
El lugar que ocupa un individuo en la jerarquía social podría estar determinado por procesos cerebrales más complejos de lo que se creía. Un equipo del Instituto de Ciencia y Tecnología de Okinawa identificó en modelos animales las neuronas asociadas al llamado “efecto perdedor”, un hallazgo que redefine la comprensión del comportamiento social y sus consecuencias en la vida diaria.
El estudio publicado en la revista iScience, y encabezado por Jeffery Wickens y Mao-Ting Hsu, analizó la influencia de ciertas células cerebrales en la posición social de los ratones. Tradicionalmente, se asumía que la dominancia animal dependía del tamaño corporal.
Sin embargo, Wickens afirmó al Instituto de Ciencia y Tecnología de Okinawa: “Puede pensarse que la dominancia en el reino animal se basa en atributos físicos, como el tamaño. Pero, curiosamente, hemos descubierto que parece ser una elección basada en la experiencia previa”. Este resultado refuerza la hipótesis de que la actividad cerebral y las experiencias previas determinan la jerarquía social.

Experimentos de dominancia y manipulación neuronal
Para alcanzar estas conclusiones, los investigadores usaron los dominance tube tests: dos ratones se colocan en extremos opuestos de un tubo y el que logra avanzar sobre el otro se considera dominante. Repitiendo esta prueba durante varios días, el equipo identificó consistentemente cuáles ratones ocupaban posiciones superiores y cuáles quedaban relegados dentro del grupo.
Posteriormente, enfrentaron a dominantes de distintas jaulas y a subordinados, lo que reveló cómo las experiencias alteraban la posición social de los animales. El Dr. Mao-Ting Hsu contó al Instituto de Ciencia y Tecnología de Okinawa que los ratones que ganan suelen volverse más seguros y dominantes en las siguientes competencias, mientras que los que pierden se vuelven menos dominantes.
En este estudio, los científicos descubrieron que este “efecto perdedor” está relacionado con la actividad de unas neuronas especiales llamadas interneuronas colinérgicas. Para comprobarlo, eliminaron esas neuronas en una zona específica del cerebro de los ratones y repitieron las pruebas.

De forma sencilla, esto significa que identificaron las células cerebrales que hacen que, después de perder, un ratón baje en la jerarquía del grupo. Cuando esas neuronas se desactivaron, los ratones ya no actuaron como “perdedores”, aunque hubieran perdido antes. Así, la experiencia de perder solo influye en el comportamiento social de los ratones si esas neuronas están activas.
Diferencias entre el “efecto ganador” y el “efecto perdedor”
Los resultados revelaron una diferencia esencial entre los circuitos cerebrales que regulan el “efecto ganador” y el “efecto perdedor”.
Si se eliminaban las interneuronas colinérgicas, el “efecto perdedor” desaparecía: los ratones ya no reducían su dominancia tras haber sido derrotados, mientras que el “efecto ganador” continuaba presente.

El análisis del Instituto apunta a que el “efecto ganador” responde a un aprendizaje por recompensa, mientras que el “efecto perdedor” estaría relacionado con la toma de decisiones en entornos variables.
La distinción entre los mecanismos cerebrales de ambos efectos sugiere que diferentes circuitos neuronales determinan la adaptación social al éxito y al fracaso. Aunque la investigación se enfocó en ratones machos, los autores consideran que estos hallazgos proporcionan pistas sobre el comportamiento social humano.
El Dr. Hsu puntualizó que “las dinámicas sociales humanas son obviamente mucho más complejas. El jefe en un hogar puede estar en el último lugar de la jerarquía en el trabajo, y el comportamiento dominante varía según la situación”. Además, señaló que todavía hay poca evidencia sobre los circuitos cerebrales que sostienen estas conductas sociales flexibles en humanos.
El Instituto de Ciencia y Tecnología de Okinawa resalta que la similitud en la estructura cerebral de ratones y humanos abre posibilidades para futuras investigaciones, capaces de revelar nuevos aspectos de las dinámicas sociales humanas.
Últimas Noticias
Encuentran rastros de antílope en pigmentos de hace 60.000 años, un hallazgo que podría reescribir el uso de las primeras herramientas
Vestigios microscópicos extraídos de un yacimiento costero prueban que los grupos ancestrales integraban conscientemente restos de animales con diversas tierras para la vida diaria o la realización de ritos

Desarrollan una nariz electrónica para mejorar el entrenamiento de los perros de rescate
El instrumental ayuda a distinguir si un animal joven reacciona ante un rastro verdadero o ante estímulos engañosos. La innovación busca además facilitar exploraciones en áreas de catástrofe demasiado peligrosas

De cuervos que rodean a sus muertos a ballenas que juegan con algas: 5 comportamientos animales que intrigan a la ciencia
Investigadores de universidades como St Andrews y Anglia Ruskin plantean teorías sobre acciones llamativas que, pese a varias hipótesis, no cuentan aún con ninguna explicación concluyente, según detalla Science Focus

¿Las supernovas ayudaron a volver transparente el universo temprano? Un estudio aporta nuevas pistas
Datos de Hubble muestran que la radiación ionizante escapó antes de que se formaran vientos galácticos rápidos. Comprender ese proceso ayuda a interpretar la luz que llega de galaxias lejanas

¿Una reina detrás de la conquista romana de Britania? Las monedas que cuestionan la identidad de Verica
El análisis de inscripciones e imágenes grabadas en piezas de hace casi 2.000 años propone una nueva lectura sobre la dirigente que acudió a Roma tras ser desplazada por rivales locales




