Este domingo el Chelsea cayó por penales ante el Manchester City en la final de la Carabao Cup tras haber igualado 0-0 en los 120 minutos. El partido que consagró al elenco de Josep Guardiola tuvo su momento más polémico cuando restaba un minuto para el final del tiempo suplementario y el entrenador del elenco londinense, Maurizio Sarri, quiso realizar la última modificación.

El técnico italiano mandó a la cancha al arquero argentino Wilfredo Caballero en lugar de Kepa Arrizabalaga, pero el joven español se negó a salir y tras dos minutos de discusión, el DT se vio obligado a suspender la modificación.

En conferencia de prensa, el entrenador explicó lo sucedido y lejos de alimentar la polémica, le dio la razón a su dirigido, aunque recalcó que la forma no fue la correcta. "Fue un gran malentendido. Quería a Caballero en el campo, pero el portero me quería explicar que estaba en condiciones de ir a los penales. Fue un malentendido… Kepa tenía razón, pero se comportó de manera incorrecta".

"Pensé que Kepa no podía llegar a los penales. Quería a Caballero en la cancha porque tenía miedo de que tuviese calambres, pero el doctor me explicó que no tenía calambres", agregó.

Manchester City se consagró en los penales (Reuters)
Manchester City se consagró en los penales (Reuters)

Minutos antes del cambio, que finalmente no se realizó, Kepa había interrumpido el juego para elongar por un dolor en una de sus piernas. Esto motivó a Sarri a realizar la modificación.

La explicación del ex técnico del Napoli carece de argumentos ya que en la trasmisión se pudo observar como el arquero español le gritaba que estaba en perfectas condiciones y él, junto con su ayudante de campo, le ordenaban salir del terreno de juego de todas maneras.

Incluso, Sarri amagó con retirarse hacia los vestuarios en pleno partido, pero finalmente regresó al banco de los suplentes y se enfadó con Caballero, quien había observado todo el episodio desde un costado del campo de juego, junto con el cuarto árbitro, quien sostenía el letrero anunciando la supuesta modificación.

Más allá del escándalo, el reglamento avala al futbolista español, quien arribó al Chelsea en reemplazo de Thibaut Courtois, que fue vendido al Real Madrid. Según se establece, "si un jugador que debe ser reemplazado rehusara salir del terreno de juego, el partido continuará".

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