
La costumbre de quitarse el calzado al entrar al hogar, motivada por preocupaciones de higiene en el hogar, generó debate y curiosidad en muchos países. Según investigaciones y expertos consultados por The Washington Post, aunque las suelas pueden albergar bacterias en la suela, el riesgo de enfermarse por esta vía resulta mucho menor de lo que muchos imaginan.
Diversos abordajes demostraron que los zapatos recogen microorganismos del entorno, incluidos gérmenes potencialmente dañinos. Un trabajo citado por el medio estadounidense identificó la presencia frecuente de bacterias fecales como Escherichia coli en las suelas, capaces de provocar enfermedades si entran en contacto con la boca o heridas abiertas.
Además, investigaciones adicionales detectaron otros patógenos como Clostridium difficile, responsable de diarreas severas, y Staphylococcus aureus resistente a meticilina (MRSA), conocido por su resistencia a los antibióticos.
En el estudio mencionado anteriormente, hasta el 99% de las bacterias presentes en los zapatos se transfirieron al suelo limpio tras los primeros pasos dentro de la vivienda. Charles Gerba, microbiólogo de la Universidad de Arizona y coautor de la investigación, explicó que los primeros pasos al entrar en casa son los que más contaminan el suelo, porque se introduce todo lo que se recogió fuera.

Riesgo real para la salud en el hogar
A pesar de estos hallazgos, la evidencia científica no respalda la idea de que los zapatos sean una fuente significativa de riesgo de enfermedades en el hogar.
William Schaffner, especialista en enfermedades infecciosas de la Universidad de Vanderbilt, subrayó en declaraciones a The Washington Post que, aunque vivimos rodeados de bacterias y virus, no existen registros en la literatura científica de infecciones transmitidas desde las suelas de los zapatos a la boca o la nariz en cantidades suficientes para causar enfermedad.
Por este motivo, no hay recomendaciones oficiales de salud pública que indiquen la necesidad de desinfectar el calzado de forma rutinaria. Schaffner añadió que el contacto de las manos con superficies contaminadas y su posterior contacto con la cara representa una vía mucho más relevante para la transmisión de gérmenes en el entorno doméstico.

Beneficios y precauciones de no usar calzado en casa
Más allá de la preocupación por los gérmenes, algunos expertos señalaron beneficios adicionales de prescindir del calzado dentro de casa. Amiethab Aiyer, cirujano ortopédico especializado en pie y tobillo en Johns Hopkins, indicó que el uso constante de zapatos puede debilitar la musculatura profunda del pie.
De acuerdo con el especialista Aiyer, desde la perspectiva de mantener la fuerza y el acondicionamiento de los músculos del pie, y para evitar el contacto con gérmenes, puede ser útil no usar zapatos en el hogar. No obstante, advirtió que no todas las personas deberían andar descalzas.
Aquellas personas con mala circulación, neuropatía (daño nervioso en los pies, frecuente en personas con diabetes o sometidas a quimioterapia) o riesgo elevado de caídas pueden requerir el soporte y la tracción que proporciona el calzado.

Recomendaciones prácticas para la limpieza del calzado
Para quienes desean extremar la limpieza, los especialistas consultados por The Washington Post ofrecieron recomendaciones prácticas. Zachary Pozniak, experto en limpieza de calzado, sugirió lavar a mano los zapatos con agua tibia y jabón, empleando un cepillo de cerdas duras para las suelas.
Las plantillas removibles pueden lavarse y secarse al aire antes de volver a colocarlas. Para desinfectar, se recomienda utilizar productos autorizados por entidades, como la Agencia de Protección Ambiental (EPA) y aplicarlos con un paño limpio sobre la suela, en lugar de rociar directamente el zapato.
El lavado en máquina solo debe realizarse si el fabricante lo permite, evitando materiales como cuero o gamuza, y el secado debe hacerse al aire salvo indicación contraria. Los expertos coinciden en que no es necesario limpiar las suelas de forma rutinaria, salvo en casos de preocupación específica por suciedad o gérmenes.

Factores culturales en el uso de zapatos en casa
El uso de zapatos dentro del hogar también responde a factores culturales. El cirujano Aiyer, de ascendencia india, relató en The Washington Post que en su familia se evita el calzado en casa tanto por motivos de limpieza como por respeto al hogar, una práctica común en diversas culturas.
Aunque los zapatos pueden introducir gérmenes en el hogar, la probabilidad de que estos provoquen enfermedades es muy baja, según la evidencia científica y los expertos que compartieron sus perspectivas.
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