Setién y Simeone, el día del cruce emblemático (EFE)
Setién y Simeone, el día del cruce emblemático (EFE)

“Estás haciendo un trabajo sensacional, pero no me gusta cómo juega tu equipo”.

Principios de 2017. UD Las Palmas se enfrentaba al Atlético Madrid de Diego Simeone, y Quique Setién, en el momento de estrecharle la mano al Cholo, le soltó la felicitación mezclada con un dardo en forma de declaración de principios. Buscó alivianar el impacto con una sonrisa. “‘Espero que no te haya sentado mal’, le dije en plan de broma, de colega, de compañero, nada más. No iba nada de crítica en eso, era un comentario simpático, sin más”, declaró después. Pero el veneno ya recorría las venas del argentino, de espíritu competitivo.

El Aleti venció 2-0 como visitante en aquel encuentro, con goles de Koke y Griezmann. Y Simeone devolvió el golpe: "A ese equipo le ganamos 2-0 porque sus jugadores perdieron dos pelotas atrás. Se las robamos y fueron goles. Uno no entrena para sí mismo sino para el club donde trabaja. Siempre hay que tener clara la misión y la función que se cumple, y en qué nivel se desarrolla. Los entrenadores tienen que entrenar para el club donde trabajan, porque los socios del club son los que pagan y le permiten a uno vivir del fútbol. No se puede entrenar para gustarse a uno mismo, aunque seguramente hay colegas que lo hacen. Ni el que ataca más es el mejor de todos ni el que defiende ordenado es el peor de todos”.

De estilo hiperofensivo, admirador de Johan Cruyff, el flamante entrenador del Barcelona se ha revelado también como polemista a lo largo de su carrera. Su discurso recolecta tantas adhesiones como críticas y en el Betis fue vitoreado en una etapa y se marchó discutiendo con los plateístas luego de haber sido silbado. Con el Cholo, quedó claro, protagonizó uno de los contrapuntos más encendidos. “El Atlético de Simeone juega como él lo hacía. Se lo dije, amo lo que hace, pero no me gusta cómo juegan sus equipos”, insistió después de la polémica.

“A Simeone lo admiro porque ha conseguido cosas que yo seguramente sería incapaz. Ha convertido un club que siempre ha estado lleno de dudas en algo que le ha puesto a un nivel espectacular. Simeone tiene un mérito extraordinario. Entiendo el fútbol de otra manera, pero valor muchísimo lo que hace y lo respeto. Otra cosa es lo que te gusta y no te gusta", concluyó.

No es con el único entrenador argentino con el que se ha enfrentado por diferencias de estilo. También chocó con Mauricio Pellegrino cuando este dirigía al Leganés. “No le importa tener que jugar bien. Hace cuatro cosas espectacularmente bien con jugadores apropiados para ello. Pero si mañana les pides que jueguen como nosotros seguramente les va a costar”, lo criticó. “El fútbol se juega bien en todos los momentos del juego. Todos mis equipos jugaron de una manera diferente. El fútbol bien jugado es sobre muchos aspectos, no sobre uno solo”, le respondió Longaniza, molesto por las palabras de Setién.

Pues bien, justo una derrota del Barcelona ante el Colchonero de Simeone le abrió la puerta a Quique para que, a los 61 años, cumpla el sueño de conducir al Barcelona.

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