El Cabernet es la variedad de vino más consumida en el mundo (iStock)
El Cabernet es la variedad de vino más consumida en el mundo (iStock)

Por Fabricio Portelli

El jueves 30 de agosto es el Día Internacional del Cabernet Sauvignon, el rey de los vinos tintos. Y si bien la mayoría no necesita una excusa para descorchar un buen vino, es una oportunidad para conocer alguna etiqueta nueva.

Creada por los estadounidenses para promover su cepaje estrella, más allá que su origen esté en Burdeos (Francia), se celebra en los Estados Unidos el jueves anterior al día del trabajador (el primer lunes de septiembre).

No hay dudas de que se trata del cepaje más importante del mundo, porque gracias a sus condiciones naturales no solo puede adaptarse a cualquier terruño, sino además permite vinos con gran capacidad de guarda. El secreto está en el grosor de sus hollejos (cáscara de la uva), ya que la hace más resistente y concentrada.

Pero más allá de su universalidad, es una uva relativamente nueva y que nació casi por casualidad. Fue en algún momento del siglo XVII en Burdeos, cuando alguien cruzó genéticamente Cabernet Franc y Sauvignon Blanc, dos cepajes de la misma zona, con la intensión de lograr una uva más fuerte, y que además facilitara su cosecha.

Ya en el siglo XVIII se afianzó como uva de calidad, pero fue recién en 1855, con la clasificación dispuesta por Napoleón III, que comenzó a consagrarse. Con motivo de la Feria Internacional de París, el emperador francés ordenó clasificar los viñedos de Burdeos en función a su calidad. Así nacen los Grand Cru Classé; que al día de hoy siguen siendo los tintos más famosos del mundo.

Fue su fama; alimentada por las bodegas de la región y sus vinos a lo largo del siglo XX; la que la llevó a ser la uva más codiciada en todo país productor, incluyendo la Argentina. Ya que los primeros grandes vinos nacionales la tenían como protagonista casi absoluta. No se trató de un prestigio efímero, sino de características consistentes que se fueron multiplicando, con diversos estilos, en los mejores viñedos del mundo. Además, se lleva muy bien con el roble durante la crianza, posibilitando que sus taninos se afinen y que los vinos ganen complejidad, al tiempo que más longevidad.

Según el Instituto de Vitivinicultura, en el año 2017, el Cabernet Sauvignon fue la segunda variedad más consumida en la Argentina, después del Malbec. Si bien es cierto que su superficie ha ido decreciendo desde 2008; de 17.847 ahora hay poco más de 15.000 Ha (según el Observatorio Vitivinícola Argentino); sigue siendo uno de los vinos más buscados, tanto por los consumidores como por los hacedores. Ya que más allá del auge del Malbec, el carácter y la personalidad del Cabernet Sauvignon son únicos; especialmente los de Agrelo y Cafayate. Además, ha demostrado llevarse muy bien con el Malbec, porque mientras uno pone la fruta y la expresión, el otro aporta estructura y especias, resultando una combinación que, al parecer, dará los mejores vinos argentinos de la historia.

Tipos de Cabernet Sauvignon argentinos

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Si bien se celebra el día del Cabernet, se trata específicamente del Sauvignon, ya que el Cabernet Franc ya posee su propio día internacional (4 de diciembre).

Por ser tan famosa, al menos en el mundo del vino, es protagonista de tintos en todos los segmentos de calidad. No obstante, sus taninos suelen darle una personalidad de vino más serio, a veces duros para tomar seguido, y es por eso que se destaca más en los vinos de alta gama. Un buen Cabernet Sauvignon es austero en sus aromas y sabores, no cuenta todo al primer trago, se va abriendo de a poco en la copa. Pero, así como no es el más elocuente al principio, termina siendo el más interesante. Discreto y profundo, bien logrado y guardado como corresponde, desarrolla texturas finas pero firmes; sostén clave de los vinos a lo largo del tiempo. Mientras en Agrelo (quizás su mejor terruño), Luján de Cuyo (Mendoza), adquiere una tipicidad más de frutos negros y especias, en las alturas del Valle Calchaquí ofrece más intensidad y un carácter más vegetal. Claro que está plantado en todos los terruños argentinos, pero al ser de ciclo largo de madurez, algunas zonas se destacan más que otras, más allá de la mano del productor.

Es cierto que hoy muchos de los mejores vinos argentinos son a base de Malbec, pero eso tiene más que ver con una cuestión coyuntural que la Argentina supo aprovechar muy bien. Por su parte, el Cabernet Sauvignon fue el responsable de los primeros grandes vinos argentinos, y hoy son muchos los que siguen apostando por su carácter y prestigio, sabiendo que la competencia global es mucho más exigente, justamente por el nivel de los vinos referentes.

Los Cabernet Sauvignon más accesibles serán afrutados, pero comparados con un Malbec se sentirán vegetales. También frescos y con taninos firmes. En los reserva, donde el contacto con roble se empieza a sentir, suelen ser más generosos en sus expresiones y algo más especiados. Mientras que los vinos top son delicados y equilibrados. Claro que la fuerza del vino también va a depender de la edad del vino (la cosecha), pero esto no significa que todos los Cabernet Sauvignon sean concebidos para la guarda. Solo los de alta gama pueden ganar atributos durante la estiba.

10 cabernet Sauvignon para brindar en su día

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Finca La Anita Cabernet Sauvignon 2017
Finca La Anita, Agrelo, Mendoza $550
Sus aromas como siempre delicados, con leves dejos de frutas negras y especias secas. De buen cuerpo, con cierta frescura y agarre, algo salvaje en su expresión, con especias y tierra seca. Los taninos se agarran, firmes pero finos. De final franco, necesita descansar un poco más en la estiba para ganar más elegancia y complejidad.
Puntos: 92

Bianchi Particular Cabernet Sauvignon 2015
Bodegas Bianchi, San Rafael $770
No solo es un clásico de clásicos sino además es uno de los exponentes varietales que mejor se mantienen en botella. De aromas equilibrados y paladar fluido, austero y con agradable tipicidad. Con taninos algo firmes y notas especiadas, de buen carácter y frescura, con ese estilo maduro que ha identificado siempre a la línea. Un tinto con volumen y fluidez, también agarre y buen potencial de guarda.
Puntos: 91

Fond de Cave A´temps Cabernet Sauvignon
Trapiche, Maipú, Mendoza $780
Es la última novedad de Trapiche (junto a un Malbec). Combinación de las cosechas 2012, 2013 y 2014; una técnica antigua hoy revalorizada. De buena frescura, con tensión y taninos firmes que quieren afinarse. De paso amable y buen cuerpo, con el carácter vegetal típico que se hace sentir. Hay agarre con evolución y un final profundo y especiado.
Puntos: 90,5

Mendel Cabernet Sauvignon 2016
Bodega Mendel, Perdriel, Luján de Cuyo $540
Roberto de la Mota es más famoso, entre otras cosas, por sus Malbec. Sin embargo, sus Cabernet Sauvignon siempre dan que hablar. De aromas densos, con buen cuerpo. Carnoso y con taninos bien agarrados, algo classy en su carácter, pero con fuerza actual. Láctico y jugoso, con fruta roja algo madura y leves dejos especiados sobre el final de boca. De buen volumen y con potencial.
Puntos: 90,5

La Gran Macota Cabernet Sauvignon 2014
Mascota Vineyards, la Consulta, Valle de Uco $570
Al carácter inconfundible (por lo especiado) del varietal, se le suman notas de frutas negras propias de la zona. De paso fluido pero firme a la vez, paladar no muy profundo pero fresco y vibrante, con un final levemente maduro y dejos de tierra mojada. Hay una buena mano acá, y también una finca con un terruño más nuevo para el Cabernet Sauvignon, y eso se nota aún.
Puntos: 90

Pascual Toso Reserva Cabernet Sauvignon 2015
Pascual Toso, Barrancas, Maipú $405
Detrás de esta etiqueta tradicional se esconde un tinto clásico, pero con fuerza actual. De aromas equilibrados y especiados, con buena tipicidad. Trago amable y jugoso, con algo de fruta roja madura, y no muy profundo. Paladar franco, con taninos firmes que empiezan a suavizarse, y sobre el final asoman apenas las notas de crianza. Un vino que habla de un cepaje y de un lugar.
Puntos: 89

Manos Negras Cabernet Sauvignon 2014
Manos Negras, Altamira, Valle de Uco $290
Alejandro Sejanovich es uno de los ing. agrónomos argentinos más activos, y con más vinos en su haber; y su sello empieza a notarse cada vez más. Este es un tinto intenso, de buen volumen y muy expresivo. Paladar fluido y con el carácter especiado que se espera del varietal. Taninos dóciles y un cuerpo bien apoyado en la fruta roja madura.
Puntos: 89

Kaiken Terroir Series Cabernet Sauvignon 2016
Kaiken, Los Chacayes, Valle de Uco $290
Casi puro Cabernet Sauvignon, con un toque de Malbec (15%) y Petit Verdot (5%), elaborado por Rogelio Rabino, enólogo de la bodega, quién ha adquirido mucha experiencia con este varietal y de diferentes zonas. De aromas intensos y frutales, con dejos especiados. Paladar suelto y franco, vivaz, con taninos incipientes y paso ágil. De trago agradable y expresivo, moderno y refrescante.
Puntos: 89

Don David Reserva Cabernet Sauvignon 2016
El Esteco, Valle Calchaquí $330
De aromas intensos y profundos, con cierta madurez y dejos vegetales. Taninos algo firmes y paladar franco. Hay un ataque con cierta frescura y un carácter de fruta roja, con final de pimientos; típicos de los exponentes del Valle Calchaquí. Con músculo y equilibrio, y unas texturas que piden carnes asadas.
Puntos: 88,5

Nieto Senetiner Cabernet Sauvignon 2017
Nieto Senetiner, Mendoza
Un clásico bastante renovado en esta cosecha. De aromas frescos e intensos. Buen cuerpo y paladar algo suelto, con taninos que marcan su paso por boca. Carácter frutal y especiado bien definido, de trago ágil y bastante joven. Moderno en sus intenciones y con final refrescante. Es ideal para acompañar carnes rojas a la parrilla por sus texturas.
Puntos: 87

Fabricio Portelli es sommelier argentino y experto en vinos

Twitter: @FabriPortelli

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