
En un artículo publicado en Psychology Today, el psicólogo clínico Josh Gressel relata su experiencia profesional y personal luego de años dedicados tanto a la lectura de libros de autoayuda como al acompañamiento de personas en la búsqueda de una vida más auténtica. El punto de inflexión llegó al rechazar la oferta de dos libros, una decisión que marcó un cambio de perspectiva definitivo.
Según el autor, existe un espacio donde la autoayuda se ha convertido en una búsqueda compulsiva de una mejor versión de uno mismo. Reconoce que ciertas estrategias pueden aportar valor, pero advierte sobre el desgaste producido por la constante exposición a estos mensajes. Asimismo, atribuye este cansancio a factores personales, como el paso del tiempo y la disminución de energía, y también a la presión de una cultura obsesionada con el bienestar y la productividad.
PUBLICIDAD
En su análisis, el psicólogo sostiene que la influencia de la meditación y la filosofía oriental, centradas originalmente en priorizar el proceso sobre los resultados, ha sido absorbida por la lógica de la automejora continua en Occidente. Incluso prácticas diseñadas para fomentar la aceptación pueden transformarse en una “cinta de correr infinita” de exigencia personal.

Esta presión alimenta una voz interior que repite: “No sos suficiente”. El especialista explica que la sensación de insuficiencia no se disuelve aumentando el esfuerzo, sino cuando se deja de combatirla y se vive la autoaceptación como un modo de estar en el mundo. Incluso, el hecho de dejar de competir consigo mismos y con los demás ofrece por fin un respiro largamente esperado.
PUBLICIDAD
Incluye, además, una anécdota ilustrativa: hace décadas interrogó a su hijo, de cuatro años, sobre qué quería ser de mayor. El menor, con espontaneidad, preguntó: “¿Tengo que ser algo, papá?”. Este interrogante se consolida como recordatorio de que la presión por convertirse en alguien diferente suele ser una carga innecesaria.
De acuerdo con la reflexión de Gressel, existe una alternativa a la cultura de la superación personal, es por eso que invita a participar en actividades, cursos o talleres únicamente si despiertan verdadera curiosidad o pasión, nunca por obligación. Sostiene que la autoaceptación permite reconocer que no es imprescindible alcanzar un ideal para sentirse suficiente. La genuina satisfacción radica en valorar la propia existencia sin condiciones ni exigencias externas.
PUBLICIDAD
La búsqueda de superación personal y el cortisol
El desgaste descrito por Gressel no es una simple percepción clínica; es un proceso biológico que la neurociencia y la psicología endocrina tienen firmemente documentado. Un estudio clave publicado en la revista científica Psychosomatic Medicine examinó de forma directa cómo el perfeccionismo afecta las respuestas hormonales ante situaciones de presión.

Al evaluar los perfiles biológicos de los participantes, los investigadores descubrieron que las personas atrapadas en una alta autoexigencia y dependencia de la aprobación externa sufren una desregulación severa en sus sistemas de adaptación. Ante la percepción de fallo o insuficiencia, sus cuerpos liberaban picos de cortisol (la hormona del estrés) sustancialmente más elevados y prolongados que el resto, demostrando que la obsesión por el rendimiento óptimo opera como un estresor crónico para el organismo, según detalla la investigación de Psychosomatic Medicine.
PUBLICIDAD
Esta respuesta hormonal tiene su origen en la estructura misma de nuestro cerebro. Investigaciones en neuroimagen funcional han cartografiado lo que ocurre en la mente durante los episodios de autocrítica —el motor principal de la cultura de la automejora—. Los escaneos cerebrales revelan que cuando un individuo se evalúa bajo la premisa de “no ser suficiente”, se genera una intensa activación en las regiones asociadas al procesamiento de amenazas y el dolor, como la amígdala y la corteza cingulada anterior.
Para el cerebro, la presión constante por esculpir una “mejor versión de uno mismo” no se interpreta como un acto de cuidado, sino como una señal de peligro social e insuficiencia, manteniendo encendido el mecanismo biológico de supervivencia de manera ininterrumpida a través del eje hipotalámico-hipofisario-adrenal, según se desprende de los mapas de activación cerebral publicados en NeuroImage.
PUBLICIDAD
Frente a esta realidad, Gressel propone un comportamiento que permita validar la autoaceptación incondicional. Los estudios clínicos demuestran que desactivar la competencia con uno mismo detiene la producción desmedida de cortisol y permite que el sistema nervioso recupere su equilibrio basal. Al final del día, la verdadera salud mental no radica en el esfuerzo incansable por transformarse en alguien diferente, sino en la capacidad psicológica de valorar la propia existencia sin condiciones ni exigencias externas, según concluyó el especialista.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
¿La comida guardada sabe mejor al día siguiente? Depende del plato, advierte un nuevo estudio
Un trabajo con voluntarios puso a prueba una creencia extendida en la cocina doméstica y halló que el efecto varía según el tipo de preparación y no funciona como una regla general

De tendencia a aliado para la salud: cuáles son los beneficios del pilates avalados por la ciencia
Revisiones y guías de organismos internacionales lo ubican como una práctica accesible para distintas edades, con mejoras documentadas en movilidad, equilibrio, dolor lumbar y bienestar emocional

Qué pasa cuando se mezclan las toallas de baño y los paños de cocina en el lavarropas
La diferencia entre ambos textiles no radica en la tela, sino en el contacto cotidiano con piel, alimentos y superficies, un detalle que cambia las recomendaciones de higiene en casa

12 plantas de interior que aportan personalidad y pueden transformar ambientes
Una selección de especies ornamentales reúne alternativas para renovar ambientes con recursos naturales de alto impacto visual y sin grandes gastos

La actriz de Spider-Man que inspira a la moda joven: el glamour discreto de Sadie Sink
La intérprete impone una impronta fresca y refinada que la distingue entre sus pares. Su preferencia por prendas de líneas definidas, tonos suaves y detalles clásicos resuena en la nueva generación


