Bradley Cooper cumple 51 años: el método de entrenamiento y nutrición detrás de sus papeles más exigentes

El actor estadounidense se distingue por su capacidad para modificar su físico según las demandas de cada personaje. Su preparación incluye rutinas de ejercicios intensivas y dieta estricta

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La transformación física de Bradley
La transformación física de Bradley Cooper destaca la importancia de la constancia y la disciplina en el entrenamiento profesional (REUTERS/Mario Anzuoni)

Bradley Cooper celebra su cumpleaños número 51 como uno de los referentes de disciplina física en Hollywood. La transformación que exhibe en sus papeles más exigentes es producto de una estrategia estricta que combina nutrición, ejercicio y asesoramiento profesional.

El actor mantiene una dieta alta en calorías, centrada en proteínas de calidad y el mínimo de azúcares y harinas refinadas. Este método lo llevó a consumir hasta 6.000 calorías diarias durante rodajes como el de “Francotirador”, donde el objetivo era alcanzar un aumento de masa muscular considerable en pocas semanas.

Las fuentes de proteína en la alimentación de Cooper incluyen huevos, carnes magras y, en fases específicas, proteína vegetal. Las frutas y verduras tienen un papel clave, mientras que la sal y el azúcar quedan prácticamente excluidas. Este patrón alimenticio se ajusta a la exigencia de las rutinas que afronta, y permite una recuperación más eficiente después de los entrenamientos de alta intensidad.

La rutina de entrenamiento detrás de la transformación

El trabajo físico del actor no se limita al gimnasio. La preparación para personajes como Chris Kyle en “Francotirador”, dirigida por Clint Eastwood, requirió un régimen de fuerza enfocado en ejercicios como levantamiento de pesas, sentadillas y peso muerto.

El monitoreo nutricional y la
El monitoreo nutricional y la asesoría personalizada son claves en la preparación de actores para roles exigentes en Hollywood (REUTERS/Sarah Meyssonnier)

El actor estructuró sus entrenamientos en dos sesiones diarias, cinco días a la semana, comenzando antes del amanecer para lograr la meta. La constancia y una planificación minuciosa definen su acercamiento al acondicionamiento físico.

Durante las diez semanas previas al rodaje, Cooper necesitó aumentar 18 kilogramos. El proceso incluyó cinco comidas principales diarias, barras energéticas y bebidas para deportistas.

El entrenador personal Jason Walsh detalló a The Manual que en ocasiones tuvieron que “alimentarlo a la fuerza” para cubrir el requerimiento calórico necesario. El propósito trascendía lo estético: el actor buscaba representar fielmente la presencia física del personaje.

Asesoramiento profesional y método personalizado

La colaboración con especialistas ha sido clave en la carrera de Cooper. Jason Walsh, reconocido entrenador de figuras del cine, explicó que el enfoque personalizado y la sobrecarga progresiva son esenciales para lograr resultados seguros.

El núcleo de los entrenamientos lo forman los ejercicios con peso corporal, como sentadillas, flexiones y zancadas, que permiten mantener la rutina pese a cambios de localización o agenda.

La rutina de Bradley Cooper
La rutina de Bradley Cooper incluye ejercicios de fuerza, movilidad y sesiones adaptadas según las demandas de cada personaje (REUTERS/Raquel Cunha)

La supervisión constante y el énfasis en la movilidad y el acondicionamiento integral marcan la diferencia en el método aplicado a Cooper. Además, el entrenador prioriza el desarrollo de la capacidad funcional real, más allá de la apariencia exterior, adaptando los ejercicios a las necesidades y limitaciones del actor en cada proyecto.

Suplementación y flexibilidad en la rutina

El uso de suplementos en la preparación de Bradley Cooper solo se introduce cuando resulta imprescindible. En ciertas etapas, el actor recurre a proteína vegetal para favorecer la recuperación muscular y la regulación hormonal. La supervisión nutricional garantiza el aporte necesario de aminoácidos, esenciales en la reparación del tejido muscular y el fortalecimiento del sistema inmunitario.

También se puede destacar que la adaptación es una constante en el esquema de entrenamiento de Cooper. Cuando los compromisos de rodaje o los viajes impiden seguir la rutina habitual, el actor opta por sesiones cortas y exigentes, como el entrenamiento de intervalos de alta intensidad. Estas alternativas permiten mantener la eficiencia física y evitar el desgaste excesivo.

Como se ve, el proceso de transformación de Bradley Cooper no se limita a la imagen externa. Para cada papel, elabora un plan que le permite habitar plenamente al personaje, extendiendo la preparación física al terreno de la experiencia personal.

“No era solo una cuestión de apariencia, sino de comprender la presencia física y psicológica del personaje”, afirmó el entrenador Jason Walsh.