La Iglesia nicaragüense insiste en convocar a un diálogo nacional (REUTERS/Oswaldo Rivas)
La Iglesia nicaragüense insiste en convocar a un diálogo nacional (REUTERS/Oswaldo Rivas)

La Iglesia de Nicaragua aseguró este domingo que está lista para convocar a la continuación del diálogo nacional para superar la crisis del país, suspendido en julio pasado de forma indefinida a causa de los ataques violencia de los grupos paramilitares del régimen de Daniel Ortega contra el clero.

"Cuando las partes nos digan que están listas para reunirse, nosotros estamos listos para convocar", aseguró Leopoldo Brenes, presidente de la Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN), a periodistas.

La CEN actúa como mediadora en el diálogo nacional entre el Gobierno y la Alianza Cívica, para superar la crisis que ha dejado entre 317 y 448 muertos desde el 18 de abril pasado por la represión de las protestas contra el presidente Ortega, quien reconoce 198 víctimas.

La represión del régimen nicaragüense dejó más de 400 muertos (Reuters)
La represión del régimen nicaragüense dejó más de 400 muertos (Reuters)

La Alianza Cívica, representada por empresarios, estudiantes, campesinos e integrantes de la sociedad civil, ha anunciado en reiteradas ocasiones que está lista para dialogar.

El régimen no se ha referido al respecto, y el presidente Ortega descalificó a la CEN el 19 de julio pasado al afirmar que forman parte de un "plan" para ejecutar un golpe de Estado.

Brenes insistió en que el Episcopado llamará a diálogo cuando ambas partes lo expresen.

"Tienen que ponerse de acuerdo y decir: miren, ya estamos listos, convoquemos, entonces, nosotros hacemos la convocatoria", sostuvo el cardenal.

Mientras la Iglesia llama a un diálogo, el régimen sandinista aumenta la violencia contra la población civil (AFP PHOTO / MARVIN RECINOS)
Mientras la Iglesia llama a un diálogo, el régimen sandinista aumenta la violencia contra la población civil (AFP PHOTO / MARVIN RECINOS)

Nicaragua vive la crisis sociopolítica más sangrienta desde la década de 1980, también con Ortega como presidente.

Las protestas contra Ortega y su esposa, la vicepresidenta Rosario Murillo, comenzaron en abril pasado por unas fallidas reformas de la seguridad social y se convirtieron en una exigencia de renuncia del mandatario, después de once años en el poder, con acusaciones de abuso y corrupción.

Con información de EFE

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