Funcionario es confundido con juez y es agredido. (Video: Twitter/Víctor Gamboa Arzola)

Las diferencias entre el Poder Ejecutivo, Legislativo y Judicial en México por la Ley Federal de Remuneraciones, que busca que ningún servidor pueda ganar más que el presidente, no solo han escalado en el Congreso y la Suprema Corte de Justicia de la Nación, también se trasladaron a las calles en un clima de animadversión de un sector de la población contra los jueces y ministros.

Este martes el vehículo de Jorge Camargo, director de Comunicación Social del Consejo de la Judicatura Federal, fue agredido por un grupo de manifestantes que lo confundieron con un ministro de la Corte.

Con insultos como "pinches rateros", "traidor a la patria" y "muerto de hambre", los agresores exigieron la renuncia de los pasajeros del automóvil, golpearon el chasis y lo rodearon por algunos metros evitando su libre tránsito.

El grupo de personas portaba pancartas en contra de los magistrados de la Corte, que hacían referencia a los "altos sueldos" que perciben.

Como candidato, Andrés Manuel López Obrador, prometió fomentar la austeridad en el gobierno y la burocracia. Por principio de cuentas se redujo el sueldo y promovió la ley que señala que ningún funcionario público puede ganar más que el presidente, lo que choca directamente con la realidad pues el mandatario percibirá un suelo de aproximadamente $108,000 pesos, contra los $578,186 pesos que reciben los ministros de la Corte.

El presidente sostuvo públicamente que los ministros ganan más de $600 mil pesos mensuales. "Solo Trump gana más que el presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación", estableció el mandatario.

La realidad es que después de descuentos los ministros perciben $388,000 pesos al mes y Trump no es el mandatario mejor pagado del mundo. En Austria, Suiza y Australia, los gobernantes tienen mayores ingresos.

Poco importó que la "fake news" del mandatario fuera desmentida pronto. La animadversión en contra de la alta burocracia de una parte de la población es una realidad que se suma a la polarización en que está sumido México.

Cuestionado sobre los hechos, López Obrador rechazó la violencia hacia miembros del Poder Judicial y llamó a resolver las diferencias con civilidad política.

En conversaciones de café o programas de televisión, se ha vuelto usual escuchar debates entre "chairos" y "fifís", palabras con las que se están etiquetando "pobres" y "ricos". La palabra "fifí" fue pronunciada por López Obrador, aunque negó que su intención fuera discriminar al sector acomodado de la sociedad mexicana.

La mayoría del partido Movimento de Regeneración Nacional (Morena) en el Congreso ha promovido la implementación de la ley de salarios, pero el ministro de la Suprema Corte,  Alberto Pérez Dayán, suspendió su entrada en vigor.

El presidente de México y el de la Corte parecían haber dejado atrás sus diferencias (Foto: Cuartoscuro)
El presidente de México y el de la Corte parecían haber dejado atrás sus diferencias (Foto: Cuartoscuro)

El senador de Morena, Ricardo Monreal, acusó a la Corte de ser "juez y parte" y buscar mantener sus salarios en detrimento de las finanzas públicas.

Azuzadas por la discusión entre los poderes, las redes sociales se han convertido en un campo de batalla que refleja el clima de polarización en el país, pues mientras hay quien secunda las protestas en contra de los jueces, existen voces que acusan a López Obrador de fomentar un "linchamiento" mediático contra los impartidores de justicia.

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