La Convención que redactará la nueva Constitución de Chile será inaugurada el próximo 4 de julio

“Será un hito histórico. Por primera vez en nuestra historia estaremos escribiendo democráticamente y con amplia participación ciudadana” una nueva Carta Magna, manifestó el presidente Sebastián Piñera


Sebastián Piñera, presidente de Chile (EFE/Alberto Valdés)
Sebastián Piñera, presidente de Chile (EFE/Alberto Valdés)

El presidente chileno Sebastián Piñera convocó el domingo a la instalación de la Convención Constituyente y su primera sesión inaugural para el próximo 4 de julio en que los 155 candidatos elegidos serán nombrados formalmente.

“Hoy estamos convocando a la primera sesión de instalación de la Convención Constitucional, la que tendrá lugar el domingo 4 de julio del año 2021 a las 10 de la mañana en el edificio del Congreso Nacional en la ciudad de Santiago”, dijo Piñera en un anuncio desde el palacio presidencial de La Moneda.

Los 155 Constituyentes tendrán a partir de ese momento nueve meses prorrogables a tres más, un plazo máximo de un año, para escribir una nueva Carta Magna para el país, según lo determinado en las urnas en el plebiscito del pasado 25 de octubre.

La Convención “representa una gran oportunidad para lograr acuerdos amplios y sólidos, que permitan dar origen a una Constitución que sea reconocida y respetada por todos y constituya un gran marco de unidad, estabilidad y proyección hacia el futuro”, señaló el presidente. Una vez escrita deberá ser aprobada en un plazo de 60 días posteriores un plebiscito de salida, con lo que los chilenos pondrían fin a la actual Constitución de 1980, considerada por muchos ilegitima porque fue impuesta al pueblo durante la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990).

La Convención “será un hito histórico. Por primera vez en nuestra historia estaremos escribiendo democráticamente y con amplia participación ciudadana” una nueva Carta Magna, señaló Piñera.

La Convención estará conformada por 155 constituyentes
La Convención estará conformada por 155 constituyentes

El jefe de Estado chileno aprovechó para marcar las responsabilidades de la Convención y también aquellos terrenos donde no tendrá injerencia, ante la polémica vivida en los últimos días en el país por la publicación de un comunicado por parte del grupo de convencionales más radicales que rechazaron cualquier participación del gobierno en el proceso y realizaron una serie de demandas.

Dentro del “marco fijado por la Reforma Constitucional, esta Convención tiene importantes grados de autonomía que todos debemos respetar. Sin embargo, su misión no es gobernar ni legislar”, afirmó Piñera, que acto seguido señaló que el gobierno brindará a la Convención todo el apoyo logístico, técnico, financiero y administrativo, que sea necesario.

El mandatario abundó que la misión que tienen los constituyentes “exigirá grandeza, visión, sabiduría y patriotismo”, ya que deberá lograr acuerdos por dos tercios de los integrantes de la convención para ir aprobando disposiciones.

La Convención, formada de forma paritaria por 78 hombres y 77 mujeres y con la participación de 17 representantes de los pueblos indígenas, deberá en su primera sesión elegir a un presidente/a y vicepresidente/a y a partir de ahí definir autónomamente las normas de su reglamento interno.

Los chilenos prefirieron a los independientes en las elecciones de mediados de mayo para la Convención, que evidenciaron un voto de castigo a los partidos tradicionales, especialmente a la oposición de centroizquierda que compitió fragmentada, mientras el oficialismo de derecha obtuvo su peor resultado en décadas.

Los chilenos vienen reclamando una nueva Constitución (EFE/Elvis González)
Los chilenos vienen reclamando una nueva Constitución (EFE/Elvis González)

La elección de los constituyentes tuvo una participación de 43,35% de un padrón electoral de 14,9 millones de electores, y fue menor a la que alcanzó el plebiscito del 25 de octubre de 2020 (51%), cuando una rotunda mayoría aprobó cambiar la Carta Magna y elegir una Convención Constituyente.

Ninguna fuerza tiene los dos tercios de los escaños necesarios para plasmar cambios profundos en el nuevo texto constitucional, pero tampoco un tercio para bloquearlos.

La demanda de una nueva Carta Magna fue una de las solicitudes más repetidas entre la población que se manifestó de forma masiva en las calles en Chile en el estallido social de 2019.

El anunció tuvo lugar luego que el viernes el Tribunal Calificador de Elecciones (Tricel) validó a los 155 miembros elegidos en la elección que debido al covid-19 se debió realizar en dos días el 15 y 16 de mayo pasado.

Con información de AP y AFP

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