
La harina puede conservarse durante meses, pero su duración depende del tipo, envase y condiciones de almacenamiento. Antes de usar una bolsa guardada en la alacena, conviene revisar su estado y recordar que este ingrediente no debe consumirse crudo.
La harina integral dura menos por los aceites que contiene

Harina blanca
- Sin abrir puede mantenerse entre 6 y 12 meses en la despensa
- Una vez abierta, el período estimado baja a entre 6 y 8 meses
- En la heladera, puede conservarse cerca de un año.
Harina integral
- Entre 3 y 6 meses en la despensa
- Entre 6 y 8 meses refrigerada
La diferencia está vinculada a su composición. La harina integral conserva partes del grano que contienen aceites, por lo que puede enranciarse antes que la refinada.
PUBLICIDAD

La Universidad de Illinois, a partir de recomendaciones del Departamento de Agricultura de Estados Unidos, señala que este tipo debe conservarse en un sitio fresco, oscuro y seco, dentro de un recipiente hermético. También indica que el frío ayuda a prolongar la calidad de las variedades integrales.
Según explicó el especialista en seguridad alimentaria y profesor emérito de políticas alimentarias Darin Detwiler, citado por Good Housekeeping, sitio especializado en tareas domésticas, la harina sigue siendo un producto agrícola aunque sea seca.
Por ese motivo, puede absorber humedad y olores, atraer insectos y deteriorarse con el tiempo. Las harinas elaboradas con frutos secos, semillas o mezclas sin gluten con mayor contenido de grasa requieren una atención similar.
PUBLICIDAD

El olor y presencia de humedad son señales para desecharla
La fecha de consumo preferente no determina por sí sola que una harina deba tirarse. Sin embargo, hay cambios que justifican descartarla, aun cuando la fecha impresa no haya vencido. Detwiler recomendó no utilizarla si presenta olor a humedad, agrio, amargo, aceitoso o rancio. También se deben considerar los siguientes indicios:
- Moho, decoloración o grumos causados por humedad
- Actividad de plagas, como larvas, gorgojos, polillas o telas finas dentro del paquete
- Daño del envase que haya dejado entrar agua o contaminantes
- Inclusión del producto en un retiro sanitario oficial

Pasar la harina de su bolsa de papel a un recipiente hermético, o introducir la bolsa en uno de ese tipo, limita la exposición a humedad, insectos y olores.
La refrigeración o el freezer resultan especialmente útiles cuando se compra en cantidad o la cocina es cálida y húmeda. Antes de emplearla, debe dejarse que recupere la temperatura ambiente para evitar cambios no deseados en una preparación.
PUBLICIDAD

La cocción es indispensable para eliminar los riesgos de la harina cruda
La conservación adecuada no elimina un riesgo distinto: la harina cruda puede contener microorganismos que provocan enfermedades. La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) advierte que la molienda de los granos no destruye bacterias como Salmonella y Escherichia coli patógena, a las que los cultivos pueden estar expuestos antes del procesamiento.
La agencia precisa que cocinar u hornear es la única forma de asegurar que los alimentos preparados con harina y huevos crudos sean seguros. Por eso recomienda no probar masa ni mezcla sin cocción, incluso si parecen recién hechas o contienen pocos ingredientes. Tampoco aconseja intentar tratar la harina con calor en casa, porque ese procedimiento puede no eliminar todos los microorganismos.
PUBLICIDAD

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) añaden que la harina, al ser un polvo, puede dispersarse con facilidad y contaminar superficies o alimentos listos para comer.
Tras manipularla, la institución aconseja lavarse las manos con agua y jabón, limpiar utensilios, mesadas y recipientes con agua caliente jabonosa. Mantener la harina y huevos crudos separados de los alimentos que se consumirán sin cocción.
Si una harina muestra signos de deterioro o forma parte de una alerta de retiro, debe desecharse sin intentar recuperarla. Para el resto, una revisión visual y olfativa antes de cada uso, junto con un almacenamiento protegido, permite diferenciar la pérdida de calidad de los riesgos que exigen no consumirla.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
“No era un problema que hubiera que resolver; era un ser humano que necesitaba sentirse entendido”: las 4 claves de Mel Robbins para conectar
La autora estadounidense compartió en su pódcast gestos simples para que otras personas se sientan escuchadas y acompañadas. Cuáles son y cómo aplicarlos en la vida diaria

Cafeteras de plástico y aluminio: lo que advierten los expertos
Investigaciones y organismos sanitarios analizan la transferencia de compuestos desde utensilios destinados al contacto con alimentos y bebidas

Receta de buñuelos de coliflor fritos, rápida y fácil
La elaboración combina verdura cocida con ajo, perejil y condimentos, antes de freír porciones durante dos o tres minutos de cada lado hasta que queden firmes en aceite caliente

Receta de quesadillas de pollo, rápida y fácil
Un plato listo en media hora que aprovecha restos de pollo y se prepara con pocos ingredientes de alacena

Para controlar la diabetes y la obesidad: cómo funciona el chip subcutáneo diseñado por científicos suizos que “electrocuta” la glucosa
Un ensayo en ratones mostró que el implante transforma el exceso de glucosa en gluconato, un compuesto que se elimina por la orina. Aún debe superar pruebas de seguridad antes de evaluarse en humanos



