
Determinar la mejor hora para hacer actividad física puede ser decisivo para optimizar los beneficios del ejercicio. Diversos estudios han analizado cómo el momento del día influye en el rendimiento y los efectos sobre la salud. Mientras que algunos expertos destacan las ventajas de ejercitarse por la mañana, otros señalan que la tarde o incluso el mediodía pueden ser igualmente efectivos, dependiendo de diversos factores individuales.
Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), en España, la media diaria de tiempo que las personas pasan sentadas es de algo más de cinco horas y media. Sin embargo, una investigación realizada por Fitbit, el fabricante de monitores de actividad encontró que entre sus usuarios la cifra sube a 7,5 horas diarias. Esta diferencia podría explicarse por el hecho de que los datos del INE son auto reportados, mientras que los de Fitbit se basan en el monitoreo constante.
Llama la atención que las personas menores de 25 años pasan más tiempo sentadas que aquellas de entre 25 y 65 años. Aunque el promedio podría parecer aceptable, esta cantidad de horas sentadas tiene significativas implicaciones para la salud. El sedentarismo se relaciona con 34 enfermedades crónicas, incluyendo la diabetes, la obesidad, enfermedades cardiovasculares, trastornos del sueño y la depresión.

El sedentarismo en Estados Unidos se sitúa en niveles superiores; allí, las personas pasan más de nueve horas diarias sentadas. Esta notable diferencia con los españoles contribuye a la prevalencia más alta de enfermedades como la diabetes y la obesidad en el país norteamericano.
Hacer ejercicio regularmente es esencial para contrarrestar los efectos negativos del sedentarismo. Investigaciones científicas han demostrado que la actividad física tiene beneficios profundos para la salud. “Cuanto más activos estamos, mejor es nuestra salud, en una relación casi directa”, enfatizan los expertos.
Un aspecto clave es identificar el mejor momento del día para hacer ejercicio. Aunque parece sencillo preguntar a las personas a qué hora prefieren ejercitarse y estudiar su estado de salud, este método enfrenta múltiples complicaciones. Diferentes factores como la alimentación, el consumo de tabaco o alcohol, la calidad del sueño y el cronotipo individual juegan roles significativos, dificultando una evaluación precisa.

Hacer ejercicio por la mañana presenta ciertas ventajas. Para muchos, es el momento del día libre de interrupciones laborales o familiares, o cuando tienen más energía. Empezar el día con ejercicio ofrece satisfacción personal y permite afrontar las actividades diarias con más optimismo. Algunos estudios sugieren que ejercitarse por la mañana puede ayudar a reducir las distracciones en el trabajo y controlar mejor la ingesta calórica a lo largo del día. Además, el contacto con la luz solar durante el ejercicio matutino podría mejorar la calidad del sueño nocturno.
Otra opción es hacer ejercicio a mediodía. Este horario puede ser adecuado para quienes aprovechan el tiempo del almuerzo para hacer ejercicio o tienen niveles de energía bajos por la mañana. Se ha encontrado que la temperatura corporal interna alcanza su pico entre las 11 y la 13, lo que optimiza la función muscular y la resistencia. Un estudio con más de 90.000 personas reveló que el ejercicio a mediodía reduce más el riesgo de muerte prematura en comparación con el ejercicio por la mañana o tarde-noche, especialmente al mitigar enfermedades cardiovasculares.

Por último, hacer ejercicio por la tarde también tiene sus ventajas. Para muchos, es el momento ideal para separar las actividades laborales del tiempo de ocio. La frecuencia cardiaca y la presión arterial tienden a ser más bajas por la tarde, lo que reduce el riesgo de lesiones. Además, la absorción de oxígeno es más eficiente en este horario, permitiendo un mejor rendimiento físico con menor esfuerzo. Se ha comprobado que el ejercicio vespertino no afecta negativamente el sueño nocturno, a menos que sea muy intenso y realizado justo antes de acostarse.
El momento del día en que se hace ejercicio influye en ciertos beneficios específicos, pero no es tan determinante como la constancia en la actividad física. Un estudio reciente y controlado encontró que no hay diferencias significativas en la pérdida de peso en personas obesas según el momento del día en que se ejerciten. La clave está en encontrar el horario en el que cada persona pueda ser constante. “El mejor momento para hacer ejercicio es cuando podemos mantener la regularidad”, indicaron los investigadores.
Últimas Noticias
Eclipse solar total: el operativo de la NASA con un avión y globos para descifrar los misterios del Sol
Con cámaras capaces de obtener 20 imágenes por segundo, equipos científicos perseguirán la sombra de la Luna. Los detalles

Chris Hemsworth a los 43 años: el giro en su rutina de dieta y entrenamiento para priorizar la longevidad
El actor australiano, reconocido por su papel de Thor, celebra este martes su cumpleaños. Su plan para reorientar sus hábitos hacia la movilidad, el descanso y el cuidado del bienestar a largo plazo

El sorprendente vínculo entre el canto de los pájaros, el lenguaje humano y las ballenas
Un equipo del Reino Unido, Japón e Israel analizó las primeras vocalizaciones de una pequeña especie asiática y descubrió patrones estadísticos equivalentes a los que utilizan las personas al comunicarse. La investigación, difundida por Science Advances, desafía creencias previas sobre las características exclusivas del habla en nuestra especie

Un estudio sugiere que los bebés que conviven con perros tienen mejor salud respiratoria
Investigadores del Instituto de Salud y Bienestar de Finlandia identificaron bacterias específicas en el polvo de hogares con mascotas asociadas a menos cuadros febriles y una reducción en el consumo de fármacos durante el primer año de vida


