
Pocas cosas huelen tan bien en una cocina como una bandeja de masitas recién salidas del horno. El aroma de la avena tostada, mezclada con vainilla y un toque de canela, es capaz de reunir a toda la familia alrededor de la mesada en cuestión de minutos. No hace falta una ocasión especial ni una técnica depurada: solo ganas de hornear algo rico.
En Argentina, las masitas de avena se están volviendo en un clásico silencioso de la merienda casera. No aparecen en los grandes recetarios ni tienen un origen épico que contar, pero están en casi todas las casas: en la vianda del colegio, en la mesa de la tarde con un mate o un vaso de leche, y en esas tardes de lluvia en las que el horno se convierte en el centro de la casa.
PUBLICIDAD
Receta de masitas de avena
Se trata de pequeñas galletas horneadas, de textura crujiente por fuera y levemente tierna por dentro, elaboradas con avena arrollada, manteca, azúcar y unos pocos ingredientes más que seguramente ya tenés en la alacena. La mezcla se arma en un solo bowl, se porciona con cuchara y va directo al horno. Sin amasado, sin reposo largo, sin técnica compleja. El resultado son unas masitas doradas, aromáticas y con ese sabor a casero que ninguna galletita de paquete puede igualar.
Lo mejor de esta receta es su versatilidad: la base es simple y admite variantes. Se les puede sumar chips de chocolate, pasas de uva, nueces picadas o ralladura de naranja sin alterar el proceso.
PUBLICIDAD
Tiempo de preparación
Total: 30 minutos.
- Preparación activa: 10 minutos.
- Cocción: 18 a 20 minutos.
Ingredientes
- 2 tazas (200 gr) de avena arrollada
- 1 taza (150 gr) de harina común
- 100 gr de manteca a temperatura ambiente
- 3/4 taza (150 gr) de azúcar
- 2 huevos
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
- 1 cucharadita de canela molida
- 1/2 cucharadita de bicarbonato de sodio
- 1 pizca de sal

Cómo hacer masitas de avena, paso a paso
- Precalentar el horno a 180 ℃ (moderado). Cubrir 1 o 2 placas para horno con papel manteca y reservar.
- En un bowl grande, batir la manteca con el azúcar con batidor de mano o cuchara de madera, hasta obtener una crema suave, pálida y homogénea. Este paso lleva unos 2 o 3 minutos y es clave para lograr una textura pareja en las masitas.
- Agregar los huevos de a 1 por vez, incorporando bien cada uno antes de sumar el siguiente. Añadir la esencia de vainilla y mezclar.
- Incorporar la harina, el bicarbonato, la canela y la sal. Mezclar con movimientos suaves hasta integrar todo sin sobrebatir.
- Sumar la avena arrollada y unir hasta formar una mezcla espesa y uniforme. La masa va a quedar bastante compacta: eso es correcto.
- Con una cuchara sopera, colocar porciones de masa sobre las placas preparadas, dejando al menos 3 cm de separación entre cada una para que puedan expandirse durante la cocción.
- Aplastar levemente cada porción con el dorso de la cuchara húmeda o con los dedos mojados en agua fría. Esto ayuda a que queden parejas y se cocinen de manera uniforme.
- Hornear durante 18 a 20 minutos. El punto justo es cuando los bordes están bien dorados y el centro todavía se ve levemente claro: al enfriarse, terminan de tomar consistencia y quedan perfectamente crujientes.
- Retirar del horno y dejar enfriar en la placa durante al menos 5 minutos antes de pasarlas a una rejilla. No las mover antes de ese tiempo: en caliente están blandas y se rompen con facilidad.
- Una vez frías por completo, guardar en un recipiente hermético para mantener la crocancia.
¿Cuántas porciones rinde esta receta?
Rinde aproximadamente 24 masitas medianas. Si se hacen porciones más pequeñas, pueden llegar a 30 unidades.
¿Cuál es el valor nutricional de cada porción de esta receta?
- Calorías: 95 kcal
- Grasas: 4 gr
- Carbohidratos: 13 gr
- Proteínas: 2 gr
- Fibra: 1 gr
- Sodio: 45 mg
Cabe señalar que estas son estimaciones, y los valores nutricionales precisos dependen de los ingredientes específicos utilizados en la preparación y las cantidades de cada porción.
PUBLICIDAD
¿Cuánto tiempo se puede conservar esta preparación?
Las masitas de avena se conservan perfectamente hasta 7 días en un recipiente hermético a temperatura ambiente, lejos de la humedad y del calor directo. Es importante que estén completamente frías antes de guardarlas: si se tapan tibias, el vapor las ablanda y pierden la crocancia.
En heladera duran hasta 10 días, aunque pueden perder algo de textura con el paso del tiempo.
Se pueden guardar ya horneadas y bien frías en una bolsa apta para freezer, separadas por papel manteca para que no se peguen entre sí. Se conservan hasta 2 meses en el freezer y se descongelan a temperatura ambiente en unos 15 minutos. También se pueden calentar 2 o 3 minutos en horno a 160 ℃ para recuperar la crocancia.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Receta de humus de arvejas, rápida y fácil
Con ajo, limón y un buen procesado, esta versión alcanza una pasta cremosa que acompaña panes, picadas y comidas al aire libre

Cuántas repeticiones en el gimnasio son demasiadas, según los especialistas
El objetivo, la técnica, el nivel de experiencia y el tipo de equipo definen el rango ideal, y superar ciertos umbrales sin recuperación suficiente puede frenar el crecimiento muscular

Crece la influencia de “falsos gurús” en redes sociales: solo cinco publicaciones bastan para moldear opiniones
Un estudio internacional advierte que la exposición breve a contenidos digitales facilita la adopción de posturas firmes y la propagación de información no verificada, favoreciendo a figuras sin credenciales comprobadas y desplazando a los medios tradicionales como fuente principal de noticias

El color vuelve al hogar y cambia la forma de entender la decoración
Tras años de blancos, beige y grises, los interiores incorporan piezas protagonistas en verde, azul o rosa, con bases serenas y materiales nobles, para dar identidad, ajustar la atmósfera y expresar emociones

La calistenia puede aumentar la masa muscular si se entrena con intensidad y progresión
El trabajo con peso corporal da resultados cuando el esfuerzo llega a la hipertrofia y se sostiene un plan con volumen e intensidad suficientes, con ajustes de dificultad para evitar estancamientos y mantener el progreso




