dijo el testigo.

Policías afirman el ahora occiso portaba un arma de fuego, motivo por el cual dispararon en su contra al repeler el ataque, pero el migrante aseguró que no estaban armados.

Personal de la Casa del Migrante informó que las personas que llegan al recinto son revisadas para su ingreso y registro, descartando que Marcos se encontrara armado.

"La persecución de personas migrantes en México ha llegado a un extremo insostenible, exigimos un alto a la crueldad institucional que esta cobrando vidas, dejando en orfandad a niños y niñas, separación familiar y un sinfín de sufrimientos provocados por el Estado mexicano y sus instituciones".

"Con profunda y absoluta indignación, rechazo y desprecio a la política migratoria mexicana", concluye la carta firmada por Alberto Xicoténcatl Carrasco, a nombre de todos los defensores que colaboran en la Casa del Migrante de Saltillo.