Con la provincia de Buenos Aires en crisis, el gobernador Daniel Scioli no pudo descansar aquel fin de semana frío, y luego de varias horas de trabajo se presentó con su gabinete ante la prensa. Una ausencia, sin embargo, era evidente: su vice, Gabriel Mariotto.
Le preguntaron por lo que parecía un ataque directo del gobierno nacional, el tema que dominaba las noticias. “Soy parte de un equipo, parte de un proyecto”, negó Scioli, incombustible, y agradeció el “esfuerzo y apoyo” de la presidenta Cristina Kirchner, que había girado a la provincia $1.000 en lugar de los $2.300 que él esperaba. “Reconozco en ella su respeto por la institucionalidad y por el estado de derecho”, dijo el actual ministro de Desarrollo Productivo de Alberto Fernández sobre quien hoy es la vice.
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Confirmó que había decretado el fraccionamiento del aguinaldo, aunque los gremios de trabajadores estatales, que hicieron y harían más paros, contaban con una sentencia judicial a favor para que no lo dispusiera. Negociaba con la Nación, agregó, la venta de instrumentos financieros por algunos miles de millones.
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Cinco días más tarde, la Nación le negaría ese recurso. Y mientras aquel sábado Scioli abundaba en el compromiso mutuo que habían asumido con la presidenta, algunos intendentes del conurbano contaba que el ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, había reunido esa semana a los jefes de los municipios más importantes del conurbano para prometerles obras públicas y pedirles lealtad, circunvalando a la gobernación.

La población sin techo en la ciudad de Buenos Aires, que siguió creciendo hasta hoy, era de casi 900 personas según cifras oficiales. Estimaciones privadas calculaban que superaba el doble, algo particularmente preocupante ese fin de semana helado. Varios organizaciones sociales completaban el trabajo del Ministerio de Desarrollo Social porteño, que con 40 móviles recorría toda CABA. Las ONG cooperaban con el Plan Prevención Frío y ofrecían a la gente que pasara la noche en paradores para que no muriera de hipotermia.
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El jueves anterior, José Mugica había suspendido las operaciones de Pluna, la línea aérea del Uruguay, y mientras en el Congreso se tramitaba su disolución, muchos viajeros habían quedado varados. Aerolíneas Argentinas anunció que los aceptaría en sus vuelos y aumentaría la cantidad de servicios entre Buenos Aires y las ciudades de Uruguay durante el fin de semana.
La crisis en Italia presentaba matices curiosos, como el remate en eBay de un pequeño pueblo cerca de Florencia, Pratariccia, por €2,5 millones. Abandonado desde la década del sesenta, necesitaba mucho amor y cuidado: las 50 propiedades que contenía, de piedra toscana original, estaban muy deterioradas y la naturaleza había regresado allí donde había vivido el sapiens.
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No obstante, la proximidad de varios castillos medievales, el río Arno y ocho kilómetros propios con vista a unas colinas espectaculares, prometían que podía transformarse en un buen negocio. Para quien dispusiera de euros: la mayoría de los interesados eran de alemanes y británicos.
El gobierno de Rafael Correa clausuró una radio opositora, propiedad de la madre del legislador Luis Almeida, del Partido Social Cristiano. Era el medio número 20 que la Superintendencia de Telecomunicaciones de Ecuador cerraba alegando infracciones técnicas o legales.
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Almeida denunció “persecución política” mientras la policía lanzaba gases lacrimógenos en las inmediaciones de Morena FM, de Guayaquil, la segunda del país, con 17 años al aire. “Si se ha hecho algo arbitrario, que nos demanden”, lo rechazó Correa.
En Libia se votaba por primera vez luego de los 42 años en el poder del líder y guía de la Revolución de Libia —tal era su cargo— Muammar Kadafi, ejecutado en medio de la guerra libia y la intervención militar extranjera de 2011. Como un anuncio de la inestabilidad que seguiría —en 2014 comenzó una segunda guerra civil— hubo 3.700 candidatos y algo de violencia en algunas zonas separatistas.
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Unos 2,7 millones de personas podían elegir a 200 representantes del Consejo Nacional General, que designaría un presidente y un primer ministro; ganaría la Alianza de Fuerzas Nacionales de Mahmoud Jabril, quien había estado a cargo de la Junta de Desarrollo Económico de Kadafi y había impulsado medidas de privatización y acercamiento a Occidente, y durante los levantamientos de 2011 había liderado el Consejo Nacional de Transición opositor.
“Nadie recuerda una inundación igual en la historia”, dijo el gobernador de Krasnodar, Alexander Tkachev. Era época de vacaciones en Rusia y en la ciudad de Krimsk, cerca del Mar Negro, había 300.000 personas (entre los 60.000 habitantes regulares y los turistas) cuando comenzó una lluvia descomunal, que convirtió las calles en ríos con una velocidad inédita.
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“El agua bajaba con una fuerza mortal desde las laderas de la montaña y lo barría todo a su paso”, dijo un testigo del fenómeno que dejó 140 muertos cuando se inundaron las viviendas de unas 13.000 familias.
Los hinchas de Boca preparaban un banderazo para pedirle a Juan Román Riquelme que no se fuera del club mientras el equipo brasileño Flamengo le ofrecía off the record USD 245.000, el doble de lo que ganaba en Boca. Y en rugby, el seleccionado argentino presentaba un nuevo capitán: oficialmente se anunció que Juan Fernández Lobbe sucedería a Felipe Contepomi en los Pumas.
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