Del método Feldenkrais a las técnicas somáticas: así son los ejercicios que ayudan a aliviar dolores y reducir el estrés

La práctica de movimientos conscientes y suaves permite identificar tensiones ocultas, mientras favorece una mayor armonía entre cuerpo y mente

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Mujer joven con camiseta azul y leggings negros yace de espaldas en una esterilla de yoga azul con rodillas flexionadas y manos sobre el abdomen.
Una mujer practica un entrenamiento somático en casa, concentrándose en la conexión mente-cuerpo y la relajación en una esterilla de yoga. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Muchas personas buscan nuevas alternativas para reducir el estrés y mejorar la calidad de vida. Los entrenamientos somáticos se presentan como una opción innovadora que utiliza la conexión mente-cuerpo para aliviar tensiones, optimizar el movimiento y favorecer el bienestar general. En gimnasios, estudios de yoga y centros de salud, crece el interés por esta práctica, que combina elementos de disciplinas milenarias y conocimientos científicos modernos.

De acuerdo con la doctora Mercedes von Deck, cirujana ortopédica de Cambridge Health Alliance afiliada a Harvard, los entrenamientos somáticos se centran en la atención consciente de las sensaciones corporales durante el movimiento.

Esta práctica permite identificar malos hábitos posturales, mejorar la eficiencia física y reducir el dolor muscular. Von Deck, instructora del Método Feldenkrais, destaca que la integración mente-cuerpo alcanzada a través de estos ejercicios produce beneficios emocionales y físicos difíciles de describir solo con palabras.

Una mujer sentada con piernas cruzadas en una colchoneta de yoga, realizando un estiramiento lateral. Líneas de luz tenues rodean su cuerpo en un ambiente cálido y luminoso con plantas.
El entrenamiento somático se posiciona como una alternativa innovadora para reducir el estrés y mejorar el bienestar general a través de la conexión mente-cuerpo. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La popularidad de los entrenamientos somáticos no es reciente. Según especialistas, estas técnicas tienen raíces en tradiciones antiguas como el yoga, el tai chi y el pilates. Sin embargo, en las últimas décadas, la ciencia comenzó a estudiar su impacto sobre el estrés y la salud mental. Las terapias somáticas, que combinan asesoramiento psicológico y trabajo corporal, se emplean en la recuperación de traumas y problemas emocionales.

Qué son los entrenamientos somáticos y cómo funcionan

Los entrenamientos somáticos trabajan con movimientos conscientes y controlados para mejorar la percepción corporal. Estas rutinas incluyen ejercicios como el escaneo corporal, en el que la persona se concentra en cada parte de su cuerpo para identificar sensaciones y tensiones.

Los micromovimientos, que consisten en inclinaciones o giros muy leves y lentos, permiten al cerebro aprender nuevas formas de moverse y abandonar patrones que generan molestias.

Una persona se muestra en tres posiciones diferentes realizando ejercicios somáticos en un luminoso salón con suelo de madera, alfombra, plantas y muebles.
Las técnicas somáticas combinan elementos de yoga, pilates y conocimientos científicos modernos para aliviar tensiones y optimizar el movimiento corporal (Imagen Ilustrativa Infobae)

La clave de este enfoque radica en prestar atención activa a las reacciones internas durante cada ejercicio. Esta consciencia ayuda a corregir posturas forzadas, eliminar movimientos ineficientes y liberar tensiones acumuladas. Según von Deck, los entrenamientos somáticos reeducan el sistema nervioso y promueven una mayor armonía entre músculos y articulaciones. El resultado es una sensación de alivio, flexibilidad y mejora en el estado de ánimo.

Las técnicas somáticas se aplican tanto en sesiones grupales como individuales. Los instructores suelen guiar a los participantes para que exploren sus límites sin forzar el cuerpo. En lugar de buscar el esfuerzo máximo, la meta es descubrir el movimiento óptimo para cada persona. El método Feldenkrais, el yoga y el pilates son ejemplos de sistemas que incorporan estos principios en sus rutinas.

Beneficios comprobados y respaldo científico

Las investigaciones recientes sugieren que los entrenamientos somáticos pueden reducir los niveles de cortisol, la hormona del estrés.

Varias personas realizan entrenamientos somáticos en un estudio bien iluminado; algunos están de pie y otros acostados en esterillas de yoga en el suelo.
Los movimientos suaves y lentos permiten identificar tensiones y mejorar la percepción corporal. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Un estudio publicado en junio de 2025 en el Journal of Bodywork and Movement Therapies mostró que adultos mayores que realizaron programas de movimiento somático lograron mayor flexibilidad en la columna vertebral tras diez semanas. Los participantes informaron menos dolor, mejor calidad del sueño y mayor energía tras completar el programa.

Según especialistas, los beneficios de los ejercicios somáticos incluyen la disminución de la tensión muscular, el alivio de la ansiedad y la mejora de la amplitud de movimiento. Las técnicas de consciencia corporal se utilizan también en terapias de rehabilitación, salud mental y recuperación posquirúrgica. El enfoque en el autoconocimiento y la escucha activa del cuerpo facilita la prevención de lesiones y el manejo del dolor crónico.

Los entrenamientos somáticos no requieren equipos especiales ni habilidades previas. Las personas pueden practicar estos ejercicios en casa, en clases presenciales o mediante videos guiados por profesionales. La accesibilidad y la simplicidad de los movimientos permiten que personas de todas las edades aprovechen sus ventajas.

Un grupo de seis adultos de diversas edades y géneros, incluyendo un instructor, realiza movimientos suaves sobre colchonetas en un estudio luminoso con plantas.
Las rutinas de ejercicios somáticos se adaptan a sesiones grupales o individuales y no requieren equipos especiales ni experiencia previa (Imagen Ilustrativa Infobae)

Ejemplo práctico y recomendaciones de expertos

Un ejercicio somático básico consiste en acostarse boca abajo sobre la cama, con la cabeza girada hacia un lado y los brazos doblados. La persona flexiona una rodilla y desliza la pierna junto al torso, observando cómo cambia la sensación en la pelvis, la columna y los omóplatos.

Este tipo de movimiento suave y consciente ayuda a reprogramar los patrones musculares y mejora la movilidad general.

Los expertos recomiendan incorporar los entrenamientos somáticos como complemento a las rutinas de ejercicio tradicionales. Al enfocarse en la calidad del movimiento y la conexión mente-cuerpo, los beneficios trascienden el ámbito físico. La práctica regular puede transformar la percepción del cuerpo, reducir el estrés diario y favorecer el bienestar integral.