Matador conmemoró un nuevo aniversario de la muerte de su padre, el primer colombiano en someterse a una eutanasia de manera legal

José Ovidio González falleció el 3 de julio del 2015. El hombre padecía de un extraño cáncer que estaba desfigurando su cara y le generaba dolores insoportables.

Un sentido y detallado testimonio entregó el caricaturista, Julio Cesar González, conocido como Matador, sobre el proceso de eutanasia que le fue practicado a su padre, Ovidio González, quien padecía de un destructor cáncer de boca. Colprensa/Germán Enciso.
Un sentido y detallado testimonio entregó el caricaturista, Julio Cesar González, conocido como Matador, sobre el proceso de eutanasia que le fue practicado a su padre, Ovidio González, quien padecía de un destructor cáncer de boca. Colprensa/Germán Enciso.

El pasado 3 de julio del 2015, Ovidio González se convirtió en la primera persona en someterse a la eutanasia como método para una muerte digna en Colombia. Tras padecer de un extraño cáncer en la boca, que estaba deteriorando y eliminando su rostro de a pocos, y luego de batallar en contra de aquella enfermedad y de las veces en las que se le fue negado aquel derecho, la muerte de González fue asistida por expertos en un hospital de Pereira. Julio César González, a quien se le conoce por su seudónimo de Matador, y quien se dedica a la caricatura, es hijo de Ovidio, y acompañó el proceso de su padre hasta el último momento. Seis años después, recuerda con cariño a su progenitor e insiste en la importancia de hacer de este procedimiento de más fácil acceso para aquellos que deciden dejar de vivir a causa de sus dolorosas y degenerativas condiciones médicas.

“A mí me gusta hablar del tema, a mí me gusta hablar de la eutanasia de mi papá. Incluso en uno de los tantos programas radiales deberíamos rifar eutanasias a los oyentes. Deberíamos decir: ‘Esta mañana vamos a regalar dos eutanasias a las dos primeras llamadas’, y listo. Y se las gana sin tanto complique. No hay que tenerle miedo a morir dignamente. Mi papá falleció como todos como los cantantes de rock de 27 años: en un viaje de drogas. Eso es una berraquera”, comentó el dibujante en un diálogo con el portal web ‘Diario Criterio’. Su padre padeció de esta condición médica durante cinco largos años.

La lucha legal para lograr que Ovidio pudiera acceder al proceso de morir dignamente se vio truncado en varias ocasiones. Fue el mismo exprocurador General de la Nación, Alejandro Ordóñez, quien se opuso a que se cumpliera con la voluntad del hombre de 79 años de edad, quien aseguró que su enfermedad era altamente dolorosa. En su momento, el simpatizante del partido político Centro Democrático aseguró que autorizar la eutanasia era equivalente a dar una ‘licencia para matar’.

El entonces jefe del Ministerio Público aseguró, en un foro de la fundación Buen Gobierno y la Universidad del Rosario, que la eutanasia no puede considerarse como un derecho, pues, según él, “lo que se reclama no es que se le dé al paciente algo que es suyo (la muerte), sino, por el contrario, de quitarle algo que es suyo (la vida), y que le es debido en virtud de su naturaleza y de su condición de personas”.

A pesar de las trabas que existieron por parte de aquel funcionario, e incluso por parte de la Clínica de Oncólogos del Occidente, Ovidio pudo obtener lo que tanto anhelaba: darle fin a sus dolores que, según él mismo describió, eran insoportables.

MATADOR
MATADOR

El sexto aniversario del fallecimiento voluntario del padre de Matador, quien en ocasiones se ha tomado con humor aquellas dolorosas circunstancias, coincide con el fallecimiento de Yolanda, quien falleció el pasado viernes 25 de junio, bajo las mismas condiciones de Ovidio. Yolanda Chaparro tenía 71 años, y vivía bajo los dolores y el desgaste físico que le generaba su padecimiento de esclerosis lateral amiotrófica. Luego de diferentes procesos legales, que prolongaron su vida durante casi trece meses más, en contra de su voluntad, Yolanda le dio el último adiós a sus seres queridos. “Como dice la canción: quiero que me recuerden como la misma felicidad”, dijo en un diálogo exclusivo con Noticias Caracol.

Yolanda Chaparro, paciente de ELA que lucha por un mejor acceso a la eutanasia. / Cortesía
Yolanda Chaparro, paciente de ELA que lucha por un mejor acceso a la eutanasia. / Cortesía

“Es una casualidad que, luego de varios días de una batalla legal, a doña Yolanda le hayan practicado la eutanasia el 25 de junio. Si retrocedemos en el tiempo, esa misma fecha, pero hace seis años, que también era un viernes, le negaron la eutanasia a mi papá. Es una coincidencia bonita”, le comentó el caricaturista al Diario Criterio.

Fue en el año 2015, como lo relata Matador, cuando su padre lo llamó para decirle que su estado salud era grave, y que la muerte estaba muy cerca de él, por lo que él prefería acortar el camino del sufrimiento y aceptar su destino bajo sus condiciones: recibir la eutanasia. El cáncer llegó a la vida de Don Ovidio en el 2010, y fue detectado en el perfil izquierdo de su rostro, directamente en el hueso.

Cuando la familia se enteró de la decisión del hombre de asumir la eutanasia como su destino final, se dispusieron a investigar y descubrieron lo que no sabían previamente, y era que ese procedimiento ya era legal en Colombia. El Ministerio de Salud, en cumplimento a una sentencia de la Corte Constitucional, ya había reglamentado el procedimiento.

Para el Diario Criterio, Julio César, ‘Matador’, definió el proceso legal de la eutanasia de su padre como ‘tortuoso’, pues, aunque ya estaba autorizado en el país, era por culpa de terceros que el proceso se seguía extendiendo. Reveló que hasta un notario se negó a dar una firma que era necesaria para avanzar con el proceso de muerte digna de don José Ovidio.

La intervención más poderosa fue la de Ordóñez, como se mencionó anteriormente, pues, aunque ya todo estaba listo para el procedimiento, y cuando Don José Ovidio ya se había despedirse para siempre de sus vecinos, llegó la negativa del entonces procurador. La noticias de la orden de Ordóñez llegó el 25 de junio.

“Todos nos emput*mos. No estaban cancelando una cita odontológica sino la más importante de la vida: la cita con la muerte (...) mi papá padecía dolores que la droga no calmaba y pasaba unas noches de mierda”, le comentó Matador a ese mismo medio de comunicación.

Fue allí cuando la familia del señor Ovidio decidió tomar otras cartas en el asunto. Aunque el proceso, hasta ese momento, se estaba manejando en privado, el tema se divulgó para hacer un llamado a respetar, no solo la decisión del padre de Julio César, sino también a acatar la norma colombiana.

La campaña mediática dio sus frutos y, finalmente, la eutanasia de José Ovidio ya contaba con vía libre. El 2 de julio, oficialmente, llegó la autorización para ejecutar el procedimiento. A las 8:00 de la mañana del 3 de julio, don José Ovidio ya se encontraba listo para enfrentarse a su cita con la muerte, como lo dice el mismo matador. “El procedimiento que estaba programado para las ocho del mañana, comenzó a 8:05. El médico me dijo que, por el peso y estado de mi papá, su muerte se demoraba 15 minutos. ¡Pero, qué va! Mi papá aguantó hasta las 9:33, hora cuando el monitor, al estilo de las películas, hizo ‘tuuuu’ y se vio la línea recta”, le contó al Diario.

La muerte de Don José y de Yolanda se une a las poco más de 200 eutanasias legales que se han hecho en el país, de acuerdo con lo dicho por Matador, sin embargo, el periódico El Espectador recalca que Yolanda se convirtió en la paciente número 124 en recibir la eutanasia.


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