Brayan León Muñiz, goleador colombiano en Sudáfrica, confiesa que se siente solo en ese país: “Así ha sido toda mi vida”

El delantero, que actualmente se encuentra en el Mamelodi Sundowns, ha anotado 15 goles y dado 2 asistencias en 23 partidos. En Colombia jugó en el Cartagena, DIM y Pereira

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El delantero con pasado en Deportivo Independiente Medellín afirmó que está en el mejor equipo de ese país - crédito Diego Suárez/Infobae

Con apenas 25 años, el delantero cartagenero Brayan León Muñiz atraviesa el mejor momento de su carrera en el fútbol de Sudáfrica. Sus números hablan por sí solos: 15 goles y dos asistencias en 23 partidos, siendo pieza clave del equipo más poderoso del país y uno de los protagonistas de una temporada histórica. Diez de sus anotaciones han sido en liga local y otras cinco en la Champions africana, torneo en el que disputará la final. Su club marcha primero en el campeonato sudafricano y el colombiano ya se consolidó como titular y segundo máximo goleador de la plantilla.

Pero detrás de ese presente brillante, de las celebraciones y del reconocimiento deportivo, también hay una historia marcada por la soledad, los sacrificios y una vida lejos de casa. En conversación con este medio, León Muñiz abrió su corazón y confesó que una de las partes más difíciles de su aventura en África ha sido estar lejos de su familia.

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El delantero con pasado en Deportivo Pereira afirmó que ya jugaron todos los partidos de esta liga - crédito Diego Suárez/Infobae

Su familia está en Colombia

Mi familia está en Colombia, se les venció la visa y tuvieron que viajar. Me ha dado un poco duro, pero hay que acostumbrarse”, contó el atacante, que reveló que convivir con la soledad no es algo nuevo para él. “Ya tenía costumbre porque a los 12 años salí de Cartagena y estuve en casa hogar, y ahí me fui acostumbrando a estar solo”.

Además, explicó cómo ha lidiado emocionalmente con esa realidad. “No he acompañado esto con psicología, solo me hice la idea de que así iba a ser mi vida para poder jugar”, aseguró. Una declaración que refleja el precio silencioso que muchos futbolistas pagan para cumplir el sueño de triunfar profesionalmente.

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Aun así, el colombiano transmite tranquilidad cuando habla de su presente deportivo. Reconoce que el proceso de adaptación fue mucho más sencillo de lo que imaginó, principalmente gracias al respaldo de sus compañeros y al nivel del plantel que lo rodea.

El delantero de 25 años contó que a su familia se le venció la visa y por eso tuvieron que regresan a Colombia - crédito Diego Suárez/Indobae Colombia

Cómo se acostumbró a Sudáfrica

“Sí creo que me ha parecido muy rápido y muy sencillo por la calidad de compañeros que he encontrado. Eso me ha ayudado mucho. Nunca pensé en que me fuera a ir bien o mal, nunca tuve ese pensamiento, pero así como se han dado las cosas me parece muy bien. Eso viene de Dios y del trabajo que se ha hecho”, afirmó.

El atacante también explicó las diferencias que ha encontrado entre el fútbol colombiano y el sudafricano. Para él, la principal característica de la liga africana es la exigencia física.

Me parece una liga muy física, se nota mucho el físico, se corre demasiado, con jugadores muy rápidos y técnicos. Es lo principal que he visto”, comentó.

Sin embargo, considera que el campeonato colombiano tiene una competitividad distinta. “La colombiana es muy competitiva. En Colombia cualquiera le puede ganar a otro; en cambio acá siempre los mismos le ganan a los mismos”, analizó.

Mameoli Sundowns, el mejor equipo en Sudáfrica

León no oculta que llegó a uno de los gigantes del continente. “Yo estoy en el mejor equipo en Sudáfrica. En liga vamos de primeros. Ya terminamos los partidos, el segundo tiene dos partidos menos y está a tres puntos. Jugamos el domingo la final de ida de la Champions africana y el 24 la vuelta, es lo último que nos queda”.

Brayan León afirma que está en el mejor equipo de Sudáfrica - crédito Mamelodi Sundowns/AFP
Brayan León afirma que está en el mejor equipo de Sudáfrica - crédito Mamelodi Sundowns/AFP

En medio de ese contexto exitoso, también ha tenido que adaptarse a situaciones cotidianas completamente diferentes a las que vivía en Colombia. El idioma, las costumbres y hasta conducir se convirtieron en retos inesperados.

La adaptación a cosas que están por fuera de la cancha me ha ido muy bien. Entiendo el inglés de los compañeros, hablo lo básico cuando voy a la tienda y todo. Me dio un poco duro conducir acá porque todo es al lado contrario”, explicó entre risas.

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