Desde 1999, el número de muertes por sobredosis se ha cuadriplicado. Mientras que entre 2000 y 2015 murieron más de 500.000 personas.Crédito de foto: (AFP)
Desde 1999, el número de muertes por sobredosis se ha cuadriplicado. Mientras que entre 2000 y 2015 murieron más de 500.000 personas.Crédito de foto: (AFP)

La Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA, por sus siglas en inglés) situó a México como la "principal fuente" de heroína que llega a Estados Unidos, como se explica  en el reciente informe titulado Evaluación sobre las Amenazas del Narcotráfico.

"Los significativos incrementos del cultivo de amapola y producción de heroína en México permiten a los cárteles mexicanos proveer droga de alta pureza y bajo costo, a la par del continuo incremento de la demanda", detalló la agencia antidrogas.

"Los cárteles narcotraficantes (…) están inundando nuestras comunidades con drogas", expresó el fiscal general, Jeff Sessions, y es que calculan que el 91 % de la heroína que ingresa al país proviene de México.

Asimismo señalan que están conscientes que es difícil que el consumo disminuya: "La heroína se mantiene como una amenaza seria en Estados Unidos, dado que el uso y disponibilidad se incrementa", lo que significará que aumenten las "muertes por sobredosis".

En octubre de 2017, el presidente Trump declaró emergencia sanitaria por el alarmante incremento de muertes por sobredosis debido a los opiáceos, que cobraban un promedio de 100 víctimas al día.

Desde 1999, el número de muertes por sobredosis se ha cuadriplicado. Entre 2000 y 2015, más de 500.000 personas murieron por sobredosis de drogas: los opiáceos representan la mayoría de ellas.

La heroína no es la única droga que preocupa a las autoridades, México también es principal fuente de fentanilo y drogas sintéticas (junto con China), metanfetaminas y marihuana, y es punto clave en la distribución de la cocaína colombiana, explicaron autoridades del país norteamericano.

En cuanto al fentanilo, "ahora en la categoría más letal de los opiáceos consumidos en Estados Unidos", la DEA apunta que los narcotraficantes han dejado de mezclarlo con heroína y están apostando por venderlos en forma de pastillas.

Su alta demanda lo ha convertido en la droga con un aumento más alarmante: sus incautaciones han escalado 135 %, hasta los 524 kilos en 2017.

Mientras los cárteles siguen ideando nuevas fórmulas para seguir con su producción, el gobierno estadounidense seguirá buscando mermar su distribución, sin embargo está en juego la muerte de decenas de ciudadanos en EEUU cada día.