Cómo optimizar el espacio de trabajo para obtener la máxima productividad, según un reconocido neurocientífico

El especialista Andrew Huberman detalló en su pódcast diversos factores como la iluminación, la posición del monitor y la gestión del ruido, que influyen en la concentración y bienestar

Guardar
La neurociencia optimiza el espacio de trabajo al personalizar luz, sonido y organización para mejorar la productividad (Adobe Stock)
La neurociencia optimiza el espacio de trabajo al personalizar luz, sonido y organización para mejorar la productividad (Adobe Stock)

La posibilidad de optimizar el espacio de trabajo no depende de una sola fórmula universal, de acuerdo con el neurocientífico y profesor de la Universidad de Stanford, Andrew Huberman. Durante un episodio de su podcast, sostuvo que la productividad varía en función de la biología personal y de cómo se configura el entorno físico.

Según el especialista, grandes científicos pueden alcanzar altos niveles de concentración tanto en ambientes desordenados como en espacios estructurados, siempre que detecten las variables claves que impactan en el rendimiento.

Luz natural, artificial y ciclos circadianos

En Huberman Lab, el experto resaltó que la luz natural durante las primeras horas del día es esencial para activar neurotransmisores como la dopamina y la epinefrina, que están ligados al enfoque y al estado de ánimo. Recomendó exponerse al sol directo tras despertar y, si la luz natural es insuficiente, emplear luz artificial intensa, preferiblemente con lámparas de escritorio o luces superiores.

Exponer la vista a luz natural tras despertar activa neurotransmisores clave para el enfoque y el estado de ánimo, según Andrew Huberman (Pódcast Huberman Lab)
Exponer la vista a luz natural tras despertar activa neurotransmisores clave para el enfoque y el estado de ánimo, según Andrew Huberman (Pódcast Huberman Lab)

Mirar el sol por una ventana es mucho menos efectivo, ya que los cristales filtran espectros vitales para estimular los sistemas cerebrales de alerta. A partir de las 9 a 16 horas después de haberse despertado, ante esto aconsejó reducir la intensidad lumínica y elegir tonos amarillos o rojos, lo que beneficia la creatividad y la relajación. Para quienes trabajan en la noche, minimiza la exposición a la luz brillante, ya que puede alterar los ritmos circadianos y afectar la melatonina.

Posición visual, altura del monitor con pausas visuales

La ubicación de la pantalla influye directamente en el nivel de alerta. Huberman recomendó colocar el monitor de forma que la parte superior esté al nivel de los ojos o ligeramente por encima. Mirar hacia abajo a dispositivos como portátiles o teléfonos activa zonas cerebrales vinculadas con la somnolencia.

El especialista en neurociencia distinguió entre “visión panorámica” y “visión enfocada”. Alternar entre ambas ayuda a modular la actividad neurológica. La visión panorámica induce relajación, mientras que la enfocada potencia la atención.

Mediante Huberman Lab, se sugirió alternar periodos de trabajo enfocado —con la mirada fija en proximidad, como pantallas o libros— con pausas visuales en las que se mire el horizonte o un espacio abierto. Tras 45 minutos de tareas concentradas, conviene tomar al menos 5 minutos para relajar la vista. Estas pausas facilitan la recuperación neural y previenen la fatiga mental.

Burnout estrés laboral
Intercalar períodos de visión enfocada con pausas visuales hacia el horizonte ayuda a prevenir la fatiga mental y mejora la función cognitiva (Freepik)

“Efecto catedral”, creatividad y rol del ruido ambiental

Huberman explicó el “efecto catedral”, donde la altura del techo modula el pensamiento. Según esta perspectiva, los techos altos estimulan la creatividad y el pensamiento abstracto, ideales para actividades como la escritura o el arte. Un techo bajo favorece el enfoque analítico y la ejecución de tareas precisas.

El ambiente sonoro es clave en la optimización del espacio de trabajo. El divulgador advirtió que ruidos constantes, como el zumbido de aires acondicionados, pueden reducir el desempeño cognitivo y aumentar la fatiga mental. Factores como el “ruido blanco”, “ruido rosa” y “ruido marrón” incrementan el estado de alerta solo por corto tiempo, pero no optimizan funciones mentales específicas.

La recomendación más respaldada es el uso de beats binaurales de 40 Hz, que la literatura científica asocia con mejoras en la memoria, la reacción y la motivación. El experto sugirió escucharlos unos 30 minutos antes de tareas exigentes, pero no todos los días, para evitar pérdida de eficacia.

(Imagen Ilustrativa Infobae)
El uso de beats binaurales de 40 Hz potencia la memoria, la reacción y la motivación antes de tareas laborales exigentes, según la literatura científica (Imagen Ilustrativa Infobae)

Interrupciones y orientación del escritorio

Reducir distracciones resulta esencial para preservar el enfoque. En el episodio, se aconsejó orientar el escritorio hacia la pared para disminuir las interrupciones visuales. Sumado a que Huberman relató estrategias de sus colegas, como reconocer la presencia de otras personas sin girarse hacia ellas, lo que acorta las conversaciones y protege el ritmo de trabajo.

En situaciones extremas, algunos científicos respondían con frases breves y directas ante interrupciones, priorizando la productividad por encima de la cordialidad.

La alternancia entre estar sentado y de pie favorece la salud y el rendimiento mental. El propio científico respalda el uso de escritorios ajustables y sosuvo que pasar muchas horas sentado aumenta riesgos musculares y reduce la función cognitiva.

Según los estudios citados, reducir el sedentarismo a la mitad genera mejoras perceptibles en la energía, el bienestar y la capacidad de asumir nuevas tareas. De este modo, aplica intervalos de entre 30 minutos y 2 horas de pie y evita posturas que provocan fatiga innecesaria.

Reducir las distracciones visuales orientando el escritorio hacia la pared y limitando las interrupciones protege la productividad en cualquier entorno (Freepik)
Reducir las distracciones visuales orientando el escritorio hacia la pared y limitando las interrupciones protege la productividad en cualquier entorno (Freepik)

Flexibilidad con adaptación personal

El modelo que promueve Adrew Huberman, pone énfasis en la flexibilidad. El entorno físico es solo una herramienta que debe adaptarse a las necesidades y contextos cambiantes de cada persona. Es válido trabajar desde casa, una cafetería o una oficina y ajustar las recomendaciones según la experiencia individual.

La clave no está en seguir normas rígidas, sino en modificar el entorno para que se ajuste a los propios objetivos y condiciones cotidianas. Cada quien debe experimentar y hallar la combinación que maximice su bienestar y eficiencia diaria.