
Casos vinculados a miembros de la Iglesia católica continúan siendo titulares en los medios de los EEUU.
Un sacerdote del catolicismo romano perteneciente a la diócesis de Bridgeport en el estado de Connecticut, fue señalado por estar a cargo de una operación de venta de metanfetaminas que lo llevó a prisión en el año 2013.
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Luego de ser detenido en prisión hasta su sentencia en mayo de 2015, momento en el que recibió cinco años de condena, el ex monseñor Kevin Wallin fue sometido a un tratamiento de rehabilitación por abuso de drogas y liberado bajo excarcelación supervisada en noviembre de 2016.

Pero según reportes, Wallin tendrá que regresar a prisión para pasar otros nueve meses tras las rejas por haber dado positivo en los tests de drogas en sangre que se le realizaron como control.
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El ex hombre de fe apareció en una corte federal de Hartford, donde le suplicó al juez Alfred Covello continuar con su libertad condicional para poder comenzar un tratamiento residencial de largo plazo por su abuso de sustancias.

Pero Covello ya le había alertado a Wallin en abril, luego de fallar repetidas pruebas de drogas, que volvería a la prisión si seguía consumiendo las sustancias ilegales. Sus oficiales de probatoria dijeron que Wallin dio positivo a metanfetaminas a principios de agosto.
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Wallin fue esposado en corte y escoltado por un grupo de mariscales. Se espera que cumpla su condena en la prisión federal de Danbury.
"Sé que mi comportamiento no ha sido bueno" admitió Wallin ante el juez que firmó su sentencia. "No tengo ningún deseo de continuar por este camino, mi adicción llegó tarde a mi vida y sé que necesito este tratamiento".
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Apodado "Monseñor Metanfetamina" por algunos medios de los EEUU, Wallin se declaró culpable en 2013 de estar a cargo de una organización que distribuía la destructiva droga.
Los investigadores federales compartieron que Wallin tenía asociados en California que le enviaban metanfetamina, parte de una operación que comenzó alrededor de fines de 2008. Para 2011, los socios de Wallin le estaban enviando entre 500 gramos y 1.3 kilos de droga cada mes.
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Wallin administraba su operación desde su apartamento en Waterbury en el estado de Connecticut.

Wallin también compró una tienda de videos para adultos y juguetes sexuales en North Haven mediante la cual aparentemente intentó lavar el dinero de sus ingresos mal habidos, una suma estimada por los agentes federales en los documentos de la corte en cientos de miles de dólares.
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Wallin, de 66 años, renunció como monseñor de la capilla de San Agustín en Bridgeport en junio de 2011. Unos meses más tarde se le prohibió hacer cualquier tipo de aparición pública en nombre de la Iglesia.

Un vocero de la diócesis de Bridgeport dijo que se está llevando adelante un proceso para remover a Wallin del sacerdocio de forma permanente.
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Con información de AP.
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