Nuevos horarios, protocolos y capacidades: una vez más, el sector gastronómico da pelea en medio de la pandemia

Cómo se preparan los bares, restaurantes y heladerías ante las medidas tomadas por el Gobierno que restringen la actividad y qué estrategias planean implementar para evitar un mayor impacto

Las nuevas restricciones buscan bajar la contabilidad de casos y controlar en mejor medida la segunda ola de coronavirus
Las nuevas restricciones buscan bajar la contabilidad de casos y controlar en mejor medida la segunda ola de coronavirus

El presidente Alberto Fernández comunicó días atrás un paquete de medidas restrictivas dispuesto por su gobierno para frenar el aumento de contagios generado por la segunda ola de coronavirus. El mandatario anunció los detalles de un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) donde la medida más dura fue, sin dudas, la restricción en la circulación en todo el país entre las 00 y las 6 de la mañana.

En el caso de los locales gastronómicos (que comprende a bares, restaurantes, heladerías y otros espacios autorizados a funcionar como tales, con concurrencia de comensales), se estableció el cierre a partir de las 23. Además, que “en los departamentos y partidos de alto riesgo epidemiológico y sanitario, el coeficiente de ocupación de las superficies cerradas en los establecimientos se reduce a un máximo del 30% del aforo, en relación con la capacidad máxima habilitada, debiendo estar adecuadamente ventilados en forma constante y dando cumplimiento a las exigencias previstas en los correspondientes protocolos”.

Recientemente, especialistas que asesoran al Presidente desde el inicio de la pandemia, aconsejaron tomar medidas de cierre más duras por poco tiempo. En el Gobierno se encendieron las alarmas frente a la dura devolución que realizó el grupo de expertos, que aconsejaron restringir aún más las actividades sociales en grupo y también los deportes al aire libre y bajo techo. Según lo que apreciaron sobre el comportamiento social durante el último fin de semana, los aforos en los lugares cerrados no se respetan y la gente se sigue juntando pese al DNU presidencial que suspendió ese tipo de encuentros.

La crisis para nosotros nunca terminó y esto es solo un golpe más. Hay todo tipo de casos. Hay provincias y barrios a los que les ha ido mejor y otros que nunca se recuperarán. Pese a todo, somos optimistas, pero necesitamos la ayuda del Gobierno. Somos un sector que tiene la posibilidad de dar empleo apenas se le inyecta un poco de ayuda y eso es lo que esperamos”, sostuvo consultado por Infobae Marcelo Salas Martínez, socio gerente de Café Martínez y vocero de #SillasAlRevés, una campaña en redes sociales incentivada por el propio sector gastronómico que en 2020 exigía la reapertura de los locales.

Lo que se reclamaba, además de un futuro un poco menos incierto, era la creación de un protocolo por parte del Gobierno que habilite el regreso a la actividad. Hoy por hoy, exigen ayuda estatal para sostener una de las actividades que más empleo genera en todo el país. Unos 10.000 locales ya cerraron sus puertas a causa de la crisis que desencadenó la pandemia y en los próximos meses podrían perderse otros 15.000 más”, aseguran.

El sector turístico y gastronómico, más que ninguna otra actividad económica con impacto social, se basa en la interacción entre las personas. Es por eso que fue y es uno de los sectores más afectados por la pandemia
El sector turístico y gastronómico, más que ninguna otra actividad económica con impacto social, se basa en la interacción entre las personas. Es por eso que fue y es uno de los sectores más afectados por la pandemia

Sin embargo, se sabe que la gastronomía es de espíritu optimista y en esto los socios de los principales locales de la ciudad coinciden. “Tratamos de buscar la oportunidad en la crisis y de ver el vaso medio lleno. Si bien la nueva normativa de cierre a las 23 con posibilidad de que la gente permanezca hasta las 24, por supuesto que nos disminuye bastante la facturación del local. Aun así, vemos con optimismo poder seguir trabajando hasta ese momento por lo menos”, manifestó en diálogo con este medio Juan Pablo Caorsi, socio gerente de Lo de Jesús y La Malbequería, el emblemático restaurante que se afinca en el barrio de Palermo y la vinoteca propia adyacente al establecimiento que funciona, también, como restaurante abierto al público.

El sector turístico y gastronómico, más que ninguna otra actividad económica con impacto social, se basa en la interacción entre las personas. Es por eso que fue y es uno de los sectores más afectados por la pandemia, con repercusiones tanto en la oferta como en la demanda. En una primera etapa de cuarentena, estos comercios permanecieron cerrados al público y solo podían funcionar con el sistema de entrega a domicilio y de modalidad take away.

Más adelante, en el marco de las medidas de flexibilización tomadas dentro del decreto vigente de Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio, a través de la Decisión Administrativa 1600/2020 el Poder Ejecutivo habilitó “la actividad gastronómica al aire libre, exclusivamente en vereda, calzada u otros sectores del espacio público”.

“Tal vez los restaurantes abran más temprano, pienso, no sé, a las 19.30, un primer turno, a las 21.30 el segundo y a las 23 el tercero. Tendremos que cambiar los hábitos y respetar esos turnos para ayudar a sobrevivir a nuestros restaurantes favoritos. Abrir al 50% de nuestra capacidad sería una buena medida, aunque sea para empezar, y tomando las medidas necesarias para que el público se sienta seguro y claro, nosotros también”, decía a Infobae a mediados del año pasado y en pleno confinamiento Julio Martín Báez, chef y dueño del flamante Julia Restaurante, como si pudiera ver el futuro.

Los locales nocturnos pueden recibir clientes hasta las 23 y podrán permanecer en cada local como máximo hasta las 24, pudiendo reabrir a partir de las 6 del día siguiente
Los locales nocturnos pueden recibir clientes hasta las 23 y podrán permanecer en cada local como máximo hasta las 24, pudiendo reabrir a partir de las 6 del día siguiente

Los locales nocturnos pueden recibir clientes hasta las 23 y podrán permanecer en cada local como máximo hasta las 24, pudiendo reabrir a partir de las 6 del día siguiente. Ahora, algunos empresarios están apelando a campañas y promociones —descuentos o happy hourpara motivar a sus clientes a que concurran a cenar más temprano. “Estamos desarrollando estrategias para que nuestros clientes vengan más temprano a comer. Implementamos dos turnos que comienzan desde las 19.30 de la tarde. Seguramente apliquemos algún descuento para el primero para que la gente se acerque a cenar y aprovechar la rotación del restaurante”, manifestó Caorsi.

Desde los grupos que se organizaron en los últimos meses para incentivar distintas acciones conjuntas de empresarios del sector también están analizando una campaña más general, más allá de las promociones particulares que decida implementar cada local. Las acciones se están analizando y se pondrían en marcha en los próximos días.

Desde la noche del jueves se realizan acciones de prevención y concientización en plazas, parques, bares y puntos gastronómicos de toda la Ciudad con distintas cuadrillas de inspectores y personal, que recorrieron las áreas donde se concentra más del 80% de la actividad gastronómica de la Ciudad. Y ya se realizaron cuatro clausuras en bares y restaurantes por funcionar fuera de horario y por tener más capacidad de gente de la permitida.

No sabemos qué va a pasar pero me gustaría que esto se termine lo más rápidamente. El futuro para nosotros está en una vacuna. Mientras tanto, vamos a respetar todos los protocolos tal cual como indica el Gobierno de la Ciudad. Si bien vemos una difícil salida de la economía, creo que vamos a salir adelante”, aseguró a Infobae Gastón Riveira, fundador de La Cabrera, una de las parrillas más prestigiosas del país.

Fotos: Franco Fafasuli

SEGUIR LEYENDO: