Con el avance de la tecnología, hoy en día las redes sociales se volvieron una fuente de búsqueda de información y antes de concurrir a un médico especialista en Nutrición, la primera acción es empezar con Internet y ahí es donde hay un gran “ranking de desinformación”.
A continuación, tres temas de los más hablados en las redes: frutas y verduras orgánicas; la polémica sobre el consumo de leche de vaca; y el gluten.
Frutas y verduras orgánicas

Me preguntan en el consultorio si comer frutas y verduras orgánicas es bueno, la respuesta siempre va a ser sí, pero eso también depende de las posibilidades y de la accesibilidad que la persona tenga.
En el Congreso Mundial de Nutrición de octubre de 2017, uno de los consejos para una alimentación saludable, además del el planteo de la comida orgánico, nombraba los siguientes puntos:
1- Muchas frutas y verduras. Todas sin excepción. Aprovechar las de estación que son más baratas y la calidad de vitaminas y minerales son óptimas
2- Más granos enteros, especialmente la avena, la cebada y el centeno
3- Más pescados y mariscos
4- Carnes de buena calidad en pequeñas cantidades. Cortes magros como cuadril, lomo, nalga, peceto o pechuga de pollo
5- Más alimentos sin procesar
6- Evitar aditivos
7- Más comidas naturales
8- Más comida hecha en casa
9- Gastar menos plata
Leches Alternativas

La leche aporta vitaminas de buena calidad, como lo son la vitamina A, la vitamina D y el calcio, y tiene un bajo costo. Es por eso que no hay que desestimar un producto de estas características al que hoy todavía se puede acceder, sobre todo cuando no hay otra alternativa para desayunar.
Por ejemplo, si tenemos como una opción entre salmón fresco de agua profunda de Groenlandia con omega 3 o leche, ahí quizás elijamos la opción del salmón y se reemplace. Pero, por lo general, nadie se decide por esa opción, ya que siempre están la leche, las medialunas o las galletitas para el momento del desayuno o la merienda.
Gluten

Otra de las desinformaciones que hay en las redes es sobre el gluten. El diagnóstico de celiaquía debe hacerse con las pruebas estandarizadas que hoy se establecen como excluyentes: presencia de anticuerpos, marcadores genéticos y fundamentalmente la biopsia intestinal, ya que sin ella el diagnóstico es incorrecto. Una vez realizado el test, la dieta deberá excluir el gluten, proteína exclusiva del trigo, cebada, centeno y la avena y ahí es donde proviene la sigla TACC y paralelamente se deberá instruir al paciente de todos los posibles contaminantes con gluten que puedan tener determinados alimentos industrializados.
Sin embargo, uno de los puntos importantes es que tanto la celiaquía como la llamada “sensibilidad al gluten no celíaca” no deben autodiagnosticarse. Es por eso que se recomienda ir a un médico especialista en Nutrición o un licenciado en Nutrición, porque sí hay personas que son intolerantes a la lactosa o al gluten, pero tiene que ser estudiado por un profesional de la salud.
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