¿Hay personas que no pueden llorar? Los factores emocionales y biológicos detrás del llanto, según expertos

La dificultad para expresar las lágrimas o la tendencia a emocionarse con facilidad puede estar vinculada a experiencias de la infancia, mandatos culturales y procesos neuroquímicos

Guardar
El llanto puede dividir a
El llanto puede dividir a quienes lo consideran una descarga natural y a quienes no logran provocarlo (Imagen Ilustrativa Infobae)

La madrugada puede volverse interminable cuando el pecho “arde” y las palabras no alcanzan. Hay quienes despiertan con los ojos secos, sintiendo que algo pesa por dentro, sin saber si lo que falta es el llanto o el alivio. Otras personas, en cambio, descubren que las lágrimas brotan fácilmente, como si la emoción habitara a flor de piel.

Algo tan cotidiano y a la vez misterioso, que divide a quienes lo sienten como una descarga natural y a quienes lo buscan sin hallarlo.

¿Por qué algunas personas no pueden llorar con facilidad?

Imágenes de la infancia vuelven a la memoria: la madre que pregunta “¿qué te pasa?”, el nudo en la garganta de un niño que no logra decirlo con palabras y solo encuentra refugio en las lágrimas. Alejandra Doretti, psicoanalista y psiquiatra de la Asociación Psicoanalítica Argentina (APA), señaló que en los primeros años, el llanto es la herramienta principal para expresar dolor, miedo o frustración. Con el tiempo, el lenguaje comienza a ocupar ese lugar, y la cultura define cuándo y cómo mostrar la emoción.

En la infancia, las lágrimas
En la infancia, las lágrimas son la principal herramienta para expresar dolor, miedo o frustración (Imagen Ilustrativa Infobae)

Para muchos adultos, llorar ya no resulta sencillo. Doretti explicó que el llanto puede sentirse como una exposición de la propia fragilidad. “A veces el llorar es vivido como el dejar a la vista, al descubierto, aspectos frágiles o vulnerables que nos tornan débiles ante el otro y pueden acompañarse de sentimientos de culpa o vergüenza”. El mandato social pesa: “los hombres no lloran” es una frase que aún circula y deja huella, asociando la emoción a la debilidad o a la falta de coraje.

La psiquiatra Alejandra Gómez, también miembro de APA, agregó que algunas personas no logran llorar por una combinación de factores emocionales y biológicos. “Desde la vertiente psicoanalítica, llorar es una manifestación afectiva, una descarga no ligada a una representación. Algunas veces, la persona no puede, por inhibición o por represión de recuerdos muy dolorosos, expresar o realizar ese trabajo psíquico: rememorar, poner en palabras y el afecto queda retenido”. En ocasiones, la dificultad para identificar las propias emociones lleva a que la tristeza se manifieste en el cuerpo, a través de síntomas físicos.

¿Qué hace que otras personas lloren muy seguido?

Hay días en los que basta una canción, una película, una noticia, para que la emoción desborde. Para algunos, el llanto aparece ante cualquier pérdida, real o simbólica. Gómez detalló que quienes atraviesan un duelo o una depresión pueden llorar con frecuencia, a veces sin comprender del todo el motivo: “En los casos de depresión o melancolía, la pérdida es inconsciente y el yo de esa persona, identificado con el objeto perdido, queda empobrecido, la tristeza es mucho más intensa”.

El lenguaje reemplaza progresivamente al
El lenguaje reemplaza progresivamente al llanto como medio para mostrar emociones en la vida adulta (Imagen Ilustrativa Infobae)

Además de las causas psicológicas, la psiquiatría identifica un componente biológico: los trastornos del ánimo y las alteraciones neuroquímicas pueden facilitar el llanto. El sistema límbico, encargado de regular las emociones, interviene en la producción de lágrimas.

La Cleveland Clinic, una de las instituciones médicas más reconocidas, señaló que el llanto puede presentarse como reacción ante una amplia gama de emociones: tristeza, alegría, enojo, frustración: “La investigación demuestra que llorar es una parte normal de la vida sin importar la edad, puede ocurrir ante todo tipo de emociones”.

¿Llorar ayuda a sentirse mejor o solo es una reacción física?

El alivio después del llanto es un tema recurrente en la experiencia de muchas personas. Hay quienes sienten que tras las lágrimas, la tensión se disipa y aparece una calma nueva. Doretti sostuvo que en la infancia, el llanto cumple una función de descarga: cuando el bebé deja de sentir malestar, deja de llorar. En la adultez, persiste ese efecto catártico. “En algunas situaciones sumamente traumáticas y difíciles de elaborar, cuando la mente no puede aun dar cuenta de una situación, pensarla y ponerle palabras, el llanto puede ser la única forma posible de descarga y el único indicio de la magnitud o el impacto emocional de lo ocurrido”, afirmó la experta.

Para muchos adultos, llorar representa
Para muchos adultos, llorar representa una exposición de su fragilidad ante otros (Freepik)

Gómez coincidió y amplió: “El llanto es una descarga que descarga la tensión endo somática y produce alivio. Pero esa tensión se alivia verdaderamente cuando se logra a través de un encuentro psicoterapéutico poder ponerle palabras y bucear en el sentido de ese síntoma”. El bienestar duradero aparece cuando el afecto logra transformarse en relato, cuando la emoción encuentra su lugar en la historia de cada uno.

Las investigaciones científicas también exploran esta pregunta. Según la American Academy of Ophthalmology (AAO), las lágrimas emocionales contienen hormonas y proteínas asociadas al estrés, lo que podría ayudar a regular el organismo. Estudios recientes indican que muchas personas se sienten mejor después de llorar, especialmente si reciben apoyo social en ese momento.

¿Por qué hay personas que solo pueden llorar cuando están solas?

En el silencio de una habitación, o en la intimidad del baño, muchos encuentran el único espacio seguro para dejar caer las lágrimas. Gómez explicó que la tristeza y su expresión suelen vivirse como una experiencia privada. Mostrarla requiere confianza y un vínculo seguro. El temor a ser juzgado, a parecer débil o vulnerable, lleva a que el llanto se reserve para la soledad.

Factores emocionales y biológicos pueden
Factores emocionales y biológicos pueden dificultar la capacidad de llorar en ciertas personas (Freepik)

La cultura y el entorno familiar también pesan. Doretti recordó que, en algunas sociedades, el llanto se considera un acto privado, y llorar en público puede ser motivo de vergüenza. La infancia deja marcas: ser tildado de “llorón” puede convertirse en una herida difícil de borrar.

En la vida adulta, no todas las lágrimas buscan testigos. Hay dolores que prefieren el silencio, emociones que solo se permiten existir lejos de miradas ajenas. El llanto, en esos momentos, es un acto de auto-cuidado, una pausa antes de volver a enfrentar el mundo.

El llanto, en todas sus formas, es parte de la trama humana. Hay quienes se preguntan si sentir o no sentir las lágrimas los define de algún modo. Tal vez cada uno guarda su propia respuesta, en ese instante íntimo donde el cuerpo habla lo que la boca calla.