Los Millennials sufren de la autoestima más baja de la historia de las generaciones (iStock)
Los Millennials sufren de la autoestima más baja de la historia de las generaciones (iStock)

Entender, asimilar y congeniar con los Millennials -y sus caprichos, intereses y ambiciones- será el mayor desafío de las empresas. La generación más incomprendida, sensible e interesante de la historia, aquellos jóvenes nacidos entre 1984 y 2000, irrumpieron en el mercado laboral con ideas rupturistas. Establecieron nuevos paradigmas, concibieron nuevos estándares de ambición, compromiso y proyección. Las compañías que los empleen tienen la difícil misión de interpretar sus visiones, o morir desestimándolas.

Según datos difundidos por un estudio de Universum Global, para 2020 los Millennials representarán el 50% de la fuerza laboral, la mitad de todo un cuerpo de trabajo que hereda criterios y estructuras convencionales. Un informe anual de Deloitte reclutó las opiniones de más de 7.700 Millennials de 29 países. El resultado puede ser desesperante para los empleadores: dos de cada tres miembros de esta generación planean para finales de década haber dejado su actual trabajo por otro mejor.

Mayor flexibilidad laboral, disfrutar de formas de trabajo más informales y participar en las decisiones corporativas: lo que quieren los Millennials
Mayor flexibilidad laboral, disfrutar de formas de trabajo más informales y participar en las decisiones corporativas: lo que quieren los Millennials

Un relevamiento de Page Personnel determinó que 6 de cada 10 jóvenes priorizan la experiencia laboral por sobre el salario. En una encuesta a 500 jóvenes de entre 25 y 30 años, el 87% cambió de empleo en los últimos meses, mientras que el 11% modificó su puesto de trabajo dos veces en el mismo período. En la investigación de Deloitte, también el 87% de los consultados opinaron que el prestigio de una empresa no debe ajustarse exclusivamente al orden económico, y que valores como el talento y la capacidad también deberían ser consideradas mediciones de éxito.

Los Millennials buscan empleos más excitantes, anhelan trabajar sobre proyectos concretos que asuman un impacto social, prefieren las startups a las grandes compañías, quieren disponer de mayor flexibilidad laboral, disfrutar de formas de trabajo más informales y participar en las decisiones corporativas. Su comportamiento obliga a las grandes compañías a establecer nuevas estrategias, a adaptarse a la filosofía de su renovado cuerpo de trabajo.

6 de cada 10 jóvenes prefieren una buena experiencia laboral sobre un salario a la hora de priorizar cambiar de empleo (IStock)
6 de cada 10 jóvenes prefieren una buena experiencia laboral sobre un salario a la hora de priorizar cambiar de empleo (IStock)

Mike Duggan, alcalde de Detroit, los acusó en la presentación del Salón del Automóvil de su ciudad: "Los Millennials no están preparados para manejar. Solo se preocupan por contestar los mensajes de texto en sus celulares". El orador motivacional anglo-estadounidense Simon Sinek describió a los Millennials como depresivos y de baja autoestima, dijo que crecieron bajo planes de crianza que fallaron: "Les hicieron creer que eran especiales, les dijeron que podían conseguir todo lo que quisieran en la vida sólo con quererlo. Pero, al entrar al mundo laboral, se dan contra la pared y su autoestima baja".

Ana Sarmiento, analista de estrategias laborales para los jóvenes de esta generación y estratega en cuentas relacionadas a grandes multinacionales como BMW, MINI, Rolls Royce, explicó en una publicación del diario ABC de España que lo que en el fondo buscan es ser felices con lo que hacen. "Necesitan hacer del mundo un lugar mejor. Si no lo consiguen, si sienten que no tienen esa oportunidad, es cuando se frustran y dejan el empleo", apuntó la experta.

Las compañías no ofrecen espacios laborales propicios para el gusto y el desarrollo de estos jóvenes. Adaptarse a sus criterios sería gestión. El desafío más difícil de las empresas es saber interpretar la cabeza de los Millennials, sus empleados.

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