Persiste el misterio de las manchas en la cabeza del centauro del Partenón que se exhibe en Dinamarca

Su origen e historia aún son una incógnita, especialmente por las capas marrones que cubren parte de su superficie. Qué reveló el estudio científico que intentó desvelar un enigma que llegó a Copenhague como regalo al rey Christian V

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Una de las metopas que
Una de las metopas que decoraban el lado sur del Partenón, que representa el combate entre un griego y un centauro, se encuentra en el Museo Nacional de Dinamarca y llama la atención por su peculiar coloración marrón REUTERS/Louisa Gouliamaki

Una cabeza de centauro y otros dos fragmentos de mármol extraídos del Partenón en el siglo XVII se encuentran entre las exhibiciones más populares del Museo Nacional de Dinamarca. Las dos cabezas de mármol de la Royal Kunstkammer de Copenhague se mencionan en el primer inventario existente iniciado por orden del rey Christian V en 1687.

Por entonces, dos fragmentos escultóricos, una cabeza de un hombre barbudo y una de un joven sin barba, llegaron a Copenhague, enviados desde Atenas como regalo al rey Christian V. Fueron colocados en la Royal Kunstkammer, y se indicó su procedencia como del Templo de Artemisa en Éfeso, una de las Siete Maravillas del Mundo.

Casi ciento cincuenta años después, a principios de la década de 1820, dos eruditos que visitaban de forma independiente la Kunstkammer los observaron y estudiaron. Sin embargo, ambos concluyeron que las dos cabezas pertenecían a una de las metopas que decoraban el lado sur del templo del Partenón en la Acrópolis de Atenas, que mostraba los combates entre griegos y los míticos centauros, en parte hombres y en parte caballos. En la década de 1830 llegó a Copenhague otro fragmento escultórico, un casco de caballo, obtenido a través del arqueólogo alemán y anticuario estatal de Grecia. De todos modos, centraron su atención en una de ellas.

Los científicos han estado luchando por resolver el misterio de por qué partes de la cabeza del centauro están cubiertas con una fina película marrón, al igual que otros fragmentos de mármol del Partenón. Originalmente se pensó que podría ser el resultado de una reacción química entre el mármol y el aire, o que a que contenía partículas de hierro que habían migrado a la superficie, tiñéndolo de marrón.

La cabeza de un centauro,
La cabeza de un centauro, una de las piezas más populares del Museo Nacional de Dinamarca, tiene un misterioso recubrimiento marrón que ha intrigado a los científicos durante años Crédito: JOHN LEE, NATIONAL MUSEUM OF DENMARK

“Ha habido muchos intentos de explicar la peculiar película marrón. En 1851, el químico alemán Justus von Liebig realizó la primera investigación científica real y determinó que la película marrón contenía oxalatos, sales de ácido oxálico. Esto ha sido confirmado por análisis posteriores, pero el origen de los oxalatos sigue siendo un misterio”, afirmó el profesor Kaare Lund Rasmussen, experto en análisis químicos de artefactos históricos y arqueológicos, y primer autor de la investigación publicada en Heritage Science.

“Queríamos examinar especialmente si la película marrón podría haber sido formada por algún organismo biológico, como líquenes, bacterias, algas u hongos. Esta teoría ya se había sugerido antes, pero no se había identificado ningún organismo concreto. Lo mismo cabe decir de la teoría de que podrían ser restos de pintura aplicada, quizá para proteger o tonificar la superficie del mármol”, señaló Rasmussen en un comunicado de prensa emitido por la Universidad del Sur de Dinamarca.

Ahora a los científicos se les permitió tomar cinco pequeñas muestras de la parte posterior de la cabeza del centauro. Según concluyeron, no había materia biológica en las capas marrones, sólo de sus propias huellas dactilares y quizás de un huevo de ave que se rompió en el mármol en la antigüedad.

Del misterio al debate

Del mismo modo en que los científicos han encontrado esta nueva evidencia, ahora se comprobó que es menos probable que la superficie de mármol haya sido pintada o conservada, según los investigadores, que también buscaron específicamente restos de pintura, siendo que las antiguas generalmente se basaban en productos naturales como huevos, leche y huesos, y no se encontraron rastros de dichos ingredientes en la superficie marrón.

La película marrón que cubre
La película marrón que cubre parte de la cabeza de un centauro del Partenón ha sido objeto de numerosos intentos de explicación, desde una reacción química entre el mármol y el aire hasta la presencia de partículas de hierro o restos de pintura antigua Créditos: Museo Nacional de Dinamarca

A través de sus investigaciones, el equipo de investigación también descubrió que esa película consta de dos capas separadas que tienen aproximadamente el mismo espesor, unos 50 micrómetros cada una, y se diferencian en la composición de oligoelementos. Sin embargo, ambas contienen una mezcla de los minerales de oxalato weddelita y whewellita.

Como hay dos capas marrones distintas con composiciones químicas diferentes, es probable que tengan orígenes distintos. Esto podría sugerir que alguien aplicó pintura o un tratamiento de conservación, pero como no hemos encontrado restos de tales sustancias, el color marrón sigue siendo un misterio”, concluye Kaare Lund Rasmussen.

El hecho de que haya dos capas distintas va en contra de la teoría de que fueron creadas por la migración de material, como partículas de hierro, desde el interior del mármol. También contradice la idea que indica que fueron el resultado de una reacción con el aire y la contaminación también es improbable por otra razón: la cabeza de centauro ha estado en el interior de Copenhague desde antes de que comenzara la industrialización moderna en el siglo XVIII.

De hecho, esto hace que las cabezas del Museo Nacional sean particularmente valiosas en comparación con las piezas de mármol de la Acrópolis, algunas de las cuales han sido llevadas al interior recientemente. Como hay dos capas marrones diferentes con distintas composiciones químicas, es probable que tengan orígenes diversos. Esto podría sugerir que alguien aplicó pintura o un tratamiento de conservación, pero como no han encontrado rastros de tales sustancias, el color marrón sigue siendo un misterio, según concluyeron los autores de la última investigación.

* Kaare Lund Rasmussen es primer autor y autor correspondiente de la investigación. Es profesor emérito de arqueometría y se especializa en investigaciones químicas de materiales del patrimonio cultural. Dirige el grupo de investigación CHART (Equipo de Investigación Arqueométrica y Patrimonio Cultural) en el Departamento de Física, Química y Farmacia de la Universidad del Sur de Dinamarca. La información contenida en este artículo periodístico se desprende de la investigación denominada “Análisis de la mancha marrón de la cabeza del centauro del Partenón en Dinamarca”, publicada en Heritage Science, de la que también son autores: Bodil Bundgaard Rasmussen, Thomas Delbey, Ilaria Bonaduce, Frank Kjeldsen y Vladimir Gorshkov. Además del comunicado de prensa emitido por la Universidad del Sur de Dinamarca.